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Red Internacional
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DIFUNDIENDO IDEAS. Asado de jóvenes trabajadores con el legislador Patricio del Corro para charlar sobre comunismo

Fue en una soleada tarde con pileta el pasado sábado 9 de diciembre en el sur de Capital Federal. Jóvenes de Barracas, Pompeya, Lugano y Mataderos disfrutaron de un asado “compartiendo y debatiendo ideas”.

Roberto Andrés

Roberto Andrés Periodista @RoberAndres1982

Sábado 16 de diciembre de 2017

Fotografías: Luigi Morris y Marcelo Scoppa.

“Una tarde distendida y motivadora”. Así la calificaron los trabajadores que se reunieron con Patricio del Corro, el joven legislador porteño del Partido de Trabajadores Socialistas (en el Frente de Izquierda). La actividad fue organizada por la Juventud trabajadora del PTS y reunió a medio centenar de jóvenes de Mataderos, Lugano, Pompeya y Barracas con el objetivo de debatir acerca de la izquierda y el comunismo, pero en un ambiente libre de las constantes preocupaciones y presiones de la extenuante jornada laboral diaria.

Metalúrgicos, textiles, informáticos, estatales y secundarios, entre otros, escucharon atentamente y debatieron en torno a los peligros que implican las reformas que busca llevar adelante el actual Gobierno de Mauricio Macri en beneficio de los grandes empresarios y en detrimento de las ya precarias condiciones laborales y de vida de la juventud trabajadora. También reflexionaron en torno a los debates entre izquierda y peronismo a propósito del rol de los distintos partidos políticos opositores a Cambiemos, desde el Frente de Izquierda (FIT) de Nicolás del Caño y Myriam Bregman hasta el kirchnerismo.

“Cambiar este sistema de raíz”

“La verdad es que estamos cansados de que esta vida sea tan desigual, que el capitalismo sea tan irracional y que nos quite hasta la vida, que tengamos que trabajar un montón de horas y que tengamos que estar flexibilizados en nuestro trabajo, de que tengamos que vivir un montón de condiciones que en realidad no queremos vivir. ¿Cómo puede haber ocho tipos que tengan la misma riqueza que la mitad de la humanidad? ¿Cómo puede haber tanta irracionalidad? Y eso es el capitalismo”, señaló Rodrigo, un joven metalúrgico trotskista, emplazando a los presentes.

“Trabajadores de un montón de lugares vivimos lo mismo. Y somos pibes, somos jóvenes que no queremos más esto. Así que están todos invitados a que podamos ser parte de cambiar este sistema de raíz”, sentenció.

Juan Francisco, trabajador del rubro informático, abrió una reflexión respecto al rol del kirchnerismo en la oposición a Cambiemos: “El kirchnerismo es impotente para responder a todos los ataques de Macri como la reforma laboral o la reforma jubilatoria. Vos hablás con los compañeros que son kirchneristas y te dicen no, yo no estoy a favor de esto, pero sus dirigentes las votan. Si nosotros no logramos poner en pie un gran movimiento político que represente realmente nuestros intereses, estas cosas van a seguir pasando, y no solo van a seguir pasando sino que se van a profundizar. Nos podemos organizar, hay otra alternativa”.

Micaela tomó la palabra en representación de las mujeres y su lucha por la emancipación contra la opresión patriarcal: “Tenemos que unirnos, como bien decían los compañeros. Organizarnos y pelear contra esta reforma. Más adelante van a querer seguir avanzando sobre nuestros derechos y nosotras, como mujeres, tenemos que enfrentarlos. La reforma laboral nos afecta, nos golpea. Las mujeres no solo tenemos las peores condiciones de trabajo, cobrando un 26 % menos que cualquier laburante hombre, sino que además si quedamos embarazadas nos pueden despedir o somos descartables y nos limitan las licencias, para luego llegar a la casa y seguir trabajando, porque el trabajo doméstico también es trabajo aunque no remunerado”.

“Las mujeres tenemos que organizarnos más que nunca, y luchar codo a codo con los compañeros, porque la lucha de las mujeres por su emancipación deber ir de la mano de la lucha obrera contra la explotación capitalista. Con el Ni una menos en todo el mundo logramos que la Tierra tiemble y con ejemplos como la Revolución rusa tenemos la historia a nuestro favor”.

Entonces es cuando toma la palabra el joven legislador porteño de 34 años y trabajador estatal Patricio del Corro. Respecto a cómo enfrentar al Gobierno ajustador de Mauricio Macri, Del Corro abordó la importancia del Movimiento de Agrupaciones Clasistas (MAC), una reciente iniciativa impulsada por su partido: “Lo que queremos hacer es que toda la gente que quiera pelear en los lugares de trabajo, que quiera organizarse para frenar esta reforma laboral, y que lo quiera hacer, lo haga separado de la burocracia sindical, pero empujándola a que tome las medidas que solo ella puede tomar porque es la que dirige los sindicatos. Tenemos que juntarnos todos en ese Movimiento de Agrupaciones Clasistas para poder tener esa fuerza”.

Comunismo

“Todos saben que cuando hay una lucha con los empresarios, el empresario quiere que trabajes más tiempo por menos plata, y los trabajadores queremos trabajar menos tiempo por más plata”, señaló Del Corro. “Esa es una pelea que se da siempre en el capitalismo, es un movimiento real, por decirlo de alguna manera. ¿Por qué uno labura diez o doce horas y el otro no tiene laburo? Simplemente para que los capitalistas ganen más plata. Esa pelea es parte de un movimiento real de los trabajadores para terminar con la explotación capitalista. Y nosotros lo acompañamos”.

“Hoy el desarrollo de la técnica permitiría repartir las horas de trabajo, y todo lo que produce la tecnología lo usaríamos para vivir más tiempo. Pero no para trabajar, sino para tener más tiempo para la familia, para poder estudiar lo que queremos, para estar con los amigos, para poder disfrutar de la vida, y no como le pasa a la gran mayoría que si se llega a jubilar se muere al poco tiempo sin poder llegar a disfrutar de la vida. Pero para llegar a eso no alcanza con ese movimiento real de las luchas que hay todos los días, hay que pensar en el comunismo también como un objetivo”, sentenció.

Leé: El comunismo no es una utopía

“Queremos un gobierno de los trabajadores, que gobierne para las grandes mayorías, que ponga el desarrollo de la técnica y de la ciencia al servicio de mejorar la calidad de la vida de las grandes mayorías, y sabemos que eso no se puede hacer solo en un país, porque para eso necesitás las grandes industrias que están en los países centrales. Nosotros tenemos que discutir cómo hacemos primero para enfrentar este ajuste que nos están queriendo hacer, pero luego salir a convencer a miles de compañeros más que la alternativa, como decían los compañeros al principio, es tirar abajo este sistema capitalista, porque lo utópico es que nos digan que hay que mejorar el capitalismo cuando llevamos más de 200 años de capitalismo o más, y seguimos por un lado con una mayoría en la más absoluta de las miserias y con una minoría que se llena de guita. Entonces basta de ese verso y construyamos un partido para enfrentar el ajuste y que cuando salgan esas crisis tomar el poder del Estado y comenzar a construir un gobierno de los trabajadores en la perspectiva comunista”.

“Un encuentro de ideas” para la acción

En el mundo la crisis capitalista internacional ha resquebrajado esa dura muralla ideológica del neoliberalismo que impedía la expansión de las ideas de la izquierda. A su vez, en Argentina la impotencia que genera el macrismo en el kirchnerismo ha abierto las puertas para que la izquierda tenga un rol destacado tanto en las calles como en el Congreso. Y aunque aún sigue siendo insuficiente como para torcerle el brazo al gran capital, sorprendidos jóvenes trabajadores se comienzan a entusiasmar con las ideas de la izquierda.

Ariel, obrero de una metalúrgica porteña, señaló tras el asado: “La verdad me pareció genial que se organicen para atraer nuevas personas y poder lograr que no tengan una sola idea solamente si son de un grupo político diferente. Muchas personas ya no creen en ningún político porque siempre fue lo mismo y así viene de muchos años. Está buena la idea de que la izquierda trate de mostrar la realidad de lo que estamos viviendo y lo que futuramente puede venir. A veces no tenés muchos medios para expresarlo, como la prensa que te oculta todo lo relacionado con la lucha laboral y derechos de las personas”.

“Que puedan organizar algo así me parece genial. Escuchás otras personas con las cuales coincidía, y entonces ves que no sos el único al que le pasan estas cosas. De ahora en adelante hay que pelearla por nuestros derechos y no dejarse pisotear jamás por los empresarios, y apoyar a la izquierda, que es un partido en el cual podés confiar”.

Laucha, trabajador de la construcción, señaló que le “pareció piola, y se la pasó bien. Bastante más distendido de lo que pensaba. Estuvo bueno para conocernos y, a la vez, para empezar a sentirnos parte y hacernos partícipes e intercambiar. No sabía que iba a ir Pato (del Corro). Fue una tarde distendida y motivadora. Me gustó como hablaron en general”.

Nehuén, joven trabajador de Lugano, señaló que “estuvo bueno que nos pudimos conocer con un par de compañeros de distintos barrios. Pudimos charlar bastante con gente que ni conocía. Me gustó que seamos un par más los que nos hacemos estas preguntas, que no somos tres gatos locos que andan por ahí. Los discursos estuvieron bastante buenos todos, sobre todo el de Pato del Corro, que le dio esa perspectiva a futuro, que no es nada más algo con lo que nos quedamos solamente en Argentina, sino tener una perspectiva más grande, y dio unos cuantos ejemplos bastante copados”.

Marcos, joven metalúrgico, señaló que “el hecho de ser partícipe de un encuentro de ideas y formas distintas de personas cada cual con su visión de vida pero con un objetivo en común, que es el de la vía colectiva, es naturalmente productivo y ayuda a ver más allá del mundo inconsciente que nos rodea. Por eso es bueno. Y más aún con uno sintiéndose cómodo personalmente. Es lo que he sentido al rodearme con personas que luchan por estar mejor, pero mejor en lo humano, en la amplitud de la palabra”.

“Me encontré con algo que nunca vi”, señaló Néstor, “y que nunca esperé que fuese así. Había presenciado actividades de organizaciones más peronistas, pero esto es totalmente diferente, en donde uno participa, se charla, todos tenemos un mismo valor, o sea que la palabra de todos importa. Me recopa y me gusta. No me resigno a creer que ya está todo perdido”.

“Son gente como nosotros. Que un legislador comparta un asado y se meta a la pileta y que sea uno más como nosotros, y no venga y se crea superior al resto. Me gusta mucho la idea de un partido de trabajadores y no de garcas, que estoy podrido de ver garcas tras garcas y más garcas que llegan al poder y luego se olvidan de los pobres. El único partido en el que confío y que sé que está del lado de los trabajadores es este, y esto no me lo va a hacer cambiar nadie porque lo he visto con mis propios ojos”.