El 8 de Marzo fue el Día Internacional de las Mujeres, miles y miles de compañeras pararon ese día y salieron a las calles, a gritar ¡Ni Una Menos! y por los derechos de las mujeres en todas partes del mundo. Pero en nuestro caso, que somos mujeres trabajadoras de la industria metalúrgica, el sindicato nos dio la espalda a que podamos participar ¿Cuándo no lo hizo?
Miércoles 15 de marzo de 2017 21:51
En la fábrica Electrolux, donde tengo amigas trabajando, los delegados les dijeron que ese día iban a estar desobligadas, pero cuando llegó el día se presentaron los delegados para meterles miedo, diciéndoles que podían parar, que estaban en todo su derecho de hacerlo, pero que si lo hacían les iban a descontar las horas y los premios. Una verdadera chantada de parte de la UOM que no solo actuó de esta manera en Electrolux, sino que no adhirió al Paro de Mujeres en el resto de las fabricas donde trabajan gran cantidad de compañeras como en Bambi, Briket, Axel, Crivel y Liliana, y ni siquiera hicieron presencia ese día.
En algunas fábricas como la mía invitaron a una fiesta el sábado 11/03 en el camping de la UOM. Una fiesta que organizaron para ellos, para lavarse la cara y decir que hicieron algo por nosotras en nuestro día. Compañeras de fábricas como Axel o Crivel que todos los meses les descuentan el aporte al sindicato ni siquiera fueron invitadas ¿No es que festejábamos el día de la mujer todas las trabajadoras del gremio?
Llegó el día sábado y más de 150 compañeras estábamos celebrando nuestro día, todo transcurrió normalmente hasta que empezó el sorteo. La abogada del gremio junto al organizador Adrián Cartazzo, ex delegado de la fabrica Electrolux (digo "ex" por que hoy en día su lugar está acomodado en las oficinas de la UOM y no pisa una fabrica hace tiempo) eran los encargados de repartir los premios. Nos miraban las caras una y otra vez para ver quiénes eramos cuando salían nuestros números, y al ver que no éramos una de ellos nos daban un paraguas o una tabla de madera. Pero cuando salía el numero de alguna delegada o gente del sindicato los premios eran microondas, LED y demás electrodomésticos de valor. Las compañeras que estábamos ahí no podíamos creer que estaban eligiendo los premios de valor para su gente y a nosotras nos daban una tablita de madera. Una total indignación e injusticia que enseguida empezamos a decir a los gritos.
En el lugar también se encontraba Antonio Donello, secretario general de la UOM Rosario, que al ver esta situación se tomó el palo. Nosotras fuimos a reclamarle esta injusticia, pero no nos escuchó y se fue. Era de esperarse porque la UOM nunca nos escucha. Encima, si vas al sindicato ves como todos ahí adentro son familia o pariente del otro, ninguno es obrero metalúrgico, se llevan la plata en pala por los aportes que nos descuentan todos los meses y ni siquiera nos representan.
La mayoría de las compañeras nos fuimos indignadas y sin ganas de volver a participar de la fiesta que organizan para ellos.
Hago llegar este relato a La Izquierda Diario para difundir en todos los lugares de trabajo cómo se maneja y se manejó este sindicato la UOM en nuestro día, para que empecemos a tomar conciencia de quiénes son los que nos dirigen y aprovechar este medio para denunciarlos.