Los docentes han reafirmado la continuación del paro indefinido, en la Asamblea Nacional del Colegio de profesores realizada el viernes 5 de junio. Desde el 1 de junio los docentes votaron en sus asambleas el retiro del Proyecto de la Carrera Profesional Docente y se movilizaron con este objetivo.

Galia Aguilera Profesora, y dirigenta del Partido de Trabajadores Revolucionarios
Lunes 8 de junio de 2015
Balance de la movilización de la semana
La primera semana de movilización docente parte con una marcha nacional convocada por Colegio de Profesores y la CONFECH el día lunes 1 de junio, que se caracterizó por la unidad entre profesores y estudiantes. Sólo en Santiago asistieron 20 mil personas. Así tomaba fuerza el paro de profesores, que tuvo un 90% de adhesión según los dirigentes. El martes, se siguieron sumando los paros y tomas de estudiantes secundarios y universitarios, dado el contexto de discusión del proyecto universitario y el descontento contra la represión tras el asesinato de 2 estudiantes en Valparaíso, en la manifestación del 14 de mayo y la represión sufrida el 21 de mayo, que dejó en estado de gravedad a Rodrigo Avilés.
El miércoles en Santiago profesores y estudiantes realizaron una funa al canal de televisión TVN por reportaje de Informe Especial sobre Rodrigo Avilés. El jueves nuevamente se realiza una marcha convocada por el CdeP y la CONFECH, con una participación de 150 mil personas a nivel nacional y 70 mil sólo en Santiago. Finaliza la semana con la votación de la Asamblea Nacional, donde 143 delegados votaron por el retiro del proyecto, 44 por modificaciones, y una concentración de 5 mil docentes exigieron el retiro del proyecto, definiendo las demandas mínimas a obtener e indicando a la dirección que las negociaciones no se realizaran a espaldas de los profesores de base.
Dirección del Colegio de Profesores
La dirección del CdeP ha tenido que girar su posición frente al gobierno, acelerarla y radicalizarla, dado que el ánimo de la base rechaza rotundamente el proyecto del gobierno. La primera posición del gremio tras la presentación del proyecto al parlamento, fue que el proyecto da “mejoras sustanciales con serias deficiencias”, palabras del presidente del gremio Jaime Gajardo (PC). Luego se rechaza el proyecto, tras la consulta nacional el 11 de mayo, la cual obtiene un 96% de desaprobación, posición que modera Jaime Gajardo con la propuesta de “modificaciones e indicaciones” desde el ejecutivo, justificando que “el proyecto no puede salir como entró”.
La moderación de los dirigentes junto al ánimo antiburocrático, provocó incertidumbre en los docentes movilizados, por la preocupación de un nuevo telefonazo. Es que la experiencia del año pasado mostró cómo un llamado de la Subsecretaria del ministerio de educación, Valentina Quiroga, a la Asamblea Nacional, logró bajar la movilización sin ninguna consulta a las bases, lo que desató la “rebelión de las bases” y su lucha por obtener una agenda corta que resolviera sus condiciones laborales. Así pudimos ser testigos que mientras el directorio no convocaba a la movilización y el sector de Gajardo estaba con la propuesta del gobierno, más de 40 mil profesores se movilizaban por la agenda corta, consiguiendo una nueva propuesta del gobierno.
La intransigencia del Gobierno y los resultados de la Asamblea Nacional
Durante toda la semana el gobierno se mostró intransigente frente a la movilización docente. El vocero de gobierno Marcelo Díaz, manifestó fríamente que “no vamos a retirar el proyecto”, en tanto el Ministro de Educación Nicolás Eyzaguirre se mostró “un poquito sorprendido” por el paro y llamó a los profesores a continuar la discusión en el Congreso. Harold Beyer, ex ministro de educación del gobierno de Derecha de Piñera, que además fue el iniciador de la propuesta, señaló no compartir las demandas de los profesores, ya que “muchas de las demandas adicionales que ellos solicitaban son incompatibles con el objetivo que tiene este proyecto” y recomendó al gobierno “ser un poco más puntudo con el Colegio de Profesores”.
La línea del gobierno y la ilusión del directorio, remató con una reunión entre el ministerio y el presidente del gremio y la carta emitida desde el ministerio de educación. La reunión no fue bien recepcionada entre docentes, incluso entre los mismos integrantes del directorio, pues el procedimiento habría sido irregular. Pero todo se despejó tras la carta que reafirmaba la línea del gobierno de que corresponde al Congreso definir el desenlace de este proyecto.
Durante toda la semana la base docente discutió y se movilizó contra el proyecto, sin dejar de lado la incertidumbre de un nuevo telefonazo o la traición por parte de sus dirigentes, pero en muchas ciudades se logró que los dirigentes fueran mandatados por la base, lo que permitió el resultado de 143 votos por el retiro del proyecto y 44 por modificaciones. Con este resultado se impuso el ánimo de la base docente.
En este contexto, comienza a visualizarse la disidencia oficialista Darío Vázquez (Fuerza Social) y Mario Aguilar (PH), que han apostado a la unidad del directorio en estas movilizaciones. Frente a la negociación “secreta”, Mario Aguilar manifiesta que “lo que negocian con el gobierno tiene que ser validado por la base”. También ha manifestado que “el mejor camino es que el proyecto sea retirado del Congreso y se pueda reinstalar una mesa que lo rediseñe”. Por su parte, Darío Vázquez (Fuerza Social) plantea “nuevo rediseño de la propuesta con nuestras propuestas del 97”.
Las demandas de los docentes
La docencia es una labor altamente feminizada, es una de las profesiones más mal pagada y con menos status social. Una de sus características es el excesivo trabajo y el poco reconocimiento, tanto en los sueldos como en las condiciones laborales. Aunque los medios han hecho hincapié en los sueldos y la certificación, las demandas de los docentes son: el retiro de la propuesta del gobierno, titularidad inmediata, obtener más horas para la preparación de las clases con 50% de horas lectivas y 50% de horas no lectivas, menos alumnos por sala para una mejor educación, bono al retiro permanente, ya que actualmente producto de las AFPs y los bajos sueldos, un docente jubila en promedio con 180mil pesos, entre otras demandas que buscan mejorar las condiciones laborales y con ello, la educación.
De la mano con las movilizaciones estudiantiles, la próxima discusión entre docentes probablemente sea “rediseño” en mesa de diálogo, ó una Carrera Profesional Docente donde exista verdadera incidencia de los docentes, principales actores de la educación, quienes pueden dejar en claro las falencias de la educación y plantear reales soluciones para que los hijos de los trabajadores accedan a una educación con mejores condiciones pedagógicas.