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Red Internacional
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MAGNICIDIO. Asesinato Frei Montalva: Búsqueda de la verdad y responsabilidades políticas

El fallo dictado por el Juez Madrid, que condenó a seis responsables del magnicidio contra el ex presidente Eduardo Frei Montalva, no sólo ha marcado un punto histórico en la búsqueda de justicia por parte de familiares de víctimas de la Dictadura Cívico-Militar, si no también el cuestionamiento de las responsabilidades políticas de involucrados en estos crímenes, y que mantienen sus puestos en el gobierno.

Francisco Sepúlveda Romero

Francisco Sepúlveda Romero Médico y parte de la Agrupación de Trabajadores de la Salud "Abran Paso"

Viernes 1ro de febrero de 2019

El fallo dictado este miércoles 30 de Enero, en donde se confirmó que se dio muerte por parte de agentes de la Dictadura al ex Presidente Eduardo Frei Montalva ha generado una ola de repercusiones políticas producto de este hecho histórico del que se conoce como el primer magnicidio en la historia de Chile.

Fueron 19 años de investigación, luego de 37 años del deceso del fundador de la Democracia Cristiana, tras los cuáles el juez Alejandro Madrid dictó condenas a seis culpables autores y encubridores del delito, entre los cuales se encuentran médicos y ex agentes de la CNI, uno de ellos quien fuera el ex chofer de Frei y que actuó como informante de la policía secreta del Régimen de Pinochet.

El doctor Patricio Silva, como autor del delito de homicidio fue condenado a una pena de diez años, el chofer de Frei, Luis Becerra e informante de la CNI, junto al ex agente Raúl Lillo fueron condenados a siete años como coautores, el Doctor Pedro Valdivia, a cinco años como cómplice, y los tanatólogos Helmar Rosenberg y Sergio Gonzalez a tres años en calidad de encubridores.

Pero el fallo, a pesar de su componente histórico tal como lo señaló el ex Presidente Ricardo Lagos o el presidente de la DC Fuad Chahin, tampoco ha dejado del todo contentos tanto a la familia Frei como al mundo político, y lógicamente tampoco a los culpables. Por parte de los Frei y del oficialismo de Piñera ya han tomado cartas en apelar a la calificación jurídica y así pasar de un Homicidio Simple a uno Calificado.

Durante los años de investigación, se manejó la hipótesis de envenenamiento por parte de los médicos de Frei Montalva, pero que fue finalmente descartada por las pericias judiciales, por lo que sólo quedaría en evidencia las dudas sobre la operación de Hernia del hiato a la cuál fue sometido el ex Presidente. Sobre esto, Madrid señalo que “en las operaciones hubo un cúmulo de circunstancias anormales, dolosas. Hay informes en el proceso, paneles de expertos, que dicen que no debió ser intervenido en la forma que fue cuando reingresó a la Clínica Santa María”. Estas serían las razones, sumadas a un contexto histórico posterior a los atentados al general Carlos Prats y al senador Orlando Letelier, que provocaron tal revuelo a nivel internacional, que se optó por provocar la muerte de un modo que pasara casi imperceptible a los ojos de la opinión pública.

Asesinado por la dictadura.

Frei Montalva, se convirtió en una molestia para la dictadura cívica militar, por declaraciones internacionales en contra de la Junta Militar, y que provocaron un quiebre al momento de cuestionar el Plebiscito con el que Pinochet se hizo nueve años más en el poder (y con el que también instauró la Constitución que mantiene el sistema de precarización de nuestras vidas hasta el día de hoy).

Sus intervenciones en campaña en No a Pinochet en 1980, junto al gran acto del Caupolicanazo, fueron acercando a Frei a estrechar lazos con las burocracias sindicales, y estructuras ligadas a dirigentes socialistas y comunistas, lo que logró convertirlo en uno de los líderes de oposición a la dictadura. Tales acciones fueron vistas por el Régimen Militar como una colaboración con el marxismo y una traición por parte de uno de los grandes políticos que apoyaron el Golpe Militar. Finalmente, en 1982, Frei Montalva, moriría posterior a ingresar a la Clínica Santa María para realizarse la operación de Hernia del hiato.

La separación de los Frei, búsqueda de la verdad, conciliación y responsabilidades políticas.

“Todos en este país debemos condenar todas las violaciones a los derechos humanos, sin ninguna ambigüedad y sin apelar a ningún contexto que la justifique” fueron parte de las palabras de Carmen Frei Ruiz-Tagle, hija de Frei Montalva, en su discurso en la sede del Partido Demócrata Cristiano. La ex senadora, desde el año 2000 cuando fue la primera en denunciar que su padre fue asesinado, ha estado en la búsqueda de la verdad y justicia en conjunto también de Ana González y Sola Sierra, a quienes también mencionó en sus palabras.

Por otro lado, en la casa Frei Montalva, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, también dio su declaración, con bastantes elogios a su hermana por su rol en todo el proceso, en momentos en que hubo críticas de la opinión pública que “decía que era un montaje, un invento de la familia”. Elogios que solo vinieron desde su sector, ya que Carmen Frei no mencionó a su hermano, y que tendría que ver con la ligazón entre Eduardo hijo y el actual gobierno.

En el cambio de gabinete de Agosto del año pasado, el nuevo nombramiento de Luis Castillo como subsecretario de redes asistenciales trajo consigo las presiones por parte de la DC, en donde solicitaron la renuncia de quién han considerado que tiene responsabilidad política producto de la omisión de información sobre la autopsia de Frei Montalva que Castillo habría realizado en la Universidad Católica.
Eduardo Frei, quién es el embajador pluripotencial para Asía-Pacífico, ante este nuevo nombramiento mantuvo una actitud más conciliadora con el gobierno, lo que provocó un distanciamiento del ex presidente con los miembros de la DC. Este posicionamiento más “institucional” marca diferencia con lo que el mismo Frei pronunció en el 2010, cuando Luis Castillo asumiría funciones en el primer gobierno de Piñera.

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El cuestionado ministro del Interior, Andrés Chadwick, también salió en defensa de Luis Castillo, al responder que “al no tener responsabilidad penal”, el subsecretario se mantendría en su cargo si así lo estima el Presidente. Chadwick, que también es cuestionado por su actuación en el Asesinato de Camilo Catrillanca, mantiene la misma postura con la que se aferra a su cargo, a pesar de no tener una responsabilidad judicial, la responsabilidad política por sus actos se esconde bajo la alfombra del encubrimiento.

La hipocresía del gobierno empresarial de Derecha de Sebastián Piñera, quien hoy públicamente condena las violaciones a los DDHH ocurridas en la dictadura cívico militar, pero que dentro del gobierno aún mantiene a políticos quienes se han visto involucrados en estos crímenes, como el encubridor Luis Castillo, o que en las filas de los partidos oficialistas hasta el día de hoy se encuentran reconocidos Pinochetistas. Luego del impacto por el fallo en el caso histórico del primer Magnicidio ocurrido en nuestro país, se hace aún más necesario el término del “pacto de silencio” con el cual el Ejército ha ocultado y obstruido la búsqueda de Verdad y Justicia para miles de familias que sufrieron los ataques de la Dictadura Cívico-Militar Chilena.