Las cifras expresan la falta de fiscalización y de políticas migratorias que resuelvan la desprotección que sufre la población de inmigrantes.
Martes 6 de febrero de 2018

La Dirección del Trabajo (DT) reportó que desde el año 2014 al 2017 han aumentado en un 216% las denuncias laborales por parte de trabajadores extranjeros, pasando de 2.589 acusaciones a 8.192 respectivamente entre dichos años, de los cuales el 70% corresponde a fiscalizaciones y el 30% a inspecciones de oficio por programas hacia las ocupaciones que generan más riesgos, como lo son el sector de la construcción y del comercio.
Según la DT, en el 2014 se registraron 206 denuncias por ausencia de protección a la vida y salud de los trabajadores, cifra que para el año 2017 aumentó a 2.091 casos.
José María del Pino, director ejecutivo de la Fundación Fre señaló que aún cuando las cifras entregadas por la Dirección del Trabajo son altas, estas sólo cubrirían un espectro pequeño de la realidad a raíz de la falta de fiscalización por parte de este organismo.
Otro de los desincentivos que existen para no denunciar las malas prácticas laborales es el temor de ser denunciados por la situación migratoria irregular que los pueda expulsar del país, lo que expresaría falta de conocimientos respecto a esta temática, puesto que a la DT no le compete hacer estas denuncias, limitándose a la investigación y sanción a los empleadores.
La residencia en Chile está condicionada al contrato de trabajo laboral dependiente, lo que consiste en un incumplimiento a la "Convención internacional para la protección de los derechos de los trabajadores migratorios y sus familias", la cual establece que en el caso de que la residencia se condiciona al empleo, este no necesariamente haga referencia al contrato laboral dependiente.
Eduardo Thayer, Presidente del Consejo Consultivo de migraciones, señala además que se le da al empleador la potestad de decidir la ciudadanía de una persona, puesto que condicionan a un contrato de trabajo el permiso de residencia, lo que genera una relación asimétrica entre el trabajador y el empleador.
“Está la vulneración de los derechos laborales por la falta de contrato y, por otro, la precariedad de la situación de residencia, porque se niega el derecho a la identidad y a un Rut”
Ley de Migración
Chile Vamos anunció que buscará rescatar el proyecto de migración propuesto en el 2013 por el comando de Piñera, de una nueva Ley de Migración la cual pretendería regular la inmigración entregando visas de trabajo por temporadas, pero las cuales dejan sin posibilidades de acceder a permisos ni a visa definitivas terminado el plazo que se presenta (de 6 meses), lo que resulta un proyecto restrictivo en el que se incentiva la migración pero se desincentiva la permanencia.
La multiplicación de visados incrementaría la probabilidad de quedar en situación irregular o transitoria al terminar los plazos que la visa establece, lo que lejos de resolver las malas condiciones laborales a las que están expuestos, la situación de irregularidad se profundizaría.
Así como el empresariado incentiva la desigualdad salarial entre hombres y mujeres, también busca que exista la misma desigualdad entre trabajadores regulares y migrantes irregularizados para que estos ejerzan presión para bajar los salarios, y en el fondo, mantener mano de obra barata y desprotegida de las regulaciones de los organismos existentes.