El anuncio del incremento al doble del salario mínimo en las ciudades de la frontera norte trajo una serie de ilusiones, para quienes ganaban menos de 176.72 pesos. Pero también significó una oportunidad para los patrones de reducir sus gastos por bonificaciones.
Martes 8 de enero de 2019
El ingreso (sueldo + bonos) de un trabajador de maquila en 2018 fue, en promedio, $ 4,800 al mes. El salario mínimo mensual en 2018 fue de $2,686. Incrementar en la frontera el salario mínimo al doble, a $ 5,372, más los bonos (unos $1,000 al mes), es decir, $6,372; equivaldría a un aumento real del ingreso del trabajador de 32.1%.
Pero si se reduce el monto de los bonos a la mitad (como ya lo empezaron a hacer desde noviembre no pocas maquilas), el aumento real del ingreso queda en un 22.3%. O si se eliminan completamente los bonos (como ya se hace en no pocas maquilas en estos momentos) el aumento real al ingreso de los obreros quedaría en un 11.9%.
El incremento al salario mínimo en la frontera coloca en un nuevo nivel al trabajador de la maquila en la Tabla de Cuota Fija de ISR del 2019, pasando de una cuota fija de $181.11 a $288.33 que restando la tercera parte del estímulo fiscal a la Zona fronteriza -suponiendo que el decreto lo contemple en este caso- quedaría en $192.22 mensuales. Un incremento en el pago de impuestos para el trabajador de $11.11 mensuales en el mejor de los casos, que viene a restarse a su aumento.
Empresarios nunca le pierden
En el caso de Ciudad Juárez, se debe considerar que los trabajadores de la maquila ganan en promedio 18% menos que los de otras ciudades maquiladoras del país, por lo que los trabajadores juarenses seguirán ganando 18% menos que en otras ciudades maquiladoras de la frontera.
Eso sí, a los empresarios si se les condonó un 15% de ISR, lo que significa que el raquítico aumento a los ingresos del trabajador, que lleva décadas perdiendo poder adquisitivo, lo terminamos resintiendo todos con menos Hacienda Pública (menos obra pública) gracias a los incentivos fiscales a la patronal fronteriza, sobretodo la de capital transnacional.
Esta es la lógica del capitalista: incrementar la utilidad, pagando menos impuestos o evadiéndolos, pagando menos salario o compensado de otra manera (como la eliminación de bonos) los incrementos oficiales, etc.
El discurso de gobernar para pobres y ricos, es eso, un discurso, que permite mantener e incrementar la tasa de ganancia de los capitalistas. Y la función de un gobierno burgués es esa. Lo nacionalista y "progresista", no le quita el carácter de gobernar en interés de la patronal al Morena.