El ministro de Economía Axel Kicillof recibió el jueves pasado al embajador de Francia Jean-Michel Casa para firmar el acuerdo bilateral con dicho país.

Lucía Ortega @OrtegaLu_
Sábado 6 de junio de 2015
Foto: TELAM
En un comunicado del Ministerio de Economía se informó sobre la firma del acuerdo marco del Club de París entre Argentina y Francia el jueves pasado y se señaló que el ministro de Economía Axel Kicillof y el representante francés en Argentina coincidieron en destacar la etapa decisiva en la “normalización de las relaciones financieras internacionales que derivó en un contundente proceso de desendeudamiento por parte de la Argentina”.
Asimismo, Kicillof resaltó la decisión adoptada por la Presidenta de la Nación de regularizar los pasivos internacionales producidos por el default del 2001, que derivó en el acuerdo con los países acreedores del Club de París. A fines de mayo pasado la Argentina refinanció su deuda con el Club de París, establecida en 9.690 millones de dólares, de los cuales 4.955 millones corresponden a capital, 1.102 millones corresponden a intereses y otros 3.633 millones son punitorios.
La firma de la Declaración Conjunta de mayo del 2014 estableció las condiciones generales de la refinanciación de la deuda y establece parámetros generales a celebrarse con cada país acreedor. Allí, Kicillof firmó el compromiso de pagos anuales por 1.600 millones de dólares cada mes de mayo hasta el año 2019.
Se explicó también que la consolidación del monto a pagar fue el resultado de “un proceso eminentemente técnico pero sumamente arduo, ya que los contratos son numerosos y deben consolidarse también con las numerosas contrapartes”, ya que el Club está conformado por 16 naciones y la deuda nominada en ocho monedas diferentes.
Sin embargo, la deuda que reconoció el gobierno al Club de París por 9.690 millones de dólares no consistió solamente en un proceso “técnico” en tanto nunca se dieron razones para fundamentar por qué se decía que rondaba en 6.000 millones y se incrementó de forma tan pronunciada. Hubieron presiones por parte de las empresas imperialistas para que la negociación se cierre, posibilitando su acceso al crédito barato en sus propios países, como por ejemplo los canales de financiamiento de las respectivas agencias oficiales de seguro de crédito a la exportación que habían sido cerrados para Argentina desde el default de 2001.
Ya en enero de este año se aprobaron acuerdos bilaterales con los Países Bajos por 398 millones de euros y 222 millones de dólares, y con Alemania un reconocimiento de deuda por más de 2.529 millones de euros y 20 millones de dólares. En el caso de Francia, las deudas refinanciadas suman 154,3 millones de dólares, 141,5 millones de euros y 97.799 francos suizos, mientras se reprogramarán pagos a Japón por 159.892 millones de yenes.
El rótulo autoimpuesto por el gobierno de haber avanzando en márgenes de soberanía frente al capital imperialista a través de la política de “desendeudamiento” se muestra muy limitado cuando se da cuenta de quiénes son los beneficiados y los perjudicados de tales acuerdos. Los más de 200 mil millones de dólares que se pagaron a los especuladores y usureros de la deuda impusieron una carga muy pesada sobre el pueblo trabajador, con pagos anuales que alcanzan el 8% del presupuesto nacional y van a parar a manos de los “buitres” enfrentados y también a los amigos del gobierno.
El Club de París es un foro de países acreedores y países deudores que constituye una más de las instituciones financieras internacionales del orden liberal trasnacional que se mantuvo y reestrableció en los años del kirchnerismo.

Lucía Ortega
Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.