Siguen las tensiones tras la ‘polémica Aylwin’; esta vez con mayores roces DC-PC, en un contexto de incertidumbre ante el futuro de la Nueva Mayoría y el rumbo político que tomará. ¿Qué postura prevalecerá?
Domingo 26 de febrero de 2017
Más que un “hecho noticioso”, una situación que tiene causas y consecuencias políticas y estratégicas. Y es que la prohibición impulsada por el gobierno cubano respecto al ingreso de Mariana Aylwin a la isla, ha generado bastante tensión en la Nueva Mayoría y el régimen. Recordemos que la hija del ex presidente Aylwin iba a participar de un acto organizado por la oposición cubana pro-imperialista, agrupada en la Fundación Oswaldo Payá, donde recibiría un galardón otorgado a su padre.
Tras lo ocurrido, inmediatamente, sectores de la Democracia Cristiana (DC) salieron indignados a exigir explicaciones, lanzando una ofensiva campaña reaccionaria, disfrazada bajo un argumento “democrático”, en “defensa de los Derechos Humanos” y contrario a la “dictadura cubana”. Esto encontró respaldo en los distintos partidos del régimen y sus políticos, especialmente en la Derecha, tal como informamos en La Izquierda Diario.
La DC busca derechizar y el PC mantener la unidad de la Nueva Mayoría
Aumentando la tensión, la DC le exigió al Partido Comunista (PC) que tomase una postura clara ante el veto realizado por el gobierno castrista contra Aylwin, a lo que respondieron tibiamente con que debían “analizar mejor la situación”, cuidando así bastante la relación que mantienen con el partido golpista del ex presidente democratacristiano.
Es más, en palabras de Juan Andrés Lagos- integrante de la Comisión Política del PC- “la DC tendrá que reflexionar sobre la necesidad de la continuidad de la Nueva Mayoría (NM). O se genera una sinergia unitaria, con todas las diferencias, o esto va hacia un triunfo de la derecha. No hay muchas más alternativas. Esta reflexión la debería hacer la propia DC”, enfatizando bastante en la unidad entre ambas organizaciones.
Lo anterior viene a aumentar las tensiones al interior de la NM, específicamente las pugnas entre la DC y el PC; donde la primera busca derechizar al conglomerado y hegemonizar su futuro rumbo, desplazando a los sectores más a la izquierda; mientras que la segunda pretende mantener la unidad al interior, a costa de entregarle más oxígeno a una coalición burguesa que nada tiene para entregarle al pueblo trabajador y sus reivindicaciones. ¿Qué postura se impondrá?
La campaña reaccionaria en defensa de la democracia para ricos
Tal como venimos planteando en La Izquierda Diario, es clave preguntarse a dónde va Cuba y qué posiciones políticas hay detrás de esta “polémica”. Por un lado, vemos cómo la Derecha, sectores de la DC y otros partidos del régimen, aprovechan esta situación para golpear con fuerza al país cubano y su “dictadura”, bajo argumentos “democráticos” que sólo apuntan a respaldar la democracia burguesa que rige y el avance de la derechización en América Latina, que se expresa, por ejemplo, en el triunfo de Macri en Argentina o de Temer en Brasil; sumado al debilitamiento de los gobiernos burgueses post neoliberales en la región.
La “campaña democrática” es en realidad un espaldarazo a los sectores pro imperialistas y de derecha de la región, que buscan golpear con fuerza las conquistas del pueblo cubano, y hegemonizar políticamente en un contexto de mucha polarización y nuevos fenómenos políticos. Hablan de defender los Derechos Humanos y las “libertades democráticas”, pero hace pocos días no tuvieron resquemores en expulsar de Chile a un periodista italiano que se dedicaba a darle cobertura a los movimientos sociales y luchas en el país, ni tampoco se refieren al apoyo golpista de partidos como la DC ante la Dictadura Militar, entre otros aspectos. Lo cierto es que sólo buscan proteger su democracia para ricos.
Por otra parte, el régimen castrista en Cuba no es ninguna alternativa en la lucha contra la burguesía y el imperialismo, y hay que ser críticos con la política restauracionista que viene impulsando el gobierno y que se fortaleció con el mandato de Obama. En este aspecto, se debe plantear la lucha por la revolución política en la isla, manteniendo y defendiendo las conquistas de la revolución; recuperando la democracia de los trabajadores en contraposición al dominio burocrático que existe en dicho país; a la vez que no se entregue ningún espacio a la derecha y sectores reaccionarios.