Tras los escándalos de fraude de la conducción histórica de la CUT en las últimas elecciones y el posterior aplazamiento del prometido voto universal, ANEF evaluará continuidad en la multisindical.
Jueves 30 de marzo de 2017
Crónica de una muerte anunciada
Tras arduos intentos de sectores disidentes a la conducción de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), lograron convocar a una Asamblea Nacional para el próximo 10 de abril en la que dirigentes de base discutirán sobre la permanencia de la asociación en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), semanas antes de que se realicen las nuevas elecciones en la central.
Los cuestionamientos respecto a la continuidad en la multisindical surgieron a raíz de las últimas elecciones, realizadas el segundo semestre de 2016, donde escandalosos fraudes llevados adelante por las listas de la conducción de la central (partidos de la Nueva Mayoría), que alteraron en más de 18 mil socios el padrón electoral, respecto a los registrados por la Dirección del Trabajo, constituyeron un punto de inflexión en el curso de una crisis, que sólo parece profundizarse.
En consecuencia, fueron impugnadas esas elecciones y se implementó una mesa provisoria, que entre otras cosas debía desarrollar un congreso. Buscando contener las críticas, de palabra accedieron a la exigencia de las listas de la Agrupación Alternativa Obrera y a "Recuperar la CUT para los Trabajadores" de que el carácter del congreso fuera refundacional. Incluso el militante demócrata cristiano, Nolberto Díaz, vicepresidente desde el 2012, prometió voto universal.
Sin embargo, para el 11° Congreso Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, desarrollado los días 27 y 28 de enero, el resultado fue diametralmente opuesto.
Resoluciones del congreso: más costos que soluciones
Intacto se mantuvo el sistema ponderado de votación, pese a que desde el año 2008 se había definido que las elecciones de 2012 se realzarían bajo la forma de una persona un voto. De este modo, se aplazó nuevamente el voto universal, esta vez, para el año 2020.
Según Andrés Giordano, presidente del Sindicato Starbucks y consejero nacional CUT desde las últimas elecciones, la forma en que se logró perpetuar el voto ponderado fue a través de maniobras realizadas por la directiva de la CUT, quienes frente al indiscutible nivel de disenso en torno al año en que debía implementarse el voto universal llamaron a votación a mano alzada, contraviniendo las normas de votación y pasando por alto las ponderaciones.
Con esta maniobra se cambió la relación de fuerzas, ya que por medio del voto ponderado, se habría aprobado la opción de voto universal para las elecciones de abril de este año. Pese a esta moción contaba con la adhesión de menos delegados, “representaban a muchos más trabajadores” señaló una dirigente de la ANEF que participó del congreso. Con 209 votos contra 144, se impuso la idea de postergar hasta el 2020 el voto universal.
Así lo expresó parte de la disidencia de la ANEF, que participó del congreso CUT de los 70 delegados que llevaban, representando a 500 afiliados cada uno (es decir, cotizaron solo por 35mil de los más de 80 mil afiliados), quienes habrían logrado imponer la demanda más sentida, enfatizando en que “si lo hubiesen realizado ítem por ítem y con voto ponderado, la ANEF gana uno de los puntos más importantes, solo con los votos de la ANEF, la elección universal en abril”.
Este fue el factor decisivo que detonó el descontento de importantes sectores de dirigentes de base, entre ellos el Movimiento Cabreados de la ANEF. Ya que según los asistentes de la asociación y otros gremios se habría realizado una verdadera “operación” por parte de la dirigencia de la CUT para impedir que se concretara el anhelado voto universal, que alimentaba ilusiones de democratización del organismo.
La abogada y dirigenta nacional de la ANEF y ANFUNTCH, Orietta Fuenzalida, señala que la propuesta de voto universal no ha sido bajada totalmente a las bases, ya que han encontrado resistencia en la dirección PC de la asociación, quien ha tenido que contradecir la línea de apoyar a Figueroa por la fuerte exigencia de dirigentes de base, quienes este 20 de marzo hicieron escuchar más fuerte su reclamo de salida de la central. A su parecer, la permanencia o no en la multisindical es una decisión que deben tomar las bases en la próxima Asamblea Nacional.
Por otra parte, la militante socialista y vicepresidenta de la ANEF, Ana María Gutiérrez, prepara su participación en las próximas elecciones de la central de la lista “Por la Unidad Sindical”, dirigida por ella misma.
En cuanto a los costos políticos que trajo esta maniobra que impulsó la dirección Nueva Mayoría de la CUT y toda la serie de situaciones irregulares evidenciadas en el último proceso electoral como respuesta a un creciente cuestionamiento a la democracia interna que hace años se viene gestando, trajeron como costo la congelación de la participación del Colegio de Profesores.
Pero se debe tener en cuenta, que hay sectores del PS, que se muestran críticos al fraude y maniobras de la presidencia del PC, pero que durante años fueron responsables de la conducción de la central, no impulsaron el voto universal, promovieron los acuerdos CUT- CPC, desarmando a los trabajadores para defender sus demandas y también son responsables de la alteración de padrones en las elecciones.
En tanto, a la posible salida de los funcionarios públicos, que ya pagaron 47 millones de pesos en cotizaciones, esto no parece ser obstáculo para que este 10 de abril pueda ser el inicio del proceso de desafiliación del gremio. Con ello, podría entrar en una fase más aguda la crisis que se abrió el año pasado en el principal organismo de los trabajadores. Así, lo manifestó Andrés Giordano, quien señaló que la ANEF “sigue siendo el caballito de batalla para la sobrevivencia de la central”.
Lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no termina de nacer
En ese sentido, desde la lista de la agrupación Alternativa Obrera, en las últimas elecciones promovieron un congreso refundacional para poner en pie una Central Única de Trabajadores, con delegados mandatados por las bases y que resolviera un plan de lucha para ponerse a disposición de acabar con el sistema de AFP como primera batalla.
Pero las maniobras burocráticas lograron imponerse, desde Alternativa Obrera al igual que desde sectores de la ANEF, reclaman el no “envío de actas de las últimas juntas nacionales y por no avisar de las fechas de las reuniones de la CUT”.
Así, la Central Unitaria de Trabajadores parece ir en picada y la necesidad de refundar el sindicalismo en Chile continuará estando a la orden del día, “para ello es necesaria la organización independiente de los trabajadores respecto a los partidos del régimen y de los empresarios, por eso luchamos desde este Alternativa Obrera” declararon desde la agrupación de trabajadores.
La burocracia sindical logró impedir la más mínima exigencia de democratización a través de un congreso testimonial, no obstante, es un triunfo que trajo consigo más costos que beneficios y la crisis de la todavía no toca fondo.