Plagas y enfermedades como la broca, la roya y el ojo de gallo podrían reaparecer con fuerza a raíz de los drásticos cambios del clima. África o Latinoamérica no cuentan con herramientas suficientes para afrontar el cambio climático.
Martes 16 de septiembre de 2014
Durante la XXV Conferencia Internacional sobre Ciencia del Café, Peter Baker, el investigador del Centro Internacional para la Biociencia en la Agricultura (CABI), explicó a la agencia de noticias EFEverde: “Se pensaba que el cambio climático iba a afectar al café poco a poco, pero se están reportando choques producto de transformaciones drásticas y caóticas, como muy poca o mucha lluvia”. El incremento en estas plagas y enfermedades se debe a la variabilidad en la temperatura y la falta de dinero para monitorear y adelantar investigaciones sobre el tema.
La Conferencia, que se realizó en Colombia, contó con la presencia de 486 investigadores, científicos, miembros de la industria y estudiantes de 45 naciones, una cifra récord según los organizadores. La más importante de las resoluciones fue “mantener la calidad del café a pesar de los efectos adversos del cambio climático”.
Según Baker, los hongos de la roya y el ojo de gallo y la plaga de la broca pueden volver a convertirse en una amenaza para los caficultores de todo el mundo. La broca es la plaga más importante y peligrosa para el cafeto, ya que afecta al grano mismo y genera su putrefacción, pudiendo echar a perder más del 35% de la cosecha, en caso de contagio. Por otro lado, el hongo de la roya y el ojo de gallo provocan la caída prematura de las hojas y los frutos. Cada uno de estos peligros reaparecen como un peligro para las cosechas cuando se dan períodos de extrema sequía o de importantes precipitaciones.
Baker agregó que los caficultores cuentan con pocas herramientas para afrontar el cambio climático y que países de África y Latinoamérica resultan ser los más afectados por esta problemática, recrudecida por la deforestación. En el continente africano, especialmente en el este, las frecuentes sequías afectan los cultivos de café; mientras que en América Latina las inundaciones y lluvias son las causantes de daños en las plantaciones.
Fuente: EFEverde