La llegada del ortodoxo Gabriel Rubinstein coincidió con anuncios de recortes. Columna de economía de El Círculo Rojo, un programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos, 89.9. En texto y audio.

Pablo Anino @PabloAnino
Viernes 26 de agosto de 2022 09:17

- El Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner decidió profundizar el ajuste fiscal en línea con lo exigido por el FMI. El arribo del ortodoxo Gabriel Rubinstein como viceministro de Economía coincidió con el anuncio de recortes fuertes.
- Recordemos que al aprobar la primera revisión de las cuentas argentinas, el Fondo había indicado que durante el segundo semestre del año (que va de julio a diciembre) era necesario un recorte del gasto público del 8 % en términos reales (es decir, descontada la inflación).
- Parte de ese recorte comenzó con la reducción de los subsidios a la luz, el gas, el agua y el transporte. La contrapartida son los tarifazos que se aplicarán en los meses venideros.
- Ahora el Gobierno decidió “ir por todo”. A través de la resolución 826/2022, firmada por Sergio Massa y Juan Manzur, implementó recortes en los los fondos disponibles para educación, salud y para el plan Procrear en un total de $128 mil millones.
- Veamos cómo afecta el recorte en educación que comprende un total de $50 mil millones: se reducen en $15 mil millones las partidas asignadas al programa “Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles”, $30 mil millones al programa Conectar Igualdad y $5 mil millones el de infraestructura y equipamiento.
- En el Conectar Igualdad, un programa destinado a brindar netbooks a docentes y estudiantes, la reducción de la partida presupuestaria es del 64 %, en términos nominales. Pero si le sumamos la inflación, el recorte adquiere una dimensión enorme. De hecho, el programa se queda sin presupuesto hasta fin de año.
- Según informe del INDEC sobre “Acceso y uso de tecnologías de la información y la comunicación”, en el cuarto trimestre de 2021, el 36 % de los hogares en los 31 aglomerados urbanos relevados no tenían acceso a computadora. Pero la situación es más grave en la medición por personas: el 58 % de la población de cuatro años y más no tenía acceso a computadora. La posibilidad de superar esté déficit ahora estará más lejos, lejísimos, gracias al recorte fondomonetarista.
- Según el ministro de Educación, Jaime Perczyk, no se trata de un ajuste, sino una “readecuación”. Hizo recordar a las palabras de Malena Galmarini, quien calificó el tarifazo como “redistribución de subsidios”. El Frente de Todos parece estar reescribiendo el idioma del ajuste.
- El recorte en el PROCREAR, un programa destinado al crédito para la vivienda, también fue de $50 mil millones. Recordemos que estamos en un país donde existe un déficit habitacional que afecta a 3,5 millones de hogares. El Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat que creó Alberto Fernández ya venía teniendo un papel decorativo frente al déficit habitacional. Ahora, además, tendrá menos presupuesto.
- En relación al presupuesto de salud, el recorte de $10 mil millones comprende una partida que estaba destinada a la compra de productos farmacéuticos y medicinales, bajo el programa de Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles e Inmunoprevenibles.
- Los recortes también afectan a partidas presupuestarias de los Ministerios de Transporte y de Obras Públicas. En este último caso, el ajuste llega a la partida que corresponde al Desarrollo de Infraestructura Ambiental. El agronegocio que prende fuego los humedales y nos llena de humo debe estar feliz.
- En aquella primera revisión de las cuentas argentinas, el Fondo había exigido que se licuen los salarios públicos, las jubilaciones, entre otras partidas que pierden poder de compra a medida que avanza la inflación. Ese ajuste no se anuncia, pero se sufre todos los días cuando se va al supermercado.
- El recorte no es para el Plan Gas que otorga subsidios, entre otras, a las empresas de hidrocarburos que operan en Vaca Muerta. Tampoco el oficialismo decide terminar con el "gasto tributario", que es lo que deja de recaudar el Estado por regímenes impositivos especiales que favorecen principalmente a grandes empresas: por ejemplo, la Ley de Economía del Conocimiento que beneficia a empresas como Mercado Libre o el Régimen de Biocombustibles que otorga beneficios a los grandes ingenios azucareros del norte del país.
- El recorte presupuestario avanza por el hilo más débil. Tienen la función de reorientar el gasto público hacia el pago de la deuda, que este año, a pesar de ser un año de pagos bajos, insumirá $1,2 billones e implica el 7,3 % del presupuesto, superando los presupuestos de educación (6,4 %) y de salud (4,26%). Hacia 2025 los pagos de deuda subirán enormemente y la presión por el ajuste se reforzará.
- Massa prepara su viaje a Washington para rendir cuentas. No sabemos que va a traer a la vuelta. Pero sí sabemos qué lleva en su valija: una ofrenda de recortes para rendir en el altar del Fondo.

Pablo Anino
Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.