La DIPRES anunció el aumento del presupuesto del Senado para este 2021 atribuible a la llegada de 7 nuevos senadores para el 2022, mientras millones de trabajadores están cesantes y la Salud Pública lucha contra la pandemia.

Cristobal Cartes Bernal Estudiante de Medicina U. de Antofagasta. Militante Vencer.
Viernes 9 de octubre de 2020
En el contexto de la crisis sanitaria en Chile por la pandemia del coronavirus y la recesión económica mundial, donde millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran despedidos o suspendidos, el día de ayer se dio a conocer por parte de la Dirección de Presupuestos de Chile (DIPRES) el
"presupuesto de continuidad"
. Denominado así por el Ministerio de Hacienda, es aquel monto por el cual operarán ambas ramas del Congreso Nacional para este 2021, es decir, cuánto dinero del Estado se destinará para la Cámara de Diputados y cuánto para el Senado.
De esta forma, la DIPRES publicó las cifras exactas de dichos montos, donde en primer lugar destacan como gran logro, junto con el proyecto de ley de rebaja de la dieta parlamentaria, la disminución de un 1% del presupuesto total del Congreso, es decir, de ambas cámaras, pasando de casi $131.900 millones a $130.600 millones; una reducción claramente miserable, que en nada afecta los sueldos millonarios que perciben las y los parlamentarios.
Sin embargo, tal destacada reducción de la dieta parlamentaria contenida y celebrada por diferentes sectores de la oposición, ingenuamente no consideran el resto del planteamiento del presupuesto 2021, puesto que en detalle, si bien, se reduce la dieta parlamentaria, se presentará un incremento de nada más que un 18% de presupuesto "en gastos para la labor parlamentaria", es decir, casi $6.529 millones, que incluye gastos en personal, oficinas, viajes, viáticos y suma gastos operacionales por senador, de personal y de los comités.
¡Que todo/a parlamentario/a gane lo mismo que una profesora!
La DIPRES argumentó tal aberrante y millonario incremento del presupuesto para los recursos del Senado, atribuible a la llegada de siete nuevos senadores en 2022 que, claramente, también recibirán sueldos exorbitantes.
Con este detalle en la declaración del presupuesto 2021 para el Congreso, se evidencia que una vez más se burlan de las y los trabajadores, sin ningún resquemor ni vergüenza. Estas son las prioridades del Estado de Chile, mientras la oposición celebra en sus cuatro paredes la "ganada" de la rebaja en la dieta parlamentaria, el Estado aumenta por otras vías los millones y millones de pesos destinados a los indefensos senadores y parlamentarios en general, gastos simplemente insólitos y millonarios, que se burlan descaradamente de la realidad de millones de trabajadores que han sido obligados por los empresarios en pagar sus sueldos con sus seguros de cesantía, o han sido despedidos y dejados en la calle, en medio de una pandemia y una crisis económica mundial.
Todo esto mientras se está a punto de hacer ley un aumento miserable de $6.000 en el sueldo mínimo.
Evidenciamos una vez más el rol de este Estado, más millones para el Congreso, mientras millones recurren al fondo de sus AFP, y a sus ahorros en el Seguro de Cesantía, para poder tener qué comer y llegar a fin de mes. Asimismo, el presupuesto de Salud, que nada estaba preparado para enfrentar esta pandemia. El bienestar de las y los trabajadores, del pueblo pobre y de la Salud pública en Chile no es prioridad para el Estado.