Se aprobó en la Comisión especial Mixta del Congreso el Presupuesto atingente a la propuesta de gratuidad del gobierno, que como ya es sabido transforma la gratuidad en una especie de beca a la cual se postula vía internet y que atañe a los 5 primeros deciles, ya sean estudiantes de Universidades Estatales o Privadas con ciertos requerimientos básicos, como alguna estructura relativamente democrática, que no exista lucro y que estén acreditadas.

Dauno Tótoro Santiago
Sábado 14 de noviembre de 2015
Con 12 votos a favor el gobierno logró cuadrarse tanto con la Nueva Mayoría más de conjunto como con sus parlamentarios, quienes habían puesto en duda la aprobación de la gratuidad mediante el presupuesto, debido a que “se dejaba afuera a estudiantes vulnerables de CFT e Institutos Profesionales”.
Así, a través de sus ministros, Del Piano y Valdés (De educación y Hacienda), Bachelet se anota un pequeño triunfo en su caballito de batalla, la gratuidad, porque también se logró llegar a un acuerdo con los rectores agrupados en el CRUCH, los que venían siendo una de las principales voces disidentes frente al proyecto del gobierno, acusando que si se utilizaba el sistema que propone el gobierno para instalar la gratuidad, muchos planteles quedarían desfinanciados por un cálculo mal realizado referente a los aranceles que debían financiarse. Finalmente, esto, el gobierno logró superarlo y firmó, junto a Aldo Valle (Vicepresidente CRUCH) y a Andrés Zaldívar (DC, presidente Comisión especial Mixta) un acuerdo en que se deja planteado que el gobierno no desfinanciaría a los planteles educativos que reciban el beneficio de la gratuidad.
Para esto se reduce el Aporte Fiscal Indirecto en un 50% (actualmente este aporte regresivo llega a los 25 mil millones de pesos, financiando a las Universidades que logren atraer a los mejores puntajes PSU), y esa diferencia servirá para financiar mediante beca, aporte basal u otro tipo de aporte, a las instituciones estatales.
A su vez, respecto al problema planteado sobre los CFT e IP, que servía de base para que parlamentarios de la Nueva Mayoría pusieran en cuestión su aprobación a la propuesta del gobierno, lo que a su vez dejaba en una situación tremendamente incómoda a Bachelet, Valdés y Del Piano, se acordó aumentar en 100 mil la beca Nuevo Milenio para estudiantes de dichos planteles. Al mismo tiempo el ejecutivo quedó en discutir y proponer un proyecto de ley donde se integre el financiamiento a dichas instituciones.
Finalmente, se eliminó el 2,7% de crecimiento para la matrícula de los planteles de educación superior, quedando las instituciones, sujetas a la obligación de entregar información permanente sobre sus planes de crecimiento.
Podemos ver claramente que esta aprobación de la glosa de la gratuidad en la Comisión especial es un triunfo que se anota el gobierno, justo a pocos días de que se publicara en las encuestas un leve aumento del porcentaje de aprobación de la presidenta Bachelet. Logra avanzar así, en su principal batalla: la promesa de gratuidad y de reforma a la educación superior.
Pero, definitivamente, no es un triunfo para el movimiento estudiantil. La lógica de un Estado subsidiario se mantiene. Se fortalecen los aportes estatales a las Universidades Privadas. Y si bien se avanza en reducir el Aporte Fiscal Indirecto, que es un tipo de financiamiento que urge en eliminarse, no sólo se mantiene el 50% sino que a su vez se potencia la ofensiva de la derecha y de los empresarios de la educación para que se financie a instituciones privadas.
Frente a esa ofensiva no sólo el gobierno cede, sino que también los dirigentes del movimiento estudiantil, desde las juventudes de la Nueva Mayoría (JJCC y JS) hasta lo integrantes del bloque de conducción (IA, UNE, FEL). Es que hoy en día aceptan que se financie a instituciones privadas, su estrategia conciliadora, timorata y de permanente muestras de respeto al gobierno (en detrimento con el respeto a las discusiones que se daban o no en las asambleas de base) ha llevado a que el gobierno logre pasar su glosa, que los empresarios educativos y la derecha se vean en un escenario favorable para llevar adelante su política y en definitiva, a que la reforma a la educación superior fortalezca el mercado educativo (que es lo que pretende finalmente la Nueva Mayoría) y la gratuidad se convierta en una beca.
El movimiento estudiantil tiene que levantarse y plantearse claramente frente al gobierno. A la Nueva Mayoría debemos enfrentarla y no podemos confiar en las autoridades que se han dedicado a administrar la educación de mercado. La demanda que ha planteado el movimiento estudiantil es clara se dijo fuerte en las calles desde el 2011 a la fecha: educación gratuita. Pero, sin subsidio a los privados y 100% financiada por el Estado. Y para que se acabe con la tremenda precariedad de las instituciones, y para terminar con la competencia entre planteles por mayores aportes, debe financiarse mediante aportes basales de libre disposición, para asegurar efectivamente que la educación superior gratuita sea un derecho social y no un beneficio, donde todo quien quiera pueda acceder a ella.
Los parlamentarios corruptos financiados por Penta y SQM no legislarán a nuestro favor. No atentarán contra el negocio en la educación. Para conquistar dichas demandas debemos levantar una fuerte movilización, de la mano con los trabajadores, en un plan de lucha unificado que apueste a conquistar dichas demandas. Si logramos esto, no habrá empresarios, gobierno ni parlamentarios que podrá interponerse entre nosotros y nuestras exigencias.

Dauno Tótoro
Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (Chile), y ex candidato a diputado por el Distrito 10.