Continuando con la cobertura del tercer Congreso del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), publicamos un artículo presentado por cuatro dirigentes del NPA que son parte de la Plataforma 3 a propósito de la apertura de los debates sobre estrategia.
Miércoles 28 de enero de 2015

Como mencionamos en el artículo publicado ayer, el 3° Congreso del NPA que se realizará el próximo fin de semana pondrá a discusión 5 plataformas de orientación. La Plataforma 1 presentada por la minoría en la actual dirección y cuatro plataformas alternativas. La plataforma 3 está compuesta por los compañeros de la Corriente Comunista Revolucionaria (CCR) y la corriente Anticapitalismo y Revolución (A&R) y expresa la lucha por una nueva orientación revolucionaria.
Una discusión que se demoró en llegar
Seis años después de la fundación del partido, al fin vamos a tener durante este Congreso un primer debate sobre las cuestiones estratégicas. Se trata de una muy buena noticia, especialmente en un contexto donde las mayorías se venían negando sucesivamente a cualquier discusión en ese terreno bajo el pretexto de que traerían "divisiones". Hubo que dar batalla en las instancias de la dirección contra compañeros, en particular de la P1, que intentaron desacreditar esta discusión haciendo de ella una caricatura, como si su objetivo fuera hacer una distinción entre "buenos y malos revolucionarios".
Luego de un Congreso de fundación donde la mayoría de la vieja LCR había optado por, según sus propias palabras, imprimirle un carácter “inacabado” a las delimitaciones estratégicas del nuevo partido, pero sobre todo cuando la experiencia concreta y la crisis del NPA habían dado múltiples pruebas de que este debate era necesario, el feroz rechazo de la mayoría casi desde un principio es en sí mismo muy revelador.
El movimiento revolucionario siempre ha estado atravesado por debates extremadamente ricos sobre los medios para derrocar al capitalismo, bajo aquello que Bensäid llamó las “hipótesis estratégicas”. Por lo tanto, sería absurdo que al momento mismo en que por primera vez luego de 40 años los procesos revolucionarios se desarrollan ante nuestros ojos enfrentando numerosos obstáculos, nos prohíban reflexionar sobre qué hacer para que estos procesos triunfen.
¿A qué nos referimos con la palabra estrategia?
Los términos “tácticas” y “estrategia” fueron tomados del vocabulario militar, las tácticas se refieren a los recursos de los que están dotados los ejércitos para ganar una batalla y la estrategia es la articulación de diferentes batallas (tácticas) para ganar la guerra. En política, es la estrategia la que da coherencia de conjunto a los diferentes espacios de intervención de un partido. En este sentido, la idea de un partido sin una estrategia o donde convivan indefinidamente varias estrategias es algo extraño, porque la construcción de un partido no es un objetivo en sí mismo, sino que es una herramienta.
Es evidente, sin embargo, que este Congreso no lo podrá resolver de un golpe, y quedó registrado oficialmente que se está abriendo un debate que deberá continuar. Pero a pesar de todo, hay voluntad para avanzar en algunas ideas sobre aquellos temas que se discutirán primero.
¿Quién, cómo y para qué?
Es a esta pregunta de tres puntos a la que se intentará dar respuesta, indicando las ventajas de los medios para la “transformación revolucionaria de la sociedad”. Como dijimos en nuestra plataforma, para nosotros estos medios son “la revolución socialista; la ruptura con las instituciones (…) la destrucción del Estado y la instauración de un poder de los trabajadores basados en órganos de democracia obrera y popular”. Evidentemente, esto no arregla todo, pero es un buen comienzo, que tiene la ventaja de explicar por qué estamos en desacuerdo con los reformistas y así aportar una respuesta satisfactoria a la pregunta de por qué no estamos construyendo la misma organización, y no nos presentamos juntos en las elecciones, al tiempo que se muestra claramente nuestra identidad antisistema.
A la pregunta por el sujeto (“¿quién?”) nosotros respondemos que “los trabajadores tienen que jugar un rol central, pues son ellos quienes poseen los medios para bloquear la economía mediante la huelga general y abrir así la posibilidad de la toma del poder”. Mucho ha sido dicho y escrito en nuestro debate sobre la crisis del movimiento obrero, sobre la desindustrialización relativa de un país como Francia, sobre la fragmentación del proletariado. Sin negar ninguno de esos resultados, pensamos que ellos no anulan el papel central de la clase obrera en un sentido amplio (todos aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para vivir, decía Marx), al contrario, nos obligan a estudiar estas reconfiguraciones y a elaborar una política capaz de afrontar el desafío de contribuir a la recomposición y a la unificación de nuestra clase.
Para terminar, nos parece necesaria una definición positiva y asumir el tipo de sociedad por la que luchamos, “una sociedad comunista, liberada de toda forma de explotación y de opresión, capaz de terminar con la destrucción sistemática de la naturaleza así como con la división entre trabajo intelectual y trabajo manual”. Es evidente que para poder devolverle la esperanza a los trabajadores y a la juventud hay que ser capaces de ofrecer un horizonte radicalmente opuesto a la barbarie y a la miseria capitalistas, de lo contrario el desorden actual continuará alimentando las filas de variantes reaccionarias como el FN, o peor, las del fascismo.
Una vez más, esto no resuelve todo, pero sería un muy buen punto de partida para comenzar a rearmar el NPA.
-Claude (78/CPN-P3), Daniela (93/CE-P3), Guillaume (Jeunes75/CE-P3), Laura (Jeunes 93/CPN-P3) y Vincent (68/ CPN-P3).
Traducción: Eugenia Victoria