Este martes, Obrador presentó en Palacio Nacional la primera parte de su plan de infraestructura. Con la presencia de cámaras y consejos empresariales, el gobierno de la 4T dio luz verde a la inversión privada en torno a 147 obras por todo el país. Cumplió su parte: militarización del país por medio del despliegue de la Guardia Nacional -condición también para el T-MEC-; recursos para implementar la reforma laboral por todo el país.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Martes 26 de noviembre de 2019
Esta mañana, entre empresarios y miembros de su gabinete, Andrés Manuel López Obrador anunció el plan de infraestructura de su administración. Destacó la importancia en este plan de la inversión privada y destacó que en distintas obras a nivel mundial, hay un incremento de este tipo de inversión. Este plan, dijo, tiene a su vez un carácter de "compromiso" por parte de los empresarios para invertir en él.
Alfonso Romo, coordinador de Presidencia, destacó la conformación de un consejo formado por el sector público, el sector privado nacional y extranjero y el sector social. Como funcionario, destacó su encomienda para la formación de 45 mesas de trabajo cuyo objetivo era "eliminar trabas" para la inversión. Anunció que de 1600 proyectos, este día se concentrarían en 147 que representan una inversión de 42 billones de pesos.
Romo dijo que esta presentación es un "primer capítulo" en el proyecto. Destacó el aumento de inversión privada en lo que va del año y que se han emprendido medidas para generar confianza en los empresarios y sus ganancias.
En sus intervenciones, Carlos Salazar, Luis Niño de Rivera y Antonio del Valle destacaron cifras sobre la inversión pública, en particular la que saldría del presupuesto 20/20. A lo largo de sus participaciones, expresaron cifras para dar confianza a las inversiones, en particular sobre las garantías que ofrece la banca y el Estado. Esta presentación, insistieron, se trata de un esfuerzo para facilitar y agilizar la inversión privada.
AMLO destacó la dimensión "cívica y social" de los empresarios mexicanos. Destacó que su gobierno "no tenía ningún problema" con el sector con el que, por el contrario, ha buscado tener "buena relación". Aseguró que se trata de un "sector responsable" y destacó que su gobierno "cumple acuerdos" aunque hubieran sido firmados en administraciones anteriores.
Esto evidentemente ante la preocupación que pudiera haber generado el desplazamiento del proyecto de Aeropuerto Internacional o, en general, el cuestionamiento de su método de consulta en torno a megaobras mismas que, por otro lado, han demostrado no ser sino un instrumento del gobierno de AMLO para legitimar la imposición de un proyecto de alto impacto.
Obrador intervino con un mensaje a propósito de un "código de ética" empresarial, muy a tono con su retórica de un "gobierno para ricos y pobres". Refiriéndose a algunas de las problemáticas más apremiantes en las que están involucradas las empresas, Obrador mencionó el "trato digno" a trabajadores y el cuidado del medio ambiente como ejes de este "código" abstracto y sin ningún peso en la realidad que sigue siendo de explotación y salarios de miseria para millones en el país.
El Presidente aprovechó la ocasión para agradecer la intervención de Carlos Slim como mediador en negociaciones con el empresariado mexicano y apeló a la "buena voluntad" para conciliar diferencias.
Obrador enumeró una serie de cifras sobre acciones de su administración, en particular sobre la implementación de programas sociales. Destacó la generación de los precarios empleos de "jóvenes aprendices" y la entrega de becas. Mencionó cifras respecto a la entrega de recursos a los adultos mayores, llamándolas "pensiones". Desde luego, la entrega de estos recursos está muy lejos de significar un sustituto de los beneficios de contar con una pensión digna, con garantía de acceso a la salud, por ejemplo. Empresarios presentes están entre los beneficiarios de que una pensión digna sea hoy inaccesible para la gran mayoría de mexicanos.
El Presidente hizo énfasis en la entrada de remesas en los próximos meses y que se estima que tendrían un valor de 35 mil millones de dólares. Estos recursos activarían la economía, dijo Obrador, entre las clases bajas y medias. Obrador puso como ejemplo las cifras de ganancias del Buen Fin, otra estafa comercial contra los trabajadores que gastan sus aguinaldos en falsas ofertas o adquieren una nueva deuda. "Hay confianza en el país", destacó el tabasqueño, antes de asegurar que se garantizaría "el estado de derecho" (es decir, que su propiedad estaría a salvo).
Obrador vaticinó crecimiento económico para México y mencionó la inversión en PEMEX
Sobre el T-MEC, Marcelo Ebrard informó que México entregó un documento a Estados Unidos declarando la posición del gobierno mexicano sobre el Tratado. Ebrard detalló que, con la aprobación del Presupuesto de egresos 2020 (que garantiza la aplicación de la reforma laboral por todo el país), México había cumplido con sus compromisos para la ratificación del Tratado en instancias parlamentarias de Canadá y Estados Unidos.