Se realizaron asambleas estudiantiles en la Siberia y en Humanidades y Artes para debatir cómo ampliar la solidaridad con los vecinos de La Sexta, que vienen siendo hostigados por la policía de Lifschitz.
Jueves 17 de mayo de 2018 21:41
Las asambleas desarrolladas en la Ciudad Universitaria y la Facultad de Humanidades y artes partieron de un rotundo repudio a la represión que se desató el día martes con balas de goma y gases lacrimógenos, y ratificaron la solidaridad con los vecinos. Otro de los puntos discutidos y votados fue el rechazo a la votación del Consejo Superior donde se cedieron terrenos a la provincia, junto con la exigencia de titularización de tierras que reclaman los vecinos.
En esta votación del Consejo Superior, la UNR le daba el aval al Partido Socialista, cediendo por unanimidad los terrenos para llevar adelante el proyecto. Entre estos votos se encuentra los de las fuerzas que impulsan el proyecto, El Partido Socialista y La Franja Morada (UCR-CAMBIEMOS), pero también aquellas opositoras como el ALDE, Santiago Pampillón-El Grito y el Frente Patria (K).
También se planteó que la necesidad de que los centros de estudiantes de ponerse a la cabeza la pelea y convocar una gran concentración el día del próximo Consejo Superior. A su vez se planteó llevar todas estas propuestas a los vecinos.
Jazmin Levi, militante del PTS- Frente de Izquierda de la faculta de de Ciencias Política declaró: “Con estas mociones se exigió a las agrupaciones opositoras que se retracten públicamente y que inmediatamente se pongan a la cabeza de la movilización y solidaridad estudiantil”.
En la Siberia las fuerzas opositoras intentaron justificar el proyecto, para pasar a votar su rechazo una vez que se quedaron sin argumentos. En Humanidades tanto el Alde como El Grito estuvieron en una actividad anterior, y la hora de la asamblea se retiraron y no participaron del debate.
Irene Gamboa, consejera directiva de la Facultad de Humanidades y Artes por la Juventud del PTS- Frente de Izquieda, sostuvo: “En el día de ayer se demostró que la única forma de pararle la mano a la policía y la infantería de Lifschitz es con un movimiento estudiantil organizado y solidario con los vecinos. Junto con organismos de derechos humanos y personalidades políticas, se logró que la policía tenga que retirarse, por eso tenemos que ser cientos de estudiantes organizados los que nos solidaricemos y peleemos contra los desalojos".