Cuando anunciaban la Reforma Energética, nos metieron hasta el cansancio esa cantaleta a través de la radio y la televisión. Ahora nos salen con que “a chuchita la bolsearon” y hay que pagar más, pero, los grandes empresarios ¿también pagarán más? ¿o menos?

Raúl Dosta @raul_dosta
Martes 5 de julio de 2016
La CFE justifica su decisión con los aumentos que han tenidos los energéticos combustibles, que tampoco iban a subir según decían Peña Nieto y sus funcionarios. Las gasolinas Magna y Premium subieron 24 y 34 centavos por litro, ahora se compran a 14.03 y 14.37 respectivamente, mientras que el gas natural viene de dar un salto de 18%, por la inclusión de los costes de transportación en el cálculo del precio al consumidor.
Los patrones de la industria y comercio respingaron
Enrique Guillén Mondragón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), salió a reclamar que se mantuviera el esquema de los últimos meses: “Llevábamos 18 meses consecutivos en reducción de tarifa industrial en el país… este mes de junio es el primero en 19 meses donde la tarifa interanual sube, y el monto del aumento es entre un 2 y 5 por ciento con respecto a la tarifa de la energía eléctrica para el sector industrial del mes de julio del año anterior”.
Se refiere a los precios de la electricidad para los grandes industriales, que de por sí, reciben un precio privilegiado por los altos niveles de consumo, ya que en este tarifazo apenas si les asignaron ese pequeño incremento del 2-5%. Pero hay que hacerse los afectados y pedir más… la vieja costumbre de nuestra burguesía parásita de vivir a costillas del presupuesto nacional, donde el objetivo es que los efectos de toda crisis lo paguen finalmente los trabajadores y el pueblo.
Para no verse como un malagradecido ante papá gobierno, reconoció que “en el 2012 las tarifas industriales en México eran 84 por ciento mayores que el promedio en Estados Unidos, porcentaje que en abril pasado, ésta ya solamente era de un 8 por ciento e, incluso, en 23 estados de la Unión Americana, era más cara que el promedio en México.” ¡se redujeron a la décima parte los costos en comparación con EE UU! Y todavía se quejan.
Así, mientras los empresarios nacionales y extranjeros obtengan jugosas ganancias, no importa que “las tarifas que cobra la CFE sean insuficientes para cubrir sus costos de operación” como declaró la senadora perredista Dolores Padierna, quien agregó que la “insuficiencia tarifaria le ocasionó una pérdida de operación de 35 mil 534 millones de pesos, 6.5 veces más que en 2014. Durante el primer trimestre de 2016 la pérdida ascendió a 13 mil 696 millones, casi tres veces más que la del mismo periodo de 2015.”
Preparando la privatización
Esta política de succionar del erario hacia los bolsillos de los empresarios industriales, tiene a CFE en malas condiciones operativas, pero esto no obsta para que los grandes jefes de la Secretaria de Energía (Sener) mantengan su política estratégica: dividirla en una serie de empresas con operaciones parciales, esto es, ¡abran paso a la privatización!
Por eso el mismo día la Sener informó que “en cumplimiento con el proceso de separación de la Comisión Federal de Electricidad y su corporativo, el Consejo de Administración de la CFE aprobó la integración de los Consejos de Administración de las Empresas Productivas Subsidiarias y de la Empresa Filial de Suministro Calificado.”
Así, las nuevas Empresas Subsidiarias de Generación de la CFE, iniciarán su operación de manera independiente a más tardar el 31 de diciembre de este año. El gobierno invierte nuestros impuestos en un proceso de formación de empresas, listas para ofrecerlas al gran capital, desmantelando la CFE.
¿Cómo nos afectan los tarifazos?
El hecho es que la Reforma Energética ya nos está golpeando. El embuste de la bajada de precios en electricidad, gas y gasolinas se muestra notoriamente, en tanto que las percepciones salariales no tienen la misma suerte.
La decisión fue tomada en un momento de cuestionamiento al gobierno por la represión y el autoritarismo contra los maestros, quienes son rodeados de simpatía que se vuelca de los hogares a las calles. Para que no nos vayamos a enojar, la CFE nos informa que el aumento es sólo a las tarifas de industriales que vimos más arriba, a los comercios, con incrementos del 5 al 7 por ciento, y a los hogares de alto consumo, que pagarán un 6.8% más.
El resto, un 98% de los usuarios, según la CFE no pagaremos incremento alguno, lo cual es un engaño porque los fabricantes y comerciantes lo que harán será aprovechar esta ocasión para subir el costo de sus productos y quienes pagaremos esos incrementos seremos nosotros, los trabajadores y el pueblo, los consumidores de a pie.
Bueno, y si nosotros somos los que terminando pagando por la crisis económica, ¿no será bueno que, aprovechando que los maestros ya están peleando contra la Reforma Educativa, nos sumemos a ellos y a los demás sectores que luchan, para voltearles la sartén y hacerlos pagar a ellos por las crisis que generan? Empezando por echar abajo todas sus reformas, la educativa, la laboral y la energética.