Este lunes se dio a conocer la condena por el homicidio de un trabajador del Servicio Nacional de Obras Sanitarias en Temuco, ocurrido en abril de 1974 en manos de militares.

Teresa Melipal Santiago de Chile
Martes 5 de mayo de 2020
Este lunes el ministro en visita extraordinaria para causas por Violaciones a los Derechos Humanos, con jurisdicción desde Temuco a Coyhaique, Álvaro Mesa Latorre, condenó al exsoldado conscripto Juan Carlos Millañir Ñancucheo y al coronel en retiro del Ejército, Mario Emiliano Alvarado Verdugo, por su responsabilidad en el delito de homicidio simple de Waldo Enrique Rivera Concha, de 33 años, trabajador de la empresa Obras Sanitarias, perpetrado el 30 de abril de 1974 en Temuco.
Según señala la familia de Waldo Rivera en Memoriaviva.cl, el día 30 de abril de 1974 el trabajador salió rumbo a su trabajo y no regresó a su hogar. De inmediato iniciaron su búsqueda, pudiendo establecer que la noche del 30 de abril había estado en casa de su suegra, dejando este lugar poco antes de entrar en vigencia el toque de queda y el 2 de mayo se habían sepultado tres cadáveres "NN" en el cementerio de Temuco, reconociendo algunas prendas de vestir de éstos.
En 1991, la viuda de Waldo Rivera interpuso una querella criminal por homicidio en el Segundo Juzgado del Crimen de Temuco, en esta causa constan los antecedentes que permiten señalar que el trabajador de los servicios sanitarios fue muerto por integrantes de una patrulla militar, durante el toque de queda al no respetar la voz de alto.
En noviembre del 2018 el ministro en visita, Álvaro Meza, acusó al ex conscripto Juan Carlos Millañir Ñancucheo, como autor, y al coronel del Ejército (r) Mario Emiliano Alvarado Verdugo, como encubridor, del delito de homicidio simple de Waldo Enrique Rivera Concha. Donde según la versión del acusado, confirmó haber disparado al cuerpo del trabajador Waldo Rivera tras no lograr que se detuviera.
El soldado conscripto precisó que tal acción la efectuó en razón de las instrucciones del alto mando de la institución, mediante las cuales se les instruía que debían disparar a toda persona que fuera sorprendida infringiendo el horario de toque de queda y no obedeciera la voz de alto.
Sin embargo, el ministro Mesa condenó a Millañir Ñancucheo a la pena efectiva de 10 años y un día de presidio, en calidad de autor del delito. Mientras que al general en retiro Alvarado Verdugo fue condenado a 3 años de presidio, como encubridor del homicidio simple del trabajador de la empresa sanitaria.
Juicio y castigo a los violadores de los derechos humanos de ayer y hoy
La herencia de la dictadura militar se ha concentrado en las leyes de Pinochet con la permanencia y modificación de sus leyes que han administrado los gobiernos de la exConcertación, derecha y ex Nueva Mayoría. A la fecha, los principales responsables de las ejecución, desaparición y torturas de las víctimas de la dictadura se encuentran en el recinto penitenciario Punta Peuco, una cárcel con comodidades y llena de privilegios.
A más de 6 meses de la revuelta popular iniciada el 18 de octubre, son 34 muertos que ha reconocido el Estado que ha sido asesinados por la policía y fuerzas armadas, donde la impunidad nuevamente ha reinado a ojos vistas.
A fines del 2019 y principios de este 2020 el gobierno de Piñera respondió con brutal represión, dejando más de 3000 heridos y más de 350 personas mutiladas. Hoy, nos impone un toque de queda absurdo para garantizar las ganancias de las grandes empresas en desmedro de las vidas de las familias trabajadoras.
Los grandes sindicatos y estudiantes deben convocar a un verdadero plan de lucha y movilización, con un paro de los sectores no esenciales para derrotar el plan criminal de Piñera y su represión.
Para no permitir más asesinatos y crímenes cometidos por la policía y el gobierno, exigiendo: ¡No a la impunidad! ¡Juicio y castigo a los responsables materiales y políticos de este crimen y de todas las violaciones a los Derechos Humanos!