AMLO, desde que comenzó la contienda interna de las corcholatas, declaró que no influiría en lo absoluto en la decisión, pues la “época de dedazo ya había terminado”.
Miércoles 6 de septiembre de 2023

El día de hoy se dará a conocer al ganador de la encuesta interna de Morena para definir al candidato que contenderá en las elecciones presidenciales del 2024. Desde días anteriores, las tensiones internas del partido guinda se incrementaron con las acusaciones de Marcelo Ebrad sobre las violaciones de sus compañeros de campaña en el proceso, principalmente Claudia Sheinbaum. Sin embargo, la dirigencia del partido no encontró que hubiera irregularidades de peso, por lo que la denuncia no procedió.
AMLO, desde que comenzó la contienda interna de las corcholatas, declaró que no influiría en lo absoluto en la decisión, pues la “época de dedazo ya había terminado”. Si bien durante las mañaneras ha encarado el tema en varias ocasiones, ahora lo hizo para anunciar que quiere entregar a la brevedad posible el Bastón de Mando.
¿Qué es el Bastón de Mando?
La toma presidencial de AMLO en el 2018 fue particular no solo por lo que implicó el ascenso de Morena en sus primeras elecciones y la implementación de la 4T, sino que fue la primera vez que a un presidente de México se le otorgó el Bastón de Mando. Este bastón es un símbolo de respeto otorgado por las 68 comunidades indígenas del país. El báculo simboliza el poder y la jerarquía de los líderes.
En América Latina ya se había realizado esta ceremonia de reconocimiento, por ejemplo, en Bolivia con Evo Morales y en Ecuador con Rafael Correa. La ceremonia mexicana se llevó acabo en el Zócalo capitalino.
AMLO ya declaró que entregará el Bastón de Mando al ganador de las encuestas internas de Morena apenas se den a conocer los resultados, pues es un asunto “que ya quiere que quede resuelto”. Pero la ceremonia no será en Palacio Nacional pues no se trata de la toma presidencial, así que es probable que se realice en el restaurante El Mayor, lugar en donde también se reunió con las “corcholatas” para definir el proceso de elección.
Después de la entrega del emblemático artefacto, el presidente planea acompañar en todo el proceso al ganador de la encuesta. Declaró que él se queda gobernando un año más para el pueblo y consolidar la transformación y concluir las obras que están en curso, pero quien resulte ganador de la encuesta tendrá todo su apoyo y definirá con él o ella la entrega del Bastón de Mando, ya que por deberes presidenciales debe viajar a Sudamérica a finales de la semana.
¿Quién será el sucesor?
Si bien hay 6 participantes en la contienda por la candidatura de la 4T, todo parece indicar que la verdadera pelea es entre la ex Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum y ex canciller Marcelo Ebrard.
Sheinbaum se ha mantenido a la cabeza en la mayoría de las encuestas, sin embargo, Ebrard también se ha mostrado como un candidato fuerte.
Quede quien quede una cosa parece segura, el siguiente candidato de Morena dará continuidad a las políticas que viene implementando el gobierno, que a pesar del apoyo con el que cuentan algunas de ellas, otras cada vez dejan ver más sus contradicciones.
Una de ellas es precisamente su política hacia las comunidades indígenas, pues si bien por un lado se les exalta poniendo monumentos como La joven de Amajac (escultura que quisieron poner en la antigua Glorieta de Colón) o incluyendo el estudio de las lenguas originarias en los contenidos de la SEP, por el otro lado se perpetúa el despojo y desplazamiento de las comunidades indígenas.
El Tren Maya y su gestión militarizada es una de las grandes pruebas de ello. Esta es tan solo una de las políticas de la 4T que muestran las contradicciones y limitaciones de las políticas morenistas, porque no, no es posible gobernar para ricos y pobres, mucho menos en un país donde el capital financiero se encuentra concentrado en un puñado de personas.
Independientemente de quién sea el candidato de Morena (y muy probablemente él o la siguiente presidente del país) una cosa es certera, no podemos esperar un cambio sustancial para la clase trabajadora que día a día padece la precarización y la avanzada contra nuestros derechos. Así como tampoco podemos esperar que ese cambio venga de la oposición de derecha, que es profundamente neoliberal, conservadora y reaccionaria como se mostró en los sexenios anteriores, a pesar de la demagogia que su virtual candidata, Xóchitl Gálvez, pone en juego.
No podemos confiar que sean precisamente los gobiernos que, sean del color que sean, benefician por sobre todo a los empresarios, aquellos que lleven adelante políticas al servicio de la mayoría.
No van a regalarnos nada, la verdadera y definitiva solución de nuestros problemas solo puede venir de la mano de la organización y la lucha independiente de las mujeres, jóvenes y trabajadores, pues somos los únicos interesados en tener vidas que merezcan ser vividas.