A pesar del escándalo de la venta de la nave industrial, nueva encuesta de Reforma señala que ganó 4 puntos en intención de voto, pero 18 lo separan de AMLO. No es la preferencia, sino el rechazo al PRI.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 2 de mayo de 2018
Este miércoles 2 de mayo el periódico Reforma publicó el resultado de una encuesta realizada a nivel nacional entre el 26 y el 30 de abril a 1,200 que tienen credencial electoral.
Según el estudio, sigue encabezando la intención de voto López Obrador, con 48 puntos, seguido por el panista Ricardo Anaya, que ganó 4 puntos y ahora tiene 30 en preferencia electoral. Lo que ganó Anaya lo perdieron Meade, del PRI, (-1), Margarita Zavala, ex PAN (-2) y Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, ex PRI (-1).
Cabe destacar que en la encuesta se indagó a quién prefieren los electores, si Anaya o Meade, y ganó el primero con 21% contra el 12% del PRI.
Otra pregunta significativa a los potenciales votantes es si creen que el PRI debe seguir gobernado o el país debe cambiar de partido en el gobierno federal. La respuesta fue abrumadora: 79% se pronunciaron por cambiar de partido, sólo 14% cree que el PRI debe seguir y 7 por ciento no sabe.
Y relacionada con esta pregunta, se consultó también quién es la persona que mejor representa ese cambio, y la respuesta de las personas encuestadas es 54% a favor de AMLO, 31% por Anaya, 6% por ninguno y 9% que no sabe.
Anaya y los empresarios
Mientras tanto, el candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) salió hoy a desmentir la acusación de López Obrador de que ya pactó con empresarios y que busca la ayuda de Peña Nieto para poder vencer al Morena en los comicios de julio próximo.
Según el líder tabasqueño, los empresarios Alberto Baillères González, Germán Larrea, Claudio X. González, Alejandro Ramírez y Eduardo Tricio se reunieron con el candidato frentista Ricardo Anaya con el objetivo de lograr una alianza con el presidente Enrique Peña Nieto y José Antonio Meade, candidato oficialista.
“Anaya le pidió ayuda a este grupo, que le ayudaran para convencer a Peña de que la única manera de ganarnos era con la unidad y apoyando a Anaya, o sea que lo que dijo Anaya en Banamex ya lo había dicho en privado con los de la "mafia del poder", afirmó López Obrador.
Esta acusación fue refrendada por los dichos de Javier Lozano y Jorge Camacho, voceros de las campañas de José Antonio Meade y Margarita Zavala respectivamente.
“En el sector empresarial hay una presión muy grande para que tanto Margarita como Meade digan: ‘pásele usted don Ricardo, aquí le vamos haciendo de comparsa para ver si le alcanzan votos para frenar a López Obrador’ y ese no es el camino. No viene al caso cuando estamos en el primer tercio de las elecciones”, declaró recientemente Lozano en entrevista con Grupo Fórmula.
Y a esto se le añade que se difundió un video de una reunión que mantuvo Anaya con empresarios en Citibanamex, donde el candidato panista afirmó que estaba “absolutamente abierto” de agregar a alguien a su campaña que lo ayude a vencer a López Obrador y no descartó trabajar con el PRI en el tema.
Mientras tanto, el The Wall Street Journal sostiene que la carrera presidencial es entre dos hombre, Anaya y AMLO.
Anaya rechazó la acusación de ayer de Andrés Manuel, en la que afirmó que se reunió con cinco empresarios y otros panistas. Afirmó que Obrador quiere revivir “su famosa Teoría del Complot”, y que de acuerdo con personas cercanas al candidato de Morena, “a partir del debate ha estado muy inestable y agresivo”.
Las especulaciones sobre un supuesto vínculo entre Ricardo Anaya y José Antonio Meade surgieron este fin de semana cuando se divulgó el fragmento de un video Un análisis de Bloomberg refiere que una simple mirada a la matemática impediría la posibilidad de que una alianza entre el primer y tercer lugar derrotara a AMLO.
Anaya parece que quiere ser el Felipe Calderón del siglo XXI. Está dispuesto a mantener la política entreguista del PRI y Peña Nieto, con menos escándalos públicos, eso sí.
Por su parte, López Obrador quiere sanar los agravios a los de abajo –degradación de las condiciones de vida y de trabajo, desapariciones forzadas, militarización- con la “reconciliación nacional”, una irrealizable confluencia de los intereses de las trasnacionales, los empresarios y la clase trabajadora.
Ninguna solución de fondo para el pueblo trabajador, harto de la precarización laboral, la violencia de las fuerzas de seguridad y del crimen organizado.