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Red Internacional
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Brutalidad Policial. Así despidieron a Alexander, joven asesinado por la policía

Sus compañeros y amigos despidieron a Alexander con un último gol, quería ser futbolista y policías lo asesinaron en Oaxaca.

Viernes 12 de junio de 2020

Alexander vivía en Oaxaca, era un joven de 16 años con sueños de convertirse en futbolista, mismos que fueron truncados por los policías que le dispararon por el simple hecho de ser joven y salir a la tienda.

Pese a las justificaciones de la policía, en las que se justifican con que el arma se disparó por sí sola y que los confundieron con delincuentes, sin embargo su primo denuncio que los policías no dispararon por accidente y en cambio dispararon a matar. Alexander se suma a la larga lista de asesinados por la policía, por el simple hecho de ser jóvenes.

Alexander fue despedido por sus amigos y familiares, honrándolo con un último gol. Así lo muestran las emotivas imágenes en el que sus compañeros simulan una jugada de futbol y Alexander mete un gol, a esto le acompañan abrazos de festejo por parte de sus compañeros.

Jóvenes de la comunidad denuncian la violencia sistemática de la policía

El asesinato de Alexander es la punta del icberg de una violencia sistemática de los policías hacia los jóvenes. Cuentan que era usual que los policías detuvieran y catearan a los jóvenes simplemente por estar en la calle.

La violencia policial no es casual en el poblado donde vivía Alexander, pues se trata de un lugar de mucha precarización, en la que siete décimas partes del poblado viven en situación de pobreza. Queda claro que la policía no esta para cuidar al pueblo, sino para hostigarlo y tenerlo a raya.

Intentando romper el miedo, jóvenes de 15 años relatan que era normal que los policías llegaran al lugar donde jugaban futbol, para detenerlos simplemente por estar jugando.

Son múltiples los relatos de golpizas, extorciones, detenciones arbitrarias y un sistemático hostigamiento, que era primordialmente hacia la juventud, pero que golpea al conjunto de la comunidad.

Los pobladores hartos de la violencia policial, declaran firmemente que no quieren a la policía en su pueblo y que van a tomar medidas para enfrentarla.

Desde Oaxaca hasta Jalisco, comienza a evidenciarse el rol asesino de la policía, pues no se trata de casos aislados, sino de una violencia sistemática desatada contra las y los que menos tiene.

Denunciar casos como el de Giovanni o Alexander, son el inicio para cuestionar de forma profunda que es y a quien sirve la policía. No podemos seguir poniendo los muertos, las y los de abajo, hay que denunciar la violencia policial y la exigencia de que esta salga de nuestros barrios junto con la Guardia Nacional.