A nosotras nos siguen golpeando, matando y ustedes llenan de excusas su inasistencia en el parlamento, donde si quiera son capaces de cumplir llegar a las 10: 30 de la mañana a " trabajar".
Miércoles 18 de enero de 2017
Si hemos decido escribir esta carta, es porque la frustración, la rabia y el sentimiento de injusticia nos sale hasta por los poros. Somos trabajadoras, funcionarias del aseo que a diario trabajamos en una reconocida Universidad estatal, que no daremos su nombre acá, porque tenemos la seguridad de que nos despedirían, por manchar el nombre de la institución.
Nuestro horario de entrada todos los días es a las 7 de la mañana en punto, cualquier retraso que tengamos en nuestro inicio de jornada de trabajo es señalada enfáticamente por nuestro jefe y castigada por un descuento en nuestros sueldos a fin de mes, sueldo que no superan los 300 mil pesos líquidos, y que no integra ni por nuestros sueños alguna dieta parlamentaria de la que ustedes como diputados gozan, donde autos, viáticos y cuentas superan por lo demás vergonzosamente nuestros ingresos.
Somos trabajadoras que al igual que ustedes somos funcionarias del Estado y que al escuchar la radio mientras trabajábamos, nos enteramos de que mas de 61 diputados habían faltado a " trabajar" a la Cámara de Diputados, no una sino dos veces; donde por lo que tenemos entendido intercambiándonos información uno de los primeros temas a tratar en la jornada, era la violencia y las denuncias que mujeres al igual que nosotras, de seguro han puesto contra sus violentadores y agresores.
Saber esto de mas rabia nos llenó, mas decisión nos empujo para escribirles, pues son ustedes quienes a diario debiesen estar velando por nuestros derechos y nuestro bienestar, si la ciudadanía los ha elegido en cada candidatura, no ha sido para que sigan -como lo han hecho- enriqueciéndose a costa de la confianza de miles, para que sigan aumentando su sueldos, como una burla abierta y grotesca a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras como nosotras, que ganamos sueldos miserables, que a penas nos permiten llegar al final del mes, como a la gran mayoría de las y los trabajadores del país.
Nos sentimos frustradas, enojadas, porque nuestras problemáticas en el parlamento con sus actitudes nos demuestran a diario que no les importan. A nosotras nos siguen golpeando, matando y ustedes llenan de excusas su irresponsable actuación, porque legislan para los intereses de los poderosos. Donde si quiera son capaces de cumplir llegar a las 10: 30 de la mañana a " trabajar".
Si les escribimos, no es porque les creemos, o pensemos que ustedes quienes son parlamentarios este 2017 cambiarán, escribimos porque no queremos guardarnos la rabia que sentimos, porque sabemos que cientos de miles de trabajadoras y trabajadores como nosotras piensan y sienten en este momento lo mismo. Sus actos y los partidos políticos de los que son parte, de los empresarios, solo nos hacen dudar, están envueltos siempre en enredos ligados a dinero, corrupción.
Sus privilegios, como "trabajadores o servidores del Estado" son una burla permanente para nosotras, nos preguntamos mientras en hora de colación comentamos esta noticia, que si acaso serian capaces de vivir con nuestros sueldo o exigencias. Pues de seguro la respuesta es no, se han acostumbrado a abusar de la mayoría de las personas. A costa de mantener sus vidas acomodadas.
Queremos que nuestro malestar se haga sentir, que sus sinverguenzuras se terminen y que sepan que ya no permitiremos mas que nos engañen.
Trabajadoras y auxiliares del aseo.