Esta semana, coincidiendo el Mobile World Congress (MWC), Barcelona será escenario de fuertes protestas: la movilización de los técnicos de Movistar, las huelgas de Metro y autobuses y la resistencia de los "manteros".

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia
Domingo 21 de febrero de 2016
Estos sectores de trabajadores están luchando contra la precariedad laboral: el modelo del capitalismo configurado en los años 80 y 90 bajo los gobiernos de la "casta bipartidista" del Régimen del ’78. Hoy se enfrentan a las promesas incumplidas de un Gobierno municipal del lado de las empresas capitalistas, que promete ser continuidad de los gobiernos anteriores. Así como también a la durísima persecución institucional y represión policial a la que se enfrentan los trabajadores de la venta ambulante, de mayoría migrante, especialmente los conocidos como "manteros".
La movilización de los técnicos de Movistar, el MWC y el olvidado "Compromiso de las escaleras"
La gran manifestación convocada por las trabajadoras y los trabajadores técnicos de Telefónica-Movistar, movilizados en el "Correscales2016", es una gran ’carrera’ contra la precariedad que mientras ha recorrido ciudades y pueblos desde Bilbao a Barcelona, ha ido unificando las luchas sembradas durante años contra la precariedad, la pobreza, los recortes. Este lunes 22 de febrero esta carrera continuará en las calles céntricas de Barcelona hasta la sede de Mobile World Congress (MWC).
La celebración del (MWC) en Barcelona representa el evento mundial más importante de las grandes empresas multinacionales de telecomunicaciones y el símbolo por excelencia del modelo de ciudad excluyente y elitista. Por eso su "no celebración" ha sido una reivindicación histórica de los movimientos sociales de la ciudad y organizaciones políticas y sindicales de izquierda, incluidos muchos de los que se han integrado en Barcelona en Comú (BeC).
Sin embargo hoy BeC lo defiende como un “un evento muy importante para la economía de ciudad”, —tal como hacía ex alcalde Xavier Trias de CiU—. Y Ada Colau firmó, a exigencia de los trabajadores de Movistar, un "Compromiso con las escaleras" cuando estaban en huelga, en el que iba a garantizar otro MWC con nuevas condiciones laborales, sin contratos precarios.
(1) @AdaColau a los de @teleAfonica les diste esperanzas, los traicionaste y ahora defiendes a muerte el #WMC16 pic.twitter.com/E4lKU2g843
— #PoderPopular (@davidsanta74) febrero 21, 2016
La realidad es que el MWC genera un gasto público de alrededor de 100 millones de euros y los beneficios serán para otras mafias capitalistas como las empresas hoteleras. Para las trabajadores y los trabajadores que prestarán servicio en este mega evento, les quedan las migajas de un trabajo precario de una o dos semanas. Ya hay trabajadores que denuncian contratos en negro y muy mal pagados.
Muy lejos quedaron las promesas de Ada Colau a los trabajadores técnicos de Telefónica-Movistar. Todas traicionadas para garantizar y gestionar los grandes negocios de las empresas capitalistas: Apoyó al alcalde Trias para la firma del convenio del MWC con las condiciones propuestas por él. Y hace pocas semanas renovó el contrato con la multinacional Telefónica valorado en 3,2 millones de euros.
Las huelgas "incompatibles"... con los grandes negocios capitalistas
La huelga de 24hs de Metro de los días 22 y 24 de febrero se mantienen firmes, en lucha contra las condiciones de precariedad laboral. Y llaman a una movilización a las 16.30 de este lunes en el mismo punto en el que se concentrarán horas después los técnicos de Movistar.
Firmes defensoras de las empresas que gestiona el Ayuntamiento, Ada Colau y la presidenta de Mercedes Vidal, regidora de movilidad del Ayuntamiento de Barcelona y presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), este domingo dijeron en su comparecencia después del fracaso de las negociaciones, que han hecho todo lo que ha estado a su alcance "para que se desconvoque la huelga".
Es decir, no para "acabar con la precariedad", motivo de la huelga, que tanto denunciaban antes de estar en el Gobierno, sino para que los trabajadores y trabajadoras de Metro dejaran una ciudad pacífica para que el evento capitalista más importante, el MWC, tuviera un curso en paz. Para ello, ya anunció la alcaldesa que estarán garantizados unos servicios mínimos del 50% así como servicios especiales de buses para los congresistas. Todo un atentado contra el derecho de huelga.
(3) @AdaColau ¿ahora quién es la opaca? Lo tenemos claro, con el Poder o con l clase trabajadora, tú eliges. pic.twitter.com/AJ1EDWm1oH
— #PoderPopular (@davidsanta74) febrero 21, 2016
Sin embargo, los trabajadores de Metro se mantienen firmes en continuar la huelga, ya que la dirección de Metro se mantiene con la misma firmeza en mantener las condiciones de precariedad laborales actuales, con cambios mínimos lejos de las reivindicaciones de los trabajadores; tal como volvió a demostrar este domingo, según denunciaron los trabajadores.
Los trabajadores vienen de varios enfrentamientos con Ada Colau, después de las vergonzantes declaraciones de la alcaldesa pidiendo que desconvoquen la huelga por considerarla "incompatible" con la negociación, defendiendo la supuesta "buena voluntad" de parte de la dirección de Metro. Ante lo cual el Comité de huelga exigió a Barcelona en Comú que cumpla su programa electoral y que rectifique o dimita.
@AdaColau @G_Pisarello vs #MetroEnVaga #busenvaga Dema tots al #Correscales https://t.co/0lzqddA8TY pic.twitter.com/RemmotiHSK
— Santiago Lupe (@SantiagoLupeBCN) febrero 21, 2016
En un video muy difundido en las redes, el portavoz del comité de huelga dijo contundentemente a la alcaldesa que “Si la dirección del Metro se niega a negociar, va a haber huelga el 22 y el 24, y los últimos responsables sois vosotros, los del Ayuntamiento”. Mientras que otro trabajador dijo que “Aquí somos muchos que hemos confiado en ti, hemos dado la cara y no puedes contestarnos al puro estilo CIU”.
Por su parte, los trabajadores de autobuses, después de las huelgas protagonizadas del 15 al 19 de febrero, a pesar de la negativa de CCOO y UGT, tienen programados paros esta semana para los días 23 y 25.
Tal como nos lo explicaban en la última gran asamblea de trabajadores, Saturnino Mercader y Nicolás Pérez, delegados del comité de empresa de CGT, los trabajadores declaran su oposición a la ampliación de la línea de tranvía en base a este modelo privatizador.
En contra de ello, exigen la remunicipalización de los servicios públicos y la gestión directa por parte de los trabajadores. Los trabajadores denuncian también que desde BeC, no solo no se ha avanzado ni un milímetro en ese sentido, sino que siguen la misma política de privatización de los servicios públicos.
La dura represión a los trabajadores "manteros": "limpiando la ciudad del bien común"
La semana pasada una vez más, los trabajadores vendedores ambulantes, los "manteros", han sido perseguidos con redadas dentro de sus casas, requisas de sus mercancías y duramente reprimidos por la policía municipal. Este domingo las organizaciones sociales y diferentes colectivos han organizado acciones de apoyo formando un "cordón solidario" para que los trabajadores puedan vender en las Ramblas.
Los activistas denunciaron haber sido asediados por fuerzas antidisturbios. Lo que ocurría era que necesitaban las calles "limpias" ya que en el lujoso Teatro Liceu, Ada Colau recibía para una gran cena junto al President Puigdemont, al rey Felipe VI y los congresistas del MWC.
Els manters, una molestia mes pel #MWC i @bcnencomu, son perseguits i reprimits policialment. pic.twitter.com/SbTfx3ziuy
— Arsen Sabaté (@ArsenSabate) febrero 21, 2016
La "vieja casta" cambia de rostro. Años antes y días antes de asumir, Ada Colau y muchos integrantes de BeC, denunciaban la precariedad laboral, los desahucios, el racismo. Luchaban contra la celebración del MWC. Sin embargo, estas reivindicaciones se han dejado de lado. La del MWC antes incluso de asumir el gobierno municipal.
Una política anticapitalista que llegase a poner en cuestión la celebración de este congreso de multinacionales esclavistas en Barcelona no está en la agenda de Colau y BeC. Hay una nueva agenda, que es la de la vieja casta política: gestionar los negocios de las mafias capitalistas, tan "deshumanizadas" que la utopía de "garantizar empresas para el bien común" hace del Gobierno municipal de Ada Colau una gestión llena de contradicciones entre sus discursos y sus hechos.
Y sobre todo una rápida adaptación y transformación de esta nueva política del “cambio” en proyectos de regeneración del Régimen y gestión reformista de la crisis. Lo que está provocando un gran descontento de sectores de trabajadores cuando salen a la lucha por sus reivindicaciones.

Cynthia Lub
Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.