En una de las habituales charlas en los institutos de distintos cuerpos policiales o militares, el jefe de la Policía Local de Borja (Zaragoza) defiende las bofetadas para “educar” y asegura que “los antisistema son gente con odio”.
Martes 2 de febrero de 2016
Imagen: IES Juan de Lanuza de Borja, donde se impartió la charla, en protesta contra los recortes en educación. Fuente: Marea Verde Aragón
Así se manifestó la Policía ante 100 estudiantes y docentes, “Antes los padres les daban una bofetada a los hijos si se portaban mal, ahora no, y eso causa los problemas de gamberrismo y convivencia”. “Los antisistema son gente con odio, por eso pintan y rompen las sucursales bancarias, aunque después tendrán que ir a ellas para pedir una hipoteca”.
Estos son los mensajes lanzados en el IES Juan de Lanuza de Borja (Zaragoza) por el jefe de la Policía Local en una charla titulada “Prevención del gamberrismo y convivencia” en noviembre, sobre la que varios docentes han protestado, llevando una queja al Consejo Escolar del centro el pasado miércoles 27 de enero, en la que afirman que estas charlas “chocan por completo con el espíritu educativo” y que “no proceden para un centro escolar en donde se valora y fomenta la capacidad de pensamiento crítico”.
También han mostrado su negativa a que el policía llevara armas visibles en todo momento ante escolares de 2º de ESO, como es habitual en este tipo de charlas que se imparten todos los años. Frente al director del centro, Joaquín Pérez de Mezquía, quien defiende la charla, a estos docentes se ha unido la sección de CGT Enseñanza Aragón que pide el fin de la entrada de fuerzas represivas del Estado a divulgar a centros educativos.
En este colegio, que además es un referente combativo contra los ataques a la educación pública que aplicó el gobierno del PP, como la LOMCE o la subida de tasas universitarias, la comunidad educativa se movilizó en numerosas ocasiones en el contexto del aumento de la protesta obrera y juvenil de estos últimos años.
Sin embargo, la policía que entra a impartir charlas a los centros educativos defendiendo las bofetadas o reduciendo la protesta social a “gente que pinta sucursales bancarias”, es la misma policía que reprime a la juventud cuando sale a luchar en las calles, como vimos en las brutales cargas de la Primavera Valenciana en 2012 contra los estudiantes del IES Luis Vives, en las huelgas estudiantiles o en Can Vies.
Y es que ni la represión ni el acoso policial en los centros educativos son una novedad, sino el día a día de muchos estudiantes secundarios que entran a clase con un vehículo policial frente a la puerta del instituto y la policía, tanto identificada como secreta, vigila e identifica a los jóvenes a la hora del recreo.
Este hostigamiento no es casual ni reciente, pero se incrementa y sistematiza desde la implantación del Plan Director en 2006 en un acuerdo entre el Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior, que contempla un “incremento de la presencia policial en los centros educativos y sus entornos“.
Así como también visitas escolares a dependencias policiales, exhibiciones de materiales y unidades policiales, o concursos literarios o de dibujo sobre temática policial.
Además, se suman los “Premios Educación y Seguridad en el entorno escolar” que conceden 6.000€ anuales a centros públicos o concentrados que “acerquen a los centros educativos el conocimiento de los servicios de emergencia, de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”. Según esta convocatoria implantada desde 2009: “Superar viejos prejuicios acerca de lo que significa la seguridad es un requisito ineludible para conseguir que los niños y jóvenes aprendan que la seguridad es un principio y un valor de la sociedad democrática”.
En 2015 los distintos cuerpos policiales impartieron más de 15.500 charlas, reuniones o actividades complementarias en más 4.500 colegios. También son comunes las charlas por parte de miembros de las Fuerzas Armadas, publicitando el alistamiento como una alternativa ante las precarias perspectivas de futuro de la juventud o defendiendo su rol como brazo armado del imperialismo, llegando a meter esa visión en los libros de texto escolares..
Estas charlas suelen tener títulos sobre temas como prevención de la violencia de género (que el PP eliminó con su último acuerdo en Educación del temario de Primaria y Secundaria), los peligros de las drogas (pese a los numerosos casos descubiertos y ocultados de narcotráfico en los cuerpos policiales) o el racismo (cuando practican redadas racistas , torturas en los CIEs y ataques en las fronteras) , sin embargo esconden una cada vez mayor injerencia de las fuerzas represivas del estado en la educación.
Asociaciones feministas, antirracistas o profesionales en trabajo social están mucho más capacitados y orientados para impartir esas charlas que la Policía que reprime a la juventud cuando sale a defender la educación pública que nos están desmantelando.

Jorge Remacha
Nació en Zaragoza en 1996. Historiador y docente de Educación Secundaria. Milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.