Carabineros desplegará un tercio de sus efectivos policiales junto con francotiradores y drones para resguardar la figura del máximo Pontífice.

Teresa Melipal Santiago de Chile
Viernes 12 de enero de 2018 01:43

A tres días de la llegada de la llegada del Papa, los dispositivos de seguridad se han precisado al máximo para que el representante máximo de la Iglesia Católica no presente "ningún inconveniente" en las calles. Un total de 7.216 policías uniformados cubrirán la seguridad y desplazamiento del papa Francisco, lo que representa un 30,2% del total de efectivos de carabineros.
Seguridad y represión
Entre tecnología, como camiones satelitales detectores de bombas y siete drones junto con un helicóptero y francotiradores, el Papa llegará a Chile con un discurso de paz pese a usar tecnología y fuerzas armadas como si estuviera en un destacamento de guerra.
Del total de funcionarios policiales a cargo de la seguridad y desplazamiento del Papa, 9.500 estarán en Santiago, 4.100 en Temuco y 3.616 llegarán hasta Iquique. Estos policías, además de una instrucción especial desde el Grupo de Operaciones Especiales (Gope) estarán entrenados para realizar operaciones de tiradores escogidos, grupos antisecuestros y operativos por bombas.
¿Por qué tanta seguridad?
Esta defensa armada por parte de la Iglesia y del Estado expresan el temor ante los cuestionamientos abiertos a la institución católica, traducido en la caída de sacramentos durante los últimos 10 años la cual se refleja en la baja tasa de adherentes según la propia encuesta realizada por la Conferencia Episcopal.
El evento masivo y desfile del Papa, que se realizará en tres ciudades del país desde el 15 de enero, busca re encantar a sus seguidores pero que a su vez busca generar una demostración de fuerzas en las calles del sector más conservador y reaccionario contra de las demandas de los derechos mínimos de las mujeres, la diversidad sexual y pueblos indígenas, como demuestra el enorme operativo represivo.
Por otro lado, desde el mundo empresarial se espera que la venida del Papa no afecte las transacciones bancarias, donde los bancos cercanos a los eventos también serán resguardados por la policía.