En la turbulenta semana de principios de año que vivimos en México, ha habido múltiples expresiones ciudadanas de inconformidad con el régimen peñista detonadas por el aumento al precio de las gasolinas que significa otro drástico golpe en los costos de vida de la vapuleada clase trabajadora mexicana. Y en esta ocasión el estado de Baja California no se ha quedado fuera de la coyuntura nacional como suele ocurrirle.
Martes 10 de enero de 2017
Ha sido también una semana bastante agitada para éste Estado, en la que la participación de las y los bajacalifornianos en los espontáneos, pero masivos ejercicios de protesta social, refleja una Baja California indignada, harta de la violencia, harta del encarecimiento del precio de vida, harta de la corrupción y el desvió millonario de recursos a manos del congreso panista del Estado, harta de la marginalidad. Siendo el reciente aumento al predial, las tarifas de luz y agua, placas y licencias, y la aprobación de la Ley Estatal de Aguas los temas más abordados en las calles junto a la exigencia colectiva de la renuncia de Peña, la renuncia del gobernador panista del Estado “Kiko” Vega y la abrogación de las reformas estructurales.
Por supuesto, para no romper la regla, las fuerzas públicas del Estado Mexicano también en esta semana han intervenido en Baja California de manera autoritaria, sorda y completamente desapegada a los derechos humanos y cívicos, como les caracteriza. En los medios de comunicación (como se desenvuelve la estrategia en el resto del país) se promueve la desinformación, psicosis colectiva, la polarización de los bajacalifornianos, la criminalización de la protesta social. Mientras en un desesperado intento de desmovilizar, medios y autoridades locales resumen el descontento en el gasolinazo y llaman a la ciudadanía a confiar la solución del problema en su gobierno y resguardarse en sus casas.
Las movilizaciones comenzaron a tener lugar en Baja California a partir del lunes 2 de enero. En el municipio de Ensenada una marcha se dirigió a las instalaciones del SAT de la localidad para manifestarse en sus puertas. En el municipio de Tecate fueron bloqueadas dos gasolineras y por la noche, después de haber convocado en redes, cientos de civiles comenzaron a concentrarse en las inmediaciones de la planta de Pemex que se encuentra en playas de Rosarito (una planta dedicada al almacenamiento y distribución de petróleos para la zona costa del Estado) donde se bloqueó la circulación de 10 pipas con combustible.
La toma de la planta de Pemex en Rosarito se logró sostener con una amplia participación civil desde esa noche de lunas hasta la noche del lunes sin dificultades graves. A la toma acudían rosaritenses y tijuanenses que no podían quedarse a brindar apoyo y donar víveres. Durante estos días se provocó desabasto de gasolina en los municipios de Rosarito, Tijuana y Mexicali.
Para el día viernes el ambiente en Rosarito comenzaba a enrarecerse, la policía arribó a muy tempranas horas a la toma con el objetivo de desalojarla. Esto provocó los primeros forcejeos entre la policía y los manifestantes; una vez que la autoridad comenzara a empujar y gasear, logrando desintegrar la valla por momentos y liberar algunas pipas.
Para el sábado 7, el movimiento estudiantil de UABC, el movimiento de resistencia de baja california encabezado por los heroicos compañeros de la CNTE, entre otros referentes, coincidieron en convocar a una marcha en la zona centro de la ciudad de Tijuana. La marcha partió a las 10 de la mañana del reloj de avenida Revolución y avanzó hacia el monumento a Cuauhtémoc. La marcha fue agrandándose durante el trayecto, se apreciaba una amplia composición, y la concentración en el monumento a Cuauhtémoc duró aproximadamente una hora, en la que fueron llegando más contingentes, más familias y sindicatos.
Entre la sinergia de los tijuanenses de verse reunidos con una fuerza que no se hace presente todos los días, se decidió derivar la marcha en dos acciones después de discutir varias alternativas. Por lo que una parte de los manifestantes se trasladó a reforzar la toma en Rosarito y otra parte, alrededor de unas mil personas, nos dirigimos hacia el cruce fronterizo El Chaparral.
El Chaparral es uno de los cruces fronterizos más transitados del mundo, en el que aproximadamente 45mil autos entran por día a la ciudad de Tijuana, desde San Ysidro. En este punto se realizó una jornada de alrededor de dos horas de levantamientos de plumas para dejar pasar a los automovilistas que llegaban al país y suspender durante la acción el cobro de impuestos que realizan los funcionarios del SAT por el volumen de mercancías que son internadas.
El desarrollo de todas estas manifestaciones en la ciudad de Tijuana transcurrió en un ambiente bastante ordenado, de manera pacífica y curiosamente provocando bastante recepción y aprobación de parte de los automovilistas que intersectaba. Sin embargo, por la noche el departamento norteamericano de transporte de California cerró el cruce fronterizo El Chaparral y desvió el tráfico hacia otras garitas del Estado.
Mientras tanto, en Rosarito el panorama se tornaba cada vez más complicado. A la toma, después de ser fortalecida por los participantes de la marcha en Tijuana, es decir, como a las 17:30 horas, llegó Policía Federal, Policía Estatal Preventiva, Policía Ministerial de Baja California y Policías Municipales de Rosarito y Tijuana, conformando un operativo de alrededor de 500 agentes, acompañados por el helicóptero “Pegaso” de la policía estatal preventiva.
Es en este momento que el operativo policiaco exige a los manifestantes desalojar la vialidad y al acercarse amenazadoramente, los manifestantes, entre los que se encontraban mujeres y niños, se arrodillan y comienzan a cantar el himno nacional (como atestiguan videos en redes). Es en estas horas en las que se difunde también hacia el resto del país un video que capta una pick up, rotulada con un letrero de una refaccionaria, que de acuerdo a testimonios, no se encontraba momentos antes entre los manifestantes y que se estrella intencionalmente contra una valla de agentes federales.
Convenientemente, éste hecho es el que detona y justifica la represión de la fuerza pública contra los manifestantes. Episodio del que emanan múltiples denuncias públicas por abusos de la fuerza pública: se disparan balas de salva, varios periodistas que cubren la protesta son agredidos y hasta detenidos y se destruye su equipo de filmación. Para los últimos momentos del desalojo de la planta de Pemex en playas de Rosarito, se registran 73 detenidos y 22 heridos. Esa misma tarde aterrizaba en el aeropuerto de Tijuana “Hércules”, un avión de la fuerza aérea con 200 agentes anti motines, de acuerdo a información oficial.
Al finalizar la noche de sábado las pipas de Pemex Rosarito son liberadas y las resguardan operativos hacia diferentes puntos del Estado.
Ya para el domingo 8 se vuelve a convocar a una segunda jornada de liberalización de plumas en la aduana del cruce fronterizo de El Chaparral. Y varios de los manifestantes que sostuvieron la toma en Rosarito durante la semana, se suman a esta nueva acción en Tijuana.
La semana de protestas en Baja California continúa el día lunes 9 en la capital del Estado. A lo largo del día de ayer, en el municipio de Mexicali hubo movilizaciones con dirección hacia las oficinas de recaudación de rentas. Donde las y los manifestantes bloquearon el acceso a las oficinas y sostuvieron campañas de información y recaudación de firmas para la elaboración de un referéndum abrogatorio de la Ley Estatal de Aguas.
El día de hoy, martes 10, el Comité de Justicia ambiental de Mexicali, La Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, Jóvenes ante la Emergencia Nacional, entre muchas otras organizaciones no gubernamentales, llevan a cabo la primera Asamblea en Defensa del agua y la Vida en la entidad.
Esta semana en Baja California las y los bajacalifornianos se han dado una lección cívica histórica, con un esfuerzo de movilizaciones que hacía años que no veíamos. Quienes participamos en las movilizaciones nos hemos demostrado que en éste Estado también tenemos la capacidad de organizarnos colectivamente con objetivos puntuales. Y a los paisanos que no participaron les hemos hecho notar que la ciudadanía tiene el poder que se proponga mientras actúe colectiva y organizadamente.