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Red Internacional
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Sequía en Sonora. Arrebatar el derecho al agua no puede ser la salida a la sequía en Hermosillo

La sequía que enfrenta el estado de Sonora es avasallante y Hermosillo es la ciudad mayormente afectada y urge un plan de rescate de los recursos hídricos al servicio de los pueblos indígenas, campesinos y trabajadores.

Maestra Teresa Aguilar Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Jueves 1ro de julio de 2021

La capital del estado de Sonora, Hermosillo, enfrenta una grave crisis de escasez de agua. Hace 10 días, la Comisión Estatal del Agua (CEA) comunicó que los habitantes de la ciudad sólo tenían garantizado el suministro de agua potable para los próximos 20 días debido a la sequía más extrema de los últimos 60 años.

El estado se abastece de 6 grandes presas que actualmente rondan el 5 % de su capacidad. En el caso de Hermosillo, cuenta con 2 presas, la Abelardo Rodríguez, que se encuentra vacía y la Plutarco Elías Calles, conocida como “El Novillo”, con la que funciona el Acueducto Independencia, que envía hasta mil 200 litros de agua por segundo a la capital, la cual ronda el 23 % de su capacidad.

El Acueducto Independencia, inaugurado en 2013, conecta al río Yaqui, territorio sagrado para este pueblo indígena, desmantelando los mantos acuíferos hasta Hermosillo. Desde el inicio de su construcción en 2003, agricultores yaquis o yeomas conformaron el Movimiento Ciudadano por la Defensa del Agua (MCDA), que hace un año se movilizó para exigir la cancelación del Acueducto y en repudio a las violaciones sistemáticas a su derecho al agua.

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Este movimiento ha sufrido el asesinato y la desaparición de sus miembros en el último mes, como la desaparición de la hermana del activista Mario Luna, Lorena Valenzuela, quien afortunadamente fue hallada con vida hace una semana. No tuvieron la misma suerte el vocero de la tribu, Tomás Rojo, ni el ambientalista Luis Urbano, ambos encontrados sin vida.

Los planes del gobierno, lejos de acabar con la privatización del agua

El desabastecimiento de agua potable afecta a casi 100 mil familias tan sólo en el sur de Hermosillo. Las medidas aplicadas por el gobierno han sido el llamado “tandeo”, donde las colonias pasan horas sin agua de forma alternada; el uso de pipas, así como la compra de agua a pozos privados y a Estados Unidos.

Conagua proyecta el bombardeo de nubes, mediante yoduro de plata, para generar la presencia de lluvias también en Sinaloa y Chihuahua; este es un viejo procedimiento que no ha tenido resultado.

Otros proyectos que se tienen presentes son: la construcción del ramal norte del Acueducto Independencia que significaría otro arrebato al pueblo yaqui sin resolver el problema de fondo; así como, la tratadora de Guaymas-Empalme que pretende usar agua desalada para consumo humano y riego, pero que tiene muchas críticas negativas por su potencial contaminante.

Al respecto de la escasez, el diputado Carlos Navarrete, del Partido del Trabajo (PT) emitió una iniciativa de ley en la que sea obligación del poder ejecutivo realizar todas las acciones necesarias para garantizar el agua potable a las escuelas de nivel básico en Sonora.

El agua es un derecho humano que no debería usarse para el enriquecimiento de unos cuantos que aprovechan la necesidad de la mayoría de la población. La solución no vendrá de iniciativas de ley de los mismos que permitieron que se llegue a esta grave situación y no cuestionan el enriquecimiento empresarial que es responsable y es el sector que se beneficia de la misma.

Los trabajadores y el pueblo afectado deben organizarse para recuperar el agua para consumo humano, garantizando este derecho vital, y ello acabará con el enriquecimiento de los grandes terratenientes, agricultores y ganaderos, así como el de las empresas alimenticias y mineras que optan por violar el derecho humano al agua antes que perder sus ganancias.