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TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE. Avión ucraniano: la Junta Nacional del Transporte de EE. UU. será parte de la investigación a pedido de Irán

En medio de las acusaciones de que fue derribado por Irán, la institución anunció este jueves que aceptó una invitación del gobierno iraní para participar en su investigación sobre el siniestro.

Viernes 10 de enero de 2020 01:25

La Junta Nacional de Seguridad del Transporte, una agencia independiente del Gobierno estadounidense que se dedica a investigar accidentes aéreos, informó en un comunicado que la Organización de Aviación Civil de Irán le hizo saber que está autorizada a formar parte de las pesquisas sobre la aeronave estrellada cerca de Teherán con 176 personas a bordo.

"La NTSB (por su sigla en inglés) ha nombrado a un representante acreditado para la investigación del siniestro", indica el comunicado. Dado que el avión era un Boeing 737-800, fabricado en Estados Unidos, la normativa internacional permite que Washington participe en la investigación sobre el accidente.

El anuncio llegó horas después de que fuentes de inteligencia estadounidenses aseguraran a varios medios que tienen indicios de que ese avión, el vuelo 752 de Ukranian International Airlines (UIA), pudo ser derribado accidentalmente por Irán con un misil.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, confirmó luego que su Gobierno tiene "pruebas" de que la aeronave "fue derribada por un misil tierra-aire iraní", aunque dijo que pudo ser por error.

El siniestro se produjo un día después de que la República Islámica lanzara más de una decena de misiles balísticos contra dos bases militares yanquis en Irak, que sólo causaron daños materiales, en represalia por el asesinato con drones el pasado 3 de enero del poderoso general iraní Qasem Soleimaní en una operación militar ofensiva e ilegal en Bagdad.

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Sin embargo, las autoridades iraníes han negado la hipótesis de un derribo accidental con un misil y la han enmarcado en una supuesta "guerra psicológica contra Teherán".

"Irán acoge con beneplácito la presencia de expertos de los países cuyos ciudadanos han muerto en el trágico accidente y solicita al primer ministro canadiense y a cualquier otro gobierno con información sobre este tema que brinde la información al comité que investiga el accidente", dijo el portavoz de Exteriores iraní, Abas Musaví.

Al menos 63 canadienses, en su mayoría de origen iraní, viajaban en el avión que cubría la línea Teherán-Kiev y que se estrelló al poco de despegar del aeropuerto internacional Imán Jomeiní, causando la muerte de sus 176 ocupantes.

La NTSB subrayó en su comunicado que no "especulará sobre la causa del siniestro", y aclaró que aún está por determinar "su grado de participación" en la investigación, lo cual está vinculado a las sanciones estadounidenses que complican la cooperación con Irán, con el que EE.UU. tampoco tiene relaciones diplomáticas.