Alrededor de 170 trabajadoras y trabajadores siguen sin una respuesta clara por parte de la empresa “Espacios Verdes y Deportivos” (EVD) sobre el pago del último mes de trabajo, menos aún sobre su finiquito. El alcalde Gerardo Espíndola del Frente Amplio tampoco les da una certeza y solo dice que “una mayoría” continuará, ¿Cuántos trabajadores son esa “minoría” quienes en medio de la crisis social que atraviesa el país quedaran sin trabajo?

Camilo Jofré Profesor, militante del PTR e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase.
Domingo 11 de octubre de 2020
El 14 de mayo del 2019 el Concejo Municipal aprobó la adjudicación a la empresa Espacios Verdes y Deportivos, en la cual invertirían 190 millones de pesos mensuales, IVA incluido, por un tiempo de 4 años. El pago en general era el sueldo mínimo, por lo tanto los sueldos en su totalidad no superaban los 65 millones de pesos. Los más de 100 millones de pesos que quedaban iban directo a los bolsillo de los dueños de la empresa. Aún así, por más de 9 meses hubo problemas en cuanto al pago de los sueldos los cuales constantemente se atrasaban, ocasionando un montón de problemas para las y los trabajadores y sus familias, quienes como todos deben pagar cuentas de: luz, agua, gas, arriendos, pensiones alimenticias, entre otras cosas.
La fiscalización millonaria de la Municipalidad hacia la empresa no se tradujo jamás en cubrir las necesidades mínimas de seguridad que desde un comienzo tuvieron que buscar como solucionar los mismos trabajadores, como faltas de mascarillas, implementos de seguridad, sobre todo porque hay una gran cantidad de trabajadores que son adultos mayores que tenían que regar plazas con botas que no eran las adecuadas, con todo el frio del invierno y en medio de una crisis sanitaria por el covid-19.
Luego de meses de abusos laborales por parte de los dueños, empresarios que mentían continuamente a los trabajadores, la Municipalidad decide poner término de contrato a la empresa EVD. En palabras del alcalde Espíndola del Partido Liberal, “nosotros como Municipalidad ayer notificamos a la empresa de áreas verdes el término anticipado de contrato. Esto por el incumplimiento de sus obligaciones contractuales en una serie de espacios como, por ejemplo, el no pago a tiempo del sueldo de sus trabajadores, de lo cual como ciudad fuimos todos testigos ya que ocurrió en varias oportunidades”.
Lo paradójico de esta situación, es que al poner termino de contrato, cerca de 170 trabajadores y trabajadoras quedaron automáticamente en la calle. Ya llevan más de un mes sin trabajo con todas las complicaciones que nos podamos imaginar. Y tal como sucedía antes, la Municipalidad responsabiliza a la empresa, y la empresa a la Municipalidad, pero ninguna parte le da una respuesta clara a los trabajadores para enfrentar la situación que atraviesan.
La Municipalidad y la empresa EVD son responsables
Los dueños de EVD jamás podrían haberse puesto del lado de los trabajadores. Como todos los empresarios, viven a costa del trabajo ajeno, solo les preocupa mantener sus intereses y aumentar su capital. Jamás les importo los problemas que ocasionaron a las vidas de las y los trabajadores.
Pero la Municipalidad también es responsable política de esta situación. No solo por la licitación con la empresa, sino porque de esta forma, continúa reproduciendo el subcontrato, que no es más que la precarización y flexibilización laboral que impuso la dictadura en el código laboral. Al mismo tiempo que plantean pelear por una “nueva constitución”, conviven con todas estas formas laborales sin mayores problemas.
El ejemplo de lucha de los trabajadores de áreas verdes
Ante el abuso empresarial hubo muchas respuestas que salieron a dar los trabajadores, partiendo con los paros de brazos caídos, las ollas comunes, el pararse al frente de la Municipalidad y tomándose los recintos de la empresa para impedir que se llevaran los vehículos de trabajo. Todas estas respuestas las daban los trabajadores y nacían desde las propias bases. Al contrario de sus dirigentes, que en algunos momentos llamaban a confiar en la empresa, y luego en la Municipalidad, zigzagueando entre un lado y otro, los trabajadores lograron respuestas inmediatas cuando se organizaron y lucharon.
Desde el Partido de Trabajadores Revolucionario (PTR) estuvimos acompañando desde un comienzo la lucha de las y los trabajadores de áreas verdes, poniendo nuestro medio (La izquierda diario) a su disposición, porque sabemos que los trabajadores organizados pueden mejor que nadie dar una respuesta a sus demandas.
Denunciamos el abuso sin limites de la empresa, pero también al alcalde Espíndola, dado que no es la primera vez que el Partido Liberal del cual forma parte, toma posiciones en contra de los trabajadores, tal como sucedió con la votación de la ley de "protección" al empleo, votada desde la derecha, pasando por el Partido Comunista y el Frente Amplio, en donde el diputado Liberal Vlado Mirosevic voto a favor. Esta ley tiene como consecuencias que hoy existen más de 700 mil trabajadores en el país con sus contratos laborales suspendidos.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) sólo ha mantenido un apoyo de consejos que se remiten a trámites legales, confiando en que sólo la legalidad darán las respuestas a las necesidades que hoy exigen los trabajadores. Pese a que su dirigente Osciel Contreras del Partido Comunista, dé a conocer lo golpeada que ha sido la clase trabajadora en Arica con la crisis social y económica actual, no plantea ninguna acción para resistir los ataques de los empresarios, manteniendo una tregua con el gobierno.
Hay que levantar una gran fuerza política que pelee por el fin al subcontrato y toda forma de precarización laboral, para que la crisis la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador. Al mismo tiempo, la Municipalidad de forma inmediata debiese establecer un contrato directo y el paso a planta no sólo de los trabajadores y trabajadoras de áreas verdes, sino de todos los trabajadores del municipio.
El subcontrato es otro de los pilares de la dictadura que hay que derribar. En medio de un proceso constituyente convulsionado, los trabajadores y trabajadoras deben tener como perspectiva pelear por esto. Desde ya hay una lucha en común que puede fortalecer la organización de todos los trabajadores.