El contrabajista es un referente del Jazz en los más diversos estilos. En esta nota repasamos brevemente su trayectoria tanto política como musical.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Martes 11 de julio de 2017
Este 11 de Julio, se cumplen tres años del fallecimiento de Charlie Haden, uno de los más renombrados músicos del jazz de mitad del siglo XX, y un incansable luchador por los derechos de los oprimidos del mundo entero.
La trayectoria de Haden
Charles Edward Haden nacido el 6 de Agosto en el Estado de Iowa, siempre estuvo rodeado de un clima musical a través de su sencilla vida rural y familiar en base al country y el folk. Comenzó tempranamente como cantante mostrando un talento prometedor desde pequeño, sin embargo tuvo que dejar dicha pasión posteriormente, luego de contraer la enfermedad de la polio a los 15 años de edad, afectándole de manera permanente el resto de su vida.
Luego de contraer la polio, Haden comienza a incursionar en el Jazz, tocando con diversos artistas de la escena. Pero su salto a la fama vendrá de la mano del saxofonista de jazz Ornette Coleman con su disco “The Shape of Jazz to Come”, disco pionero en el estilo denominado Free Jazz, y del cual Haden participa como contrabajista. El disco no solo será un gran éxito, sino que se convertirá en uno de los materiales más importantes del jazz contemporáneo, incluso al mismo nivel que el “Some Kind of Blue” de Miles Davis, lanzado el mismo año 1959.
A través de los años Haden irá trabajando con los más variados artistas de los más diversos estilos, como el pianista Keith Jarret, su trío junto a Egberto Gismonti & Jan Garbarek o junto al virtuoso guitarrista Pat Metheny, quien siempre demostró una gran admiración por el contrabajista.
“Charlie no es un contrabajista de jazz, es… otra cosa. No toca notas, hace filosofía” señalaba Metheny cuando le preguntaron sobre su trabajo con Haden.
Un activista por la liberación de los oprimidos del mundo
Sin embargo una de las facetas que comúnmente se deja de lado por parte de la crítica, es el aspecto más ideológico de Haden, quien en el año 1969 -producto de la convulsión política internacional- forma la “Liberation Music Orchestra”, conjunto liderado junto a Carla Bley, y con la participación del saxofonista argentino Gato Barbieri y el baterista Paul Motian –entre otros- con el que tributan las importantes luchas de los revolucionarios de ayer y hoy. De este disco homónimo se desprenden temas como “Viva la Quince Brigada”, “Canción para el Ché” entre otros temas.
De igual manera, su motivación más política le llevará en 1971 a presentarse junto a Ornette Coleman y su cuarteto al Festival Jazz de Casacais en Portugal, lugar en el que será arrestado por la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar, luego que dedicara su pieza referida al Ché Guevara a los rebeldes africanos en Angola y Mozambique. Años más tarde Haden volverá al lugar del concierto donde será acompañado en un junto a Carlos Paredes, guitarrista Portugués de fado, ex militante del Partido Comunista, y obrero de la salud arrestado durante los años 50’s como encargado de propaganda.
Belleza, furia y humanidad en el contrabajo de Haden
Sin duda Charlie Haden, es un referente del Jazz que va mucho más allá de su excelente técnica interpretativa y rico dominio musical. Haden es parte de una generación de músicos de Jazz que se encontraron frente a importantes transformaciones políticas, sociales y culturales, que muchas veces pasan a un segundo plano. Es imposible pensar en el fuego de Charles Mingus, sin pensar en su crítica al racismo de la época en el clásico “Fables of Favus” o su canción de combate en el “Haitian fight song”. Es imposible pensar la liberación del jazz sin la emergencia de la lucha del pueblo negro como se muestra en los materiales de Max Roach, o incluso en el trabajo de Duke Ellington en los años 30’s y 40’s.
El poder de Haden radica en su incansable lucha por la emancipación de la humanidad, y el enorme trabajo de colocar su arte en función de una filosofía de vida como experiencia liberadora a toda tiranía.
“He vuelto con la Liberation porque seguimos viviendo en un mundo donde reina la crueldad, la avaricia y la devastación; un mundo gobernado por mentalidades cerradas, el ejemplo perfecto es Bush. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos de la belleza”.