Los grandes medios de comunicación, los “aportes” millonarios de los empresarios y hasta el dinero público del Estado están al servicio de los candidatos de los viejos partidos tradicionales. Contra ellos, se ha puesto en movimiento una gran campaña militante que se propone enfrentarlos con ideas claras y la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud, junto a Del Caño y Bregman. Sumate a esta pelea.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Jueves 9 de julio de 2015
“Cuando hablo de la precarización laboral, y de las dificultades enormes de los jóvenes que quieren estudiar, no me la tienen que contar”, dice Nicolás del Caño en un video que ya fue visto cientos de miles de veces en las redes sociales.
Es el sentir de millones de trabajadores que no se ven representados por los candidatos de los partidos tradicionales, que no viven como ellos, sino que son parte de los políticos millonarios que se enriquecen con la función pública. Los que por ejercer un cargo ganan varias decenas de miles de pesos por mes y cuentan con múltiples propiedades, autos de lujo o viven en barrios privados.
Ellos no tienen idea de lo que es llegar a fin de mes, y se proponen ganar las elecciones para gobernar para los empresarios. Scioli, Macri y Massa son hijos políticos de Menem, y preparan mayores planes de ajuste contra los trabajadores. Si Macri es un empresario emblema de los años ´90 y el neoliberalismo, hay que decir también que Scioli llegó a la política de la mano de Menem en el año ´97, y Massa fue funcionario menemista aliado del burócrata sindical Luis Barrionuevo.
Hoy los aparatos de los grandes medios de comunicación, los “aportes” millonarios de los empresarios y hasta el dinero público del Estado que ellos manejan, están puestos al servicio de estas candidaturas, porque el triunfo de cualquiera de ellos garantizará nuevos y grandes negocios para los capitalistas, a costa del ajuste que quieren que paguemos los trabajadores, y de una mayor entrega de los recursos del país al capital financiero internacional.
“¿Quién puede creer que Massa, Macri o Scioli, van a cambiar la situación de la mitad de los trabajadores que gana 6000 pesos por mes, y muchos trabajando en negro?”, se pregunta Del Caño en otro pasaje de uno de sus videos de campaña.
Contra los viejos aparatos, vamos con la fuerza de los trabajadores
Por eso, contra ellos ha comenzado una gran campaña militante que postula a Nicolás del Caño y Myriam Bregman para la presidencia. Ellos son Diputados Nacionales, pero viven como nosotros, cobran como una maestra todos los meses, y están codo a codo en cada lucha. El resto de su “sueldo” parlamentario lo donan a las peleas de los trabajadores, como la semana pasada a los choferes de la Línea 60 que están en lucha contra los despidos. Siguen el camino del diputado provincial por Neuquén, Raúl Godoy del PTS-FIT, quien al terminar su mandato volvió a trabajar en su fábrica, dando un ejemplo contra la casta de los políticos que usan la función pública para enriquecerse.
Los partidos tradicionales tienen poderosos aparatos, pero se los puede enfrentar con ideas claras y con la fuerza organizada de los de abajo, los trabajadores, las mujeres y la juventud. Por eso junto a Del Caño y Bregman son candidatos en las listas miles de luchadores que hacen política de otra clase, para otra clase, y expresan esa fuerza social.
Si en estos años el Frente de Izquierda pegó un salto en su influencia política, pasando de los más de 600.000 votos iniciales de octubre de 2011, al apoyo en 2013 de más de 1.300.000 personas y las buenas elecciones anticipadas de 2015 en Mendoza, Neuquén, Córdoba, Salta, Santa Fe o CABA, es porque el FIT impulsó y acompañó un proceso político, que es el de la experiencia que millones de trabajadores están haciendo con el kirchnerismo durante el segundo mandato de CFK.
Ahora vamos por nuevos desafíos, y por eso el PTS le propuso una lista unitaria del Frente de Izquierda al compañero Altamira, pero él no aceptó. Por eso ahora, para las PASO, vamos con una lista que se propone renovar y fortalecer al FIT, para enfrentar a los hijos políticos del menemismo con la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
La pelea contra el ajuste en cinco paros nacionales, luchas emblemáticas contra los despidos como en Lear o Donnelley; la de millones de mujeres que marcharon para decir #NiUnaMenos y miles que se organizan en los encuentros de todos los años mientras Cristina se acerca al Vaticano y al Papa Francisco; miles de jóvenes que pelean contra la precarización laboral o por la educación pública; millones que se indignaron con la represión de Berni y su Gendarmería o con el nombramiento de César Milani al frente del Ejército: todo esto fue parte del segundo mandato de CFK, que además termina nombrando a Daniel Scioli como único candidato presidencial del Frente para la Victoria.
En las listas de candidatos que acompañan a Nicolás del Caño y Myriam Bregman van miles de los protagonistas de todas estas luchas. Porque ahora vamos a enfrentar a los candidatos del ajuste, los hijos políticos de Menem, y para eso es necesaria una izquierda fuerte, que se plante y dé la pelea. Para eso el Frente de Izquierda tiene que dar un nuevo salto, y eso sólo es posible si nos apoyamos en una gran fuerza social, la de los trabajadores, las mujeres y la juventud, bajo un programa de independencia política de los trabajadores.
El apoyo de cientos de miles en las elecciones, los diputados que conquistemos para fortalecer nuestros reclamos, y la organización en cada lugar de trabajo, de estudio o en cada barrio, serán nuestra fortaleza para enfrentar a éste y al próximo gobierno, con sus planes de ajuste. Sumate a esta pelea.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.