Michelle Bachelet viajó a Estados Unidos a presidir el Consejo de Seguridad de la ONU. Este lunes se realizó la reunión de la máxima instancia resolutiva del organismo multilateral, en donde la presidenta se pronunció sobre los problemas de seguridad internacional. En su intervención en representación de Chile, destacó la necesidad de medidas preventivas para evitar inestabilidad política y social.

Fabián Puelma @fabianpuelma
Martes 20 de enero de 2015

Michelle Bachelet volvió a los salones de la ONU en Nueva York, ya no como encargada del departamento de la mujer, sino como presidenta de Chile. Este lunes le tocó presidir la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Inauguró la sesión dándole la palabra al Secretario General de Naciones Unidas y luego de la intervención de otros miembros del Consejo, intervino en representación de Chile. Alrededor de 74 países se inscribieron para escuchar la intervención de Bachelet, una de las cifras más altas de la sesión.
El tema a discutir fue "Desarrollo inclusivo para el mantenimiento de la Paz y Seguridad Internacionales". La reunión se da en el marco del resurgir del discurso contra el terrorismo luego del atentado contra Charlie Harbo en París, lo que tiende a reponer las tendencias guerreristas y xenófobas de las principales potencias imperialistas. El Consejo de Seguridad ha destacado desde el 2001 por justificar, ya sea con palabras de buena crianza o la omisión, las pretensiones de las grandes potencias.
Dentro de este contexto, Bachelet destaca por sostener una posición que subraya la necesidad de medidas preventivas para evitar situaciones de inestabilidad política y social. Refiriéndose a las llamadas “nuevas amenazas globales”, la mandataria planteó que "para comprender y enfrentar estos nuevos desafíos debemos adoptar un enfoque multidimensional, que permita dar cuenta de las causas que subyacen tras aquellas amenazas. Entre ellas, las tensiones socio-económicas, de género, étnicas, tribales, religiosas o ideológicas, que pueden tener impacto local, regional o global". Y concluyó que “sólo así podremos contribuir eficazmente a la prevención de conflictos”.
La presidenta hizo un paralelo a las medidas que está implementando el gobierno en el contexto chileno: "estas son, también, herramientas efectivas para prevenir otras formas de conflicto, para consolidar la paz, para fortalecer la democracia y el Estado de derecho, para resguardar las libertades individuales y, en definitiva, para construir sociedades más justas". "Tenemos plena conciencia de ello. Es por esto que en Chile estamos haciendo grandes esfuerzos por acortar las brechas sociales y evitar que segmentos de la población queden rezagados".
De esta forma, Bachelet destacó frente a los representantes de la ONU la importancia de una política preventiva para anticiparse a los conflictos, que es la estrategia que trata de implementar la Nueva Mayoría en Chile. Con diversos enfoques, el objetivo es compartido por las grandes potencias: mantener a flote la democracia liberal y el Estado de Derecho

Fabián Puelma
Abogado. Director de La Izquierda Diario Chile. Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios.