A diez años de la desaparición de Jorge Julio López, los trabajadores del Astillero realizaron, con chapa naval, una figura de López.

Juan Contrisciani Delegado de sector cobrería y paritario en Astillero Río Santiago | Agrupación Marrón | Dirigente del PTS
Jueves 15 de septiembre de 2016 00:45
Mirá el Dossier Especial sobre los diez años sin Jorge Julio López
La desaparición de López fue un golpe duro para los trabajadores de la región y para los trabajadores del Astillero. En aquel año 2006 realizamos por primera vez un acto en la fábrica a 30 años del golpe genocida. En ese acto recordamos y reivindicamos a los obreros desaparecidos del Astillero junto a los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos. A su vez señalamos la responsabilidad de las Fuerzas Armadas junto a la complicidad empresarial en lo que fue un genocidio de clase.
La lucha por la verdad fue acompañada por el reclamo de justicia, denunciando que el aparato represivo sigue intacto y los gobiernos lo mantienen listo para reprimir a los trabajadores y al pueblo en lucha.
La desaparición de López, aquel 18 de septiembre, vino a demostrar cómo seguían actuando los represores de la dictadura, esa que se esconde tras la impunidad que los distintos gobiernos post dictadura les brindaron, incluso el propio gobierno que se autodenominó “de los Derechos Humanos.”
El entonces gobernador Felipe Solá y su ministro Arslanian reconocían que en la Policía Bonaerense tenían 9.000 efectivos que prestaron tareas en la dictadura genocida.
Al cumplirse el aniversario de esta nueva desaparición de López, en el Astillero realizamos un acto donde tomó la palabra Nilda Eloy, compañera de la Asociación de Exdetenidos-desaparecidos, testigo junto a López en el juicio a Etchecolatz. Además colocamos junto al monumento a los compañeros desaparecidos del Astillero Río Santiago, una figura en chapa naval del compañero Jorge Julio López elaborada por los propios trabajadores.
10 años: pasan los gobiernos, continúa la impunidad
A 10 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López, se realizó un festival en el barrio Los Hornos, donde vivió López, para denunciar la impunidad.
Es necesario mantener bien alto las banderas de la memoria, la verdad y la justicia, porque desde el Gobierno quieren avanzar en más impunidad y reconciliarnos con las Fuerzas Armadas genocidas.
Después que la Justicia reconoció el genocidio y condenó a militares bajo ese cargo, Macri vuelve con el discurso de “guerra sucia” y pone en duda si son 30.000 los desaparecidos.
Hay que señalar que ni desde el gobierno K ni desde la Justicia se hizo nada durante estos 10 años por esclarecer lo que pasó con López, ni siquiera Etchecolatz fue indagado por el caso.
Es por eso que cobra mayor importancia el rol jugado durante estos años por la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada, conformada por organismos de Derechos Humanos independientes y partidos de izquierda. Porque supimos mantenernos independientes del gobierno y continuamos señalando las responsabilidades que le caben tanto al Partido Justicialista, la Unión Cívica Radical y al PRO en que la mayoría de los genocidas sigan libres y una minoría disfrute de la prisión domiciliara, de que no se haya avanzado en investigar y enjuiciar a la complicidad de empresarios y burócratas sindicales.
Por todo eso mantenemos bien alto las banderas de:
30.000 compañeros detenidos desaparecidos ¡presentes!
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.
¡Aparición con vida de Jorge julio López!
¡Cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas!