La Asamblea Madrid Libre de CIE exige al Ayuntamiento regido por Manuela Carmena una moción para convertir a Madrid en una ciudad de acogida e integración, libre de CIEs, deportaciones forzosas y redadas racistas. Ahora Madrid decidió no presentar la moción por el cierre del CIE.
Clara Mallo Madrid | @ClaraMallo
Viernes 18 de diciembre de 2015
El CIE de Aluche en Madrid está situado en pleno núcleo urbano madrileño en el barrio de Aluche y se ubica en el hospital de la antigua cárcel de Carabanchel. Este centro se trasladó allí desde Moratalaz en 2005 siendo su cierre uno de los principales objetivos de las organizaciones por los derechos de los inmigrantes en Madrid, ciudad en la que además se preveé la creación de un Centro de Internamiento para Extranjeros en el aeropuerto de Barajas.
La Asamblea Madrid Libre de CIEs integrada por distintas organizaciones como SOS Racismo, Ferrocarril Clandestino y activistas de Madrid, inició hace meses un proceso para que se asumiese el debate sobre la existencia de un CIE en Madrid y que Ahora Madrid incluyese esta cuestión en su agenda política.
Pero el jueves, finalmente, integrantes de la Asamblea confirmaron que tras varias reuniones, Ahora Madrid ha decidido no presentar la moción. Siendo Madrid la única de las ’ciudades por el cambio’ que no incluye esta cuestión ni siquiera en su agenda. En la rueda de prensa la Asamblea expresó que “la estrategia política ha ganado a los Derechos Humanos”.
La explicación que dieron representantes de Ahora Madrid a la prensa es que no presentaron la moción porque el PSOE está en contra, y no le ven el sentido a presentar una moción que no se va a aprobar.
El ayuntamiento se escuda además en que la existencia y el funcionamiento de los CIEs escapa a la competencia municipal, pero desde la Asamblea Libre de CIEs decidieron ’articular una propuesta sobre lo mucho que se puede hacer en el ámbito del Ayuntamiento de Madrid para contribuir al cierre del CIE de Aluche y construir una ciudad en la que no se persiga a las personas por su situación administrativa’.
Se trata de cinco propuestas que lanza la Asamblea para hacer de Madrid una ciudad libre de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) donde todas las personas tengan derecho a residir sin ser perseguidas.
La primera de las medidas propuestas instaba al consistorio a posicionarse sobre esta cuestión, algo que no ha hecho hasta ahora, a diferencia de otros ’ayuntamientos por el cambio’ que, aunque con posiciones descafeinadas sí han incorporado esta cuestión en su agenda política como ocurrió en Barcelona tras las fuertes movimilaciones del pasado junio por el cierre de los CIEs, tras las cuales el ayuntamiento de Ada Colau tuvo que posicionarse sobre esta cuestión.
Esta primera medida propuesta por la Asamblea se centra en exigir ’una votación en el pleno del ayuntamiento con el objetivo de declarar a Madrid Ciudad Libre de CIE.’ Como explica el texto ’Los CIE pueden ser cerrados pues la Directiva de Retorno europea no contempla la obligatoriedad de su existencia. Es necesario un posicionamiento municipal claro para instar al gobierno central a su clausura.’ algo que aún no ha acurrido.
Además de un posicionamiento sobre la existencia de estas verdaderas cárceles para extranjeros, la Asamblea es clara con la incongruencia entre los valores de igualdad que proclama el ayuntamiento y la existencia de un CIE en esta ciudad. Para la Asamblea, una ciudad donde el discurso es por el cambio ’no puede albergar en sus barrios ningún CIE y debe erradicar las prácticas discriminatorias’. La existencoa del CIE está vinculada además con las redadas policiales que sirven para llenarlos y que se practican en la misma ciudad.
Estas medidas no buscan únicamente el cierre del CIE. La Asamblea además tiene como objetivo la lucha contra el racismo institucional e incluye entre las medidas algunas propuestas en este sentido. Para ello propone la ’Creación de una oficina observatorio para la defensa de los derechos de las personas en situación de especial vulnerabilidad.’ y la ’erradicación de la situación de estancia administrativa irregular, otorgando con el empadronamiento un documento acreditativo válido para (...) una certificación de estancia autorizada.
Muchas son las tareas pendientes para acabar con el racismo institucional, las redadas, las persecuciones, la falta de recursos para subsistir y los graves peligros a los que se enfrentan los inmigrantes.
Los ’ayuntamientos por el cambio’ mantienen propuestas que no exceden la legalidad del sistema capitalista o incluso ignoran directamente ciertos reclamos como el del cierre de los CIEs, excusándose en la negativa del PSOE a aprobarlo. Su política de no apoyar el desarrollo de la movimilación social para avanzar en verdaderos cambios, hace que se generalice una política de impotencia. Una discurso de ’no podemos hacer nada’ o ’esto depende del Gobierno central’ o ’esto no se hace en dos días’, algo que muestra los límites de su estrategia política.
La existencia de los siete CIEs que hay actualmente en el Estado español es el resultado de una enorme cadena de opresiones que sufren los inmigrantes y fruto de la masacre y expolio imperialista por parte de los estados como el español en los países de donde huyen los migrantes.
Para luchar por el cierre del CIE y todas las políticas institucionales racistas es necesario fortalecer la movilización independiente de esas mismas instituciones, que son responsables y parte de este Régimen político xenófobo.
La lucha por la abolición de las leyes de extranjería, contra el racismo institucional, la represión policial, la política migratoria europea que deja morir a miles en el mar y en las alambradas. La lucha por la consecución de papeles para todos, para que se garantice el derecho a subsistir con un trabajo digno, y por el cierre de los CIEs es hoy tremendamente necesaria en un momento en que vemos como las políticas represivas hacia los inmigrantes se están endurececiendo aún más.
Tras la ’crisis de los refugiados’ y los brutales atentados del 13N en París, se ha abierto en Europa una tendencia que refuerza la ofensiva represiva contra las libertades democráticas elementales. En el Estado español, la vuelta al ’pacto antiyihadista’ avala la militarización de las ciudades, genera una situación de gran vulnerabilidad para la juventud, trabajadores y sectores populares, pero en especial para los inmigrantes.
Potenciar un gran movimiento que enfrente las medidas represivas de los gobiernos, las guerras e intervenciones imperialistas, el racismo institucional y la xenofobia dentro y fuera de las fronteras, así como la plenitud de derechos para los inmigrantes, es nuestro reto, algo que solo podrá desarrollarse de manera independiente a todos los poderes que sustentan este sistema opresor, represor y explotador.