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Red Internacional
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Política Nacional. Ataques, amenazas de bomba y cacería en Plaza de Mayo: una noche con olor a servicios

En pocas horas lanzaron piedras contra el lugar donde el kirchnerismo estrenaba una película sobre Santiago Maldonado; la Policía de la Ciudad detuvo transeúntes tras la movilización y el canal C5N denunció una amenaza de bomba.

Eduardo Castilla

Eduardo Castilla X: @castillaeduardo

Miércoles 1ro de agosto de 2018

Apenas habían pasado las 20 h de este miércoles cuando se lanzaron piedras contra el complejo ND Ateneo, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí se estrenaba a esa hora el largometraje El camino de Santiago, dirigido por Tristán Bauer.

Quienes lanzaron piedras también dejaron volantes con algunas frases anarquistas. Sin embargo, en el mismo lugar apareció pintada una A de “anarquía”. Eso sí, dentro de un corazón. La imagen resulta lejana a la iconografía predominante dentro de esa corriente de pensamiento.

Hace varios meses, al finalizar una de las primeras movilizaciones que reclamó la aparición con vida de Santiago Maldonado, tuvo lugar otra represión en modalidad cacería. También allí se vieron “extrañas” manifestaciones de "anarquismo" y reclamos de carácter bizarro. Lo que también se vio esa noche de septiembre fue una cantidad enorme de policías de civil.

Señalemos, al margen, que resulta llamativa la presencia de Sergio Berni en el estreno de la película de Bauer. El funcionario comandó decenas de represiones en los años del kirchnerismo. No resulta, claramente, un personaje que deba pisar un homenaje a Santiago.

Cacería

Los policías de civil volvieron a marcar presente este miércoles. Fue en Plaza de Mayo, horas después de que finalizara la movilización exigiendo justicia por Santiago.

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Cerca de las 22 h la Policía empezó a moverse, reprimir y detener personas. La cacería se extendió por cerca de una hora y varias cuadras. Estudiantes y docentes Colegio Nacional de Buenos Aires tuvieron que recurrir a la paciencia y esperar que terminara el despliegue represivo para poder ir a sus casas.

Imágenes de una chica golpeada y ensangrentada por un lado. De un joven golpeado en el piso por varios policías. De dos efectivos de civil al detener a otro joven. Las imágenes confluyeron en diversas transmisiones televisivas y llegaron a las redes sociales.

Casi a la misma hora, a decenas de cuadras de la Plaza, ya se desarrollaba otra escena de la noche "con olor a servicios". Se conocía una amenaza de bomba en el canal C5N. Un operativo del Escuadrón Antibombas llegaba a ese medio a “revisar” el lugar. Por cerca de una hora, las fuerzas policiales estuvieron en el interior del edificio.

Olor a servicios

La concatenación de tres hechos, acontecidos casi en simultáneo, despierta sospechas y nada más que sospechas.

Ocurren, señalemos, el mismo día en que se cumple el primer aniversario de la represión que llevó a la desaparición –y posterior muerte- de Santiago Maldonado.

Ocurren, agreguemos, en la jornada en que el ministro de Energía anuncia una nueva suba en la energía, que llegará al 28 %. Un nuevo golpe al bolsillo popular acorde a seguir garantizando ganancias para el gran empresariado.

En la mañana del miércoles, el país había despertado con la noticia de la detención de empresarios cercanos al macrismo y al peronismo. Como ha ocurrido en reiteradas ocasiones, también había ex funcionarios kirchneristas detenidos.

La “explicación” a las numerosas detenciones la ofrecían unos novedosos cuadernos redactados por el ex chofer de Roberto Baratta, el segundo de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación. Las imágenes que salieron a luz nos presentan un prolífico escritor que parecía tomar nota de todo, en todo momento, y sin límite aparente. Una suerte de narrador omnisciente que dejaba todo sentado.

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Mirados de conjunto, los hechos tienen el aroma –el olor a podrido habría que precisar- de las operaciones armadas por los servicios de inteligencia. Los llamados "sótanos de la democracia" parecen operar con la misma libertad que tuvieron en los años kirchneristas y tiempos anteriores. La "lucha contra las mafias" parece no haber llegado a las oficinas de la AFI.

Como resulta evidente, esto no puede ser comprobado plenamente por el momento. La apertura de esos archivos y la disolución de los servicios de Inteligencia brindaría buena información a cualquier investigador interesado.

Resulta -más que llamativo- que hechos de este carácter "extraño" se produzcan en aquel momento en que el oficialismo cae en las encuestas de manera constante.

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Agreguemos que el macrismo atraviesa además un fuerte cuestionamiento por la denuncia de los aportantes truchos en la campaña de la provincia de Buenos Aires. Esa denuncia golpeó la imagen de María Eugenia Vidal, la figuras más prestigiada de la decadente coalición gobernante.

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La noche de este miércoles puso en escena hechos de dudosa explicación. Sin embargo, la historia nacional está plagada de situaciones de características similares. La mano oscura de los servicios de Inteligencia aparece con frecuencia allí.

Si estamos en presencia de un trabajo hecho por esas "manos" hay que preguntarse el porqué. Y posiblemente las explicaciones haya que buscarlas en el intento de hacer mutar la agenda política, distrayendo a la llamada opinión pública de los problemas de la economía. Aquellos que golpean, esencialmente, el bolsillo del pueblo trabajador.

De todos modos, resulta difícil otorgarle grandes posibilidades de éxito a estos movimientos. El poder político podrá encontrar en tal agenda un alivio temporal al descontento social. Pero, tarde o temprano, la economía vuelve a determinar su primacía sobre la política. El bolsillo, una vez más más, vuelve a ser la víscera "más sensible".


Eduardo Castilla

Nació en Alta Gracia, Córdoba, en 1976. Veinte años después se sumó a las filas del Partido de Trabajadores Socialistas, donde sigue acumulando millas desde ese entonces. Es periodista y desde 2015 reside en la Ciudad de Buenos Aires, donde hace las veces de editor general de La Izquierda Diario.

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