David Agustín Maril, joven argentino del conurbano bonaerense, artista callejero, fue detenido en Santiago de Chile el día 23 de enero de este año por Carabineros de Chile, acusado sin mayores fundamentos y pruebas de haber arrojado una bomba molotov.
Tamara Callejas Leiva Hija de desaparecidxs chilenos
Viernes 2 de octubre de 2020 20:11
Luego de ocho meses ya de aquella fecha y después de muchas gestiones en Chile por abogados del Comité de Defensa del Pueblo Hermanos Vergara Toledo, quienes llevan la causa y la de muchos otros presos políticos de la revuelta, este 1 de octubre de 2020 nos informan que ha recibido el cambio de situación a arresto domiciliario.
David fue detenido el 23 de enero de este año en el contexto de las protestas de la revuelta social (iniciadas en Chile el 18 de octubre del 2019) y desde ese momento fue sometido a prisión preventiva, que se supone son tres meses mientras dura la investigación, cosa que no ocurrió, a pesar de que organismos de derechos humanos se hacían presentes para denunciar la ilegalidad de estas detenciones. No habían intenciones reales de liberar a los presos políticos, ya que cada día que pasaba se votaban en Chile leyes que criminalizaban las protestas de manera más dura con el apoyo de diputados y senadores, solo una minoría se oponía a estas leyes represivas del gobierno de Piñera.
Se empezaron las gestiones desde Chile junto a las familias de la Coordinadora por la Libertad de los Prisionerxs Políticxs 18 de Octubre y otros abogados, entre ellos viajó Federico Pagliero abogado de la APDH Rosario para enterarse de la situación y coordinar con organismos de Argentina, para sacar a estos chicos de la “Primera Linea” detenidos injustamente. Pero no fueron fructíferos estos esfuerzos, pese a la cantidad de gestiones realizadas por distintos organismos como la Asamblea de Chilenxs en Buenos Aires junto a su familia el padre de Agustín, Carlos Maril y su hermano Angel Maril, y miembros de la APDH, con los que se presentó una carta en la Cancillería exigiendo la conmutación de pena, para poder traerlo de vuelta.
Vino la pandemia, y estos chicos que se encontraban hacinados en la cárcel Santiago 1, seguían sin poder conseguir el cambio de situación a arresto domiciliario. Su madre y hermana antes de esto viajaron a Chile y tuvieron hasta el día de hoy que quedarse ahí para ver la posibilidad de verlo y proveerle lo necesario para su subsistencia dentro del recinto penal.
Es una batalla ganada, pero aún queda poder ganar la libertad y la anulación de los cargos. Es por esto que exigimos la Libertad definitiva de Agustín Maril y de todos los presos políticos de la revuelta.