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Red Internacional
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DOCENTES UNIVERSITARIOS - MENDOZA. Ayer por la mañana se manifestaron en el centro de la ciudad por apertura de paritarias

El año 2013 marcó un hito nefasto en las negociaciones salariales del sector universitario: el gobierno logró imponer –con la anuencia de las burocracias sindicales- un mandato insólito: que la paritaria durara 16 meses.

Martes 10 de marzo de 2015

Con ello nos retiraban a los universitarios del período de negociación salarial del resto de la docencia del país (febrero/marzo), que es, y debe ser, antes del inicio de cada ciclo lectivo. Esa medida fue resistida en el 2014 en la federación que ha logrado tener mayor democracia sindical, la CONADU HISTÓRICA, con masivas movilizaciones y medidas de fuerza, como el paro por tiempo indeterminado que llegó a durar más de 5 semanas en muchas universidades del país.

Esa resistencia nos sirvió para que adelantasen la convocatoria sólo un mes (el aumento fue en junio), pero el monto del aumento fue, como todos los años, insuficiente y devastador (26,5% no retroactivo y en cuotas). Las otras federaciones (CONADU, FEDUN, CTERA, FAGDUT y UDA) favorecieron abiertamente al gobierno, y se vienen prestando a firmar cualquier exigencia que los funcionarios les pidan.

En Cuyo, la asamblea del año 2014 que suspendió el paro por tiempo indeterminado una vez conocida la claudicación de los dirigentes nacionales, determinó un conjunto de medidas que incluían el no inicio del ciclo lectivo 2015 si no había una recomposición salarial o al menos, convocatoria a negociarla. Y esa ha sido la posición que hemos adoptado en Mendoza: nos proponemos luchar hasta lograr paritar HOY junto al resto de los docentes del país, para poder gozar de los acuerdos y la capacidad gremial que comparten la inmensa mayoría de los docentes, quienes a estas alturas pueden negociar juntos por el resto de su año laboral, Y NO en JULIO.

El peso de esta medida la están sosteniendo sobre todo los colegios preuniversitarios, cuyo inicio de clases estaba previsto el 5 de marzo, mientras que en las facultades las clases empiezan más adelante. La medida no afecta la toma de exámenes, los horarios de consulta o actividades académicas como reuniones de área, confección de programas por departamento, etc., motivo por el cual los docentes están concurriendo a los establecimientos pero no a dictado de clases.

El problema político y gremial que enfrentamos es mayúsculo, porque a nivel de las
federaciones, que es donde se consigue frenar la voluntad mayoritaria de los docentes de todo el país, lo que predomina es una actitud de “espera” a entrar en la agenda y la
voluntad política del gobierno nacional, lo que redunda en un aval silencioso al impuesto a las ganancias, la complicidad con la dilación y postergación (cada vez más tarde) de la discusión salarial, la indulgencia en la fabricación de índices y números falsos sobre nuestra situación como trabajadores. Todas estas situaciones de abuso de posición, supuestamente mayoritarias y hegemónicas, no logran otra cosa que una mayor radicalización en quienes no podemos asistir pasivamente a negociaciones vergonzantes que empujan continuamente nuestros salarios a la baja y que ignoran reclamos básicos.