Las y los trabajadores de la agencia de noticias Notimex cumplieron un año en huelga. Pese a la pandemia, Sanjuana Martínez y el gobierno federal se han negado a resolver. Urge la coordinación de los sectores en lucha y las centrales sindicales, con un plan de lucha unificado que permita triunfar.
Miércoles 24 de febrero de 2021
El pasado 21 de febrero cumplieron un año en huelga las trabajadoras y trabajadores de la agencia de noticias Notimex. Las demandas que motorizaron la huelga fueron 245 despidos injustificados y violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), bajo argumento de la implementación de la llamada austeridad republicana del gobierno de la Cuarta Transformación y el autoritarismo de Sanjuana Martínez.
En este periodo los trabajadores en huelga han enfrentado una serie de ataques que vulneran el derecho a huelga, desde la apertura de sedes alternas para continuar con las funciones de la Agencia de Noticias, hasta la provocación en los múltiples campamentos que sostienen los huelguistas, que incluye el uso de la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República, policía, la Comisión Federal de Electricidad y particulares.
Desde los primeros meses de la huelga, los trabajadores tuvieron que exponer su salud y la de sus familias ya que pese a la pandemia mundial por Covid-19 han sostenido su lucha, mientras que las autoridades y el gobierno federal se han negado a resolver las demandas de los trabajadores, violando también su derecho a la salud.
Pese a la situación adversa y los golpes de las autoridades, los trabajadores han logrado mantener la huelga.
A un año de la huelga, continúa la negativa del gobierno
La negativa de las autoridades para ceder en las demandas de los trabajadores tiene un telón de fondo importante. Desde el inicio del sexenio el gobierno federal impulsó la austeridad republicana con una retórica de combate a los privilegios de los altos funcionarios, poner fin a los “aviadores” y la corrupción. Sin embargo, la aplicación de la austeridad no tuvo como consecuencia la reducción de los altos salarios, sino masivos despidos en el sector estatal, recortes salariales y de prestaciones, sobre todo en los sectores más precarios.
Desde hace un par de décadas, de forma progresiva los gobiernos federales y estatales han avanzado en arrebatar derechos y precarizar a las y los trabajadores del sector público, con múltiples formas de simulación contractual y con el uso del outsourcing. Para continuar con este plan atacan los CCT y al sindicalismo, como en el caso de Notimex, pues la idea es reducir al sector basificado o crear contratos a modo con sindicatos blancos.
Esta situación se agudizó bajo la pandemia, junto con la crisis económica mundial. El impacto en la economía mexicana implicó que 15 millones de personas perdieron su fuente de ingresoso y recortes salariales a 15 millones más. En este marco, el gobierno federal redobló la austeridad republicana de la mano de un recorte al gasto público de diversas dependencias de gobierno.
El gobierno federal no está dispuesto a ceder en las reinstalaciones porque esto implicaría un poderoso ejemplo de cómo evitar que en medio de la crisis seamos nosotros, las y los trabajadores, quienes la paguemos con golpes a nuestros derechos y a nuestras condiciones de vida. Tanto en Notimex como en otros centros de trabajo, la respuesta de las autoridades es que no hay presupuesto para cumplir nuestras demandas.
Es decir, pese a las declaraciones tanto del presidente, Andrés Manuel López Obrador y la titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa María Alcalde, en favor de la resolución del conflicto, queda claro que no hay voluntad política de resolverlo a favor de los trabajadores.
¡Es posible arrancar las demandas de la huelga!
A lo largo de este año, los huelguistas de Notimex comenzaron a impulsar una política amplia de solidaridad hacia su conflicto, sumándose a coordinaciones amplias y convocando a reuniones de solidaridad con su huelga.
Producto de esta política, miles de trabajadores de distintos centros de trabajo y sindicatos conocen la huelga de Notimex y han acompañado los acampes y las acciones de lucha que impulsa el SutNotimex.
En el marco del aniversario de la huelga y los nuevos ataques a la misma como el intento de ingreso al inmueble de África y el corte de luz en varios campamentos por parte de la Comisión Federal de Electricidad, muestra de la continuidad de la cerrazón de las autoridades, es necesario pensar en cómo arrancar las justas demandas de las y los trabajadores, fortaleciendo su lucha.
Notimex puede ser la punta de lanza de la lucha contra los despidos, pero para construir una correlación de fuerzas en favor de los trabajadores es necesario que las centrales sindicales que se reclaman democráticas se pongan al frente no sólo de impulsar la solidaridad con el conflicto de Notimex, sino con los demás conflictos que están dándose a nivel nacional, comenzando por la huelga de Interjet y la lucha de las trabajadoras de intendencia despedidas del IEMS. Es fundamental impulsar una coordinación de todas estas luchas, para pelear por el triunfo de sus demandas, que incluyen aumento salarial, por el cese de despidos y recortes a prestaciones y contra el trabajo precario. Los sectores en lucha, junto a los grandes sindicatos, tienen que llamar a esta coordinación.
Hace unos días, se publicó en medios nacionales un desplegado de apoyo con cerca de 600 firmas, la mayoría de ellas de organizaciones sindicales y políticas, reconociendo la necesidad del triunfo de sus demandas, pero esto no puede quedar sólo en papel. Estos sindicatos tienen que discutir, desde sus bases, cómo fortalecer material y físicamente el conflicto, nutriendo las guardias, trabajando el fondo de huelga y movilizándose ampliamente (con todas las medidas sanitarias). No basta con algunos representantes.
Sabiendo que la Huelga de Notimex es una resistencia a un golpe generalizado hacia la clase trabajadora, debemos discutir un plan de lucha unificado de todos los y las trabajadoras, que nos sume activamente a todos los sectores, que tenga como objetivo inmediato la solución a las huelgas y las luchas en curso, pero que se apueste a la defensa de los derechos de la clase trabajadora en su conjunto.
Esto implica que la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), donde el SutNotimex está integrado, junto a la Nueva Central de Trabajadores (NCT), rompan con la pasividad y el pacto de “no agresión” frente al gobierno, hacia el cual se han posicionado conciliatoriamente aún frente a ataques profundos y generalizados. Su acción puede permitir una muestra de fuerza distinta, por ejemplo, con el impulso de un paro de sus sectores durante un día o incluso unas horas, en las que se convoque a una acción política unitaria, que unifique la lucha contra los despidos y en apoyo a los conflictos actuales.
La clase trabajadora solo puede confiar en sus propias fuerzas para la conquista de sus demandas; es decir, en su organización y movilización con independencia del gobierno y la derecha. La huelga del SutNotimex, al igual que las otras luchas, puede y merece triunfar.