El gobernador electo Miguel Lifschitz juró este viernes ante la Asamblea Legislativa. Recibió los atributos en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, agradeció a Binner y a Bonfatti, y afirmó que Del Sel y Perotti estarán a su lado.
Sábado 12 de diciembre de 2015
Con un discurso en sintonía con el de Mauricio Macri en su asunción, Miguel Lifschitz se convirtió el gobernador número 87 de la Provincia de Santa Fe y en el tercer candidato del Partido Socialista que ocupa el cargo ejecutivo máximo en Santa Fe, precedido por Antonio Bonfatti y Hermes Binner. Luego del traspaso de mando de la mano de Antonio Bonfatti, el ex intendente de Rosario pronunció un discurso donde vigorizó el apoyo al macrismo, y renovó el espíritu de “cambio” profetizado por Macri como presidente en su discurso ante la Asamblea Legislativa; un gobierno con “diálogo y humildad, y sin autoritarismo”.
El ex intendente de Rosario ganó las elecciones celebradas en Santa Fe el 14 de junio pasado por una mínima diferencia sobre el candidato del PRO, Miguel Del Sel, en un largo y discutido escrutinio definitivo, con denuncias de fraude incluidas. Además, según publicó el portal digital Sin Mordaza, Lifschitz hereda de Bonfatti una provincia donde los homicidios dolosos ascendieron a 1486 en 4 años, convirtiendo a Santa Fe en una de las provincias más violenta del país.
En otra parte de su discurso, Lifschitz aseguró que llegó a su cargo “sosteniendo los principios republicanos y una visión progresista de la sociedad”, definición parte de la ambivalencia que caracteriza a la coalición gobernante en Santa Fe, una alianza semi PRO (principios republicanos) y semi progresista (principios “Stolbizereanos”), y que se llama Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS).
El gobernador electo se refirió además a sus proyectos contra el narcotráfico y dijo: “Invitaré a representantes del Poder Legislativo y del Poder Judicial a integrar la Junta Provincial de Seguridad. Estamos a tiempo de ponerle un freno al flagelo del narcotráfico, de evitar que siga creciendo y empezar a revertir la tendencia”.
En la larga lista de agradecimientos que incluyeron a sus antecesores Binner y Bonfatti, hubo un agradecimiento especial a sus ex contrincantes en la carrera en la gobernación Miguel Del Sel y Omar Perotti. En otro gesto similar al de Macri, que ayer se reunió con Scioli, Massa, Rodriguez Saa y Stolbizer, Lifschitz instó a la unidad y consideró: “Fueron dignos adversarios a quienes respeto” y anticipó “además, estarán a mi lado para compartir una visión sobre el futuro de provincia y para enfrentar difíciles problemas de crecer”.
El gobernador indicó: "Los santafesinos nos dejaron un claro mensaje, nadie es dueño de la verdad y arrogarse la mayoría, por eso será un gobierno de diálogo, de concertación". "Fueron dignos adversarios a quienes respeto y también estarán a mi lado para dar su visión de la provincia y afrontar los problemas", señaló sobre Del Sel y Perotti.
Este llamado a la unidad nacional de Macri, que llegó hasta el PROgresismo vernáculo del FPCyS, no llegó hasta la izquierda. Nicolás del Caño aseguró su negativa a asistir a la reunión con el presidente electo pues se trata de una unidad para el ajuste. Del Caño afirmó “El llamado a la unidad de Macri sólo busca garantizar los negocios de una clase social, la de los grandes empresarios, y nosotros sostenemos que de la crisis no se sale ajustando a los trabajadores sino a los grandes empresarios”.