No sólo no buscan gente idónea, ni capacitada para la tarea de atender a los adultos mayores, en medio de esta crítica situación. Sino que incluso amenazan y aprietan trabajadores de áreas que nada tienen que ver con sus funciones cotidianas.
Lunes 20 de abril de 2020 21:30
Según se puede escuchar en este audio publicado en facebook, el Director Gral. de Crédito Público, Nicolás Martín Rosenfeld, amenaza con descuentos salariales o incluso con despidos a los trabajadores del Ministerio de Hacienda del GCABA que se nieguen a realizar tareas por las cuales nunca fueron siquiera capacitados y tiene que pagar los costos de la tarea.
Por suerte el Director aclara al arrancar que “bajará línea en términos más suaves” y que la “prioridad número uno serán los viejos”. De ahí en adelante es un apriete permanente a los trabajadores del Ministerio de Hacienda.
La tarea de asistir a los adultos mayores no puede ser para cualquiera, menos para trabajadores del área de hacienda del GCBA. No sólo no es su trabajo, sino que ni siquiera fueron capacitados para la importante tarea de asistir a la población de riesgo.
No solo eso, sino que incluso obligan a los trabajadores que tengan que ser ellos los que paguen el costo de las llamadas, o sea no solo no los capacitan, sino que incluso no les dan las herramientas para poder hacerlo.
En caso de que no acepten les aclara “la alternativa es reducción de sueldo o tomar alguna decisión más drástica”. Más “drástica” para cualquier trabajador es que lo despidan, todos los entienden. Y más si sos parte de los más de 10.000 trabajadores que siguen precarizados con contratos anuales.
Por otro lado, les echa la culpa a los trabajadores por su bajo desempeño laboral, cuando son las propias autoridades las que no prepararon nada para que las tareas de estos trabajadores y del estado puedan seguir en funciones. Mientras por los canales de TV, funcionarios de alto rango, se la pasan elogiando el teletrabajo.
Y el que no esta de acuerdo, que avise, que el gobierno anda necesitando recursos, o sea el despido sin vueltas.
Por suerte vuelve a aclarar que no es una amenaza, sino una obligación civil. Pero al final no puede contenerse y cual patroncito de estancia lo dice nomás “el que no se compromete con esta tarea se va” y la remata “los vamos a estar observando”.
Así es como los funcionarios de Larreta consiguen voluntarios, así es como tratan a sus trabajadores. Así tratan a los adultos mayores.