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Red Internacional
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PANDEMIA EN EL MUNDO. AstraZeneca se protege en EE. UU. contra demandas por efectos secundarios de sus productos

Según un informe de Reuters, las negociaciones de suministro de la vacuna para covid-19 contemplan un seguro para esta y otras farmacéuticas que les protege de las demandas por daños y perjuicios ocasionados por efectos secundarios de sus productos. 

Jueves 13 de agosto de 2020 13:09

La carrera por la vacuna contra el covid-19 continúa. Su producción y distribución forman parte de acuerdos y negociaciones que involucran a Gobiernos y empresas con inversiones como la comprometida por el gobierno de Estados Unidos de hasta mil 200 millones de dólares para asegurar 300 millones de dosis de la vacuna de la empresa anglo-sueca AstraZeneca.

México y Argentina anunciaron este miércoles que producirán y distribuirán para América Latina la vacuna de Oxford en asociación con AstraZeneca, un laboratorio que consiguió inmunidad por los efectos secundarios que puedan lograr sus productos.

Ocho claves sobre la vacuna de Oxford y el acuerdo para producirla en Argentina

Una de las aristas de estos acuerdos de producción y suministro entre gobiernos y empresas es la cuestión de quién se hace responsable por los daños y perjuicios en caso de presentarse efectos secundarios tras su administración. Según miembros del equipo ejecutivo de Astra citados por Reuters, su compañía "no puede asumir el riesgo" si la vacuna presenta secuelas en cuatro años. 

Pfizer, Sanofi y Johnson & Johnson son otras compañías que han buscado protección ante demandas por responsabilidad.

Es así que AstraZeneca acompañó las negociaciones de un pedido de indemnización, medida que, dicen, "para la mayoría de los países es aceptable", pues saben que se trata de un asunto de interés nacional. Estados Unidos, por su parte, cuenta con una ley que exime de cualquier responsabilidad a los productos que sean utilizados para controlar una crisis de salud pública, vigente desde 2005, la llamada Ley PREP o Ley de preparación ante emergencias y disponibilidad de la población.

AstraZeneca se ha caracterizado, a diferencia de competidores como GlaxoSmithKline, por buscar acuerdos con gobiernos para producir y desarrollar la vacuna. 

El anuncio de los avances en acuerdos para la producción y distribución de la vacuna ha venido acompañado de un discurso en donde las empresas destacan que se trata de un esfuerzo "sin fines de lucro". Los gobiernos, por su parte, hacen lo propio y se presentan como garantes del acceso universal y a costos accesibles o "gratuitos" a la vacuna. Sin embargo, lo que ya se configura como una gran cadena de "transferencia tecnológica" entre países es el principal lucro del acuerdo.

Se trata de un modelo de negocios apoyado en políticas neoliberales que ponen en manos privadas lo que bien podría producir el Estado o bien, ser declarado de utilidad pública para garantizar que efectivamente lo que produzcan laboratorios sea destinado para atender la crisis y no el lucro.