El los últimos meses hemos visto un enorme ataque al magisterio nacional para aplicar a sangre y fuego la reforma educativa. Este fin de semana las sedes de evaluación se convirtieron en verdaderos cuarteles militares. Quieren quebrar a nuestros maestros.

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Jueves 19 de noviembre de 2015
Las dimensiones del ataque
Las dimensiones del ataque son claras. Quieren privatizar la educación, implementar una reforma laboral al magisterio y derrotar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE. Y es que al derrotar a la CNTE pueden implementar el conjunto de las reformas que faltan sin oposición, sin ninguna resistencia.
En ese sentido es que se enmarcan la desaparición del IEEPO en Oaxaca, la militarización del estado, la detención de los maestros de Oaxaca Othón Nazariega Segura, Efraín Picazo Pérez, Juan Carlos Orozco Matus, y Roberto Abel, las notificaciones ilegales a presentarse a la evaluación, los despidos, las amenazas en los Consejos Técnicos Escolares, las demandas penales a los activistas magisteriales Roberto Gómez y Sofía Endoqui, ambos maestros miembros del comité democrático de la sección 9 del SNTE-CNTE.
La estrategia del gobierno federal consistió, este fin de semana en militarizar las sedes, y comenzar con los estados en donde la CNTE y la disidencia a los charros del SNTE tienen menos influencia, aunque le salieron nuevos estados respondones, como sostiene Luis Hernández Navarro, en Zacatecas, Chihuahua, Morelos, y decidió diferir la evaluación en los estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Chiapas, Querétaro, Nuevo León y Veracruz.
¿Qué pasará cuando concentren todo el ejército, la gendarmería nacional y la policía en las zonas de conflicto para aplicar la evaluación educativa? ¿Acaso este gobierno no tiene demasiados muertos en su administración para saber que la reforma va, aplicada, con el miedo, el terror, la sangre y el fuego?
Aunque los datos del gobierno federal son un galimatías, pues sostiene un 97% de la aplicación de la evaluación, este cambio de estrategia no puede considerarse un triunfo pues Aurelio Nuño ha declarado en diversos medios que se “usará todo el peso de la ley para aplicar la reforma educativa”. Como sostenemos en este material los maestros deben de organizar la resistencia.
Dejar solos a los maestros es dejar pasar un golpe histórico
No podemos dejar combatir solos a nuestros maestros al régimen mexicano responsable de la masacre de Iguala, Tanhuato, Apatzingán, Tlatlaya y de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa. No podemos dejar solos a los maestros que enfrentan al régimen del PRI, el PAN, el PRD, de los medios masivos de comunicación como Televisa, TV Azteca, los reaccionarios empresarios de Mexicanos Primero.
De ahí que los sindicatos que se reclaman opositores deben pasar de las palabras a los hechos. La Nueva Central de Trabajadores (NCT) que agrupa al SME, al SUTHM, al SNTCAT, a decenas de sindicatos deben de ponerse a la cabeza de una enorme campaña de solidaridad con el magisterio nacional.
La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) que agrupa a los telefonistas, a los sindicatos de Bachilleres, al STUNAM, al SITUAM y demás sindicatos universitarios deben ponerse a la cabeza de impulsar un paro nacional unificado con el magisterio combativo.
Y es que en más de un año de resistencia del magisterio contra la reforma los centrales sindicales han mostrado su solidaridad sólo con la palabra. Y las palabras en política han dejado en los hechos a los maestros en solitario para enfrentar al régimen de Peña Nieto.
Dejar solos a los maestros es dejar pasar un golpe histórico. Urge que la CNTE convoque a un Encuentro Nacional de Delegados de Base de todos los que se oponen a la reforma y le pongan fecha al paro nacional. Urge que la UNT y la NCT se sumen activamente a la lucha.