El SNTE, de manera cínica, hace alarde diciendo que cerrará el año con un total de 400 mil basificaciones, de las cuales 113,000 corresponden a personal administrativo y trabajadores manuales mientras que, las 287,000 restantes, a maestros y maestras como lo informaron en su comunicado 48-2020.
Maestra Eduviges Piege Agrupación magisterial y normalista Nuestra Clase
Jueves 12 de noviembre de 2020
Domingo 26 de junio de 2016: jornada de movilización convocada en solidaridad con el magisterio y contra la reforma educativa, una de las más masivas que se ha convocado hasta la fecha en México
La realidad de esta basificación se debe a la pelea que dimos los maestros y maestras en las calles al imponernos desde el 2013 a la Reforma Educativa que nos ha costado presos políticos, maestros despedidos, represión en las escuelas, movilizaciones en todos los estados de la república y una masacre como la que se vivió en Nochixtlan el 19 de junio de 2016, donde se acabó con la vida de más de 10 personas.
Durante todo este tiempo, el SNTE no dijo ni una palabra ante todas las atrocidades que vivió el magisterio en contubernio con el gobierno de Peña Nieto, ya que avalaba la aprobación de la reforma educativa y todos los ataques contra los maestros, dentro y fuera de las escuelas.
Ahora, los charros a la cabeza de nuestro sindicato, dicen que hay avances con la Cuarta Transformación porque se han basificado a 400 mil trabajadores de la educación, y así, niegan esta conquista como resultado de la enorme lucha magisterial que dimos entre el 2013 y 2016. Por otro lado, la realidad es que la reforma continúa con toda su esencia, que es la del modelo educativo pro-empresarial que busca formar alumnos sumisos y acríticos.
Pero también se sumaron otros ataques como la autonomía de gestión, que responsabiliza a los padres de familia de la manutención de las escuelas, así como la figura de los Consejos de Participación Social que permite la injerencia de las empresas privadas al interior de los centros educativos y propicia que el Estado se desentienda de financiar la educación pública apuntando hacia la privatización de la misma. Ante esto, el SNTE calló y permanece en impune silencio.
Lejos de pensar que hay avances, como festeja el SNTE, el Aprende en Casa, en sus dos etapas, ha mostrado enormes avances que atentan contra la educación pública y gratuita, entregando la educación a las televisoras y las súper plataformas como Google.
Ya ni hablar de las constantes violaciones a los derechos de los trabajadores de la educación. Con esta modalidad, la sobrecarga de trabajo es innegable, las jornadas se han extendido varias horas, la naturaleza y la cantidad de trabajo se ha transformado de manera severa. Y los charros del SNTE, una vez màs, han avalado desde el minuto uno este ataque a la educación.
Si bien es cierto que es histórica esta regularización de las bases del magisterio, es una grosería que el SNTE se adjudique tal conquista. Sabemos que fue a través de la lucha magisterial que se ganó. También es claro, para las maestras y maestros de la Agrupación Nuestra Clase, que la lucha aún no termina, ya que como bien sabemos, la reforma educativa sigue y las condiciones actuales en las que nuestros estudiantes están tomando clases a distancia, a causa de la pandemia, han venido a develar una gran desigualdad social que no estamos dispuestos a soportar. Por eso es necesario organizarnos entre maestras, maestros, madres y padres de familia para defender la educación pública.
Si coincides con esta perspectiva, te invitamos a organizarte con nosotros en la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase https://www.facebook.com/anuestraclase/
y en Pan y Rosas México https://www.facebook.com/PanyRosasMexico/
*Eduviges Piege es maestra de secundaria e integrante de la Agrupación Magisterial Nuestra Clase