El Secretario de Seguridad Sergio Berni criticó esta mañana el fallo de la Jueza Arroyo Salgado, que ordena a la Gendarmería retirarse del operativo en la Panamericana frente a Lear, tras la represión del 23 de octubre.

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2
Miércoles 12 de noviembre de 2014 13:28
El secretario de Seguridad, Sergio Berni, realizó polémicas declaraciones esta mañana, al canal de cable América 24. El hombre de confianza de la Presidenta cuestionó el fallo de la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, que ordenó retirar a la Gendarmería de los operativos contra las protestas en la Panamericana. En este caso el slogan de Berni fue: “pareciera que en la Argentina podemos hacer lo que queremos”. No se refería la decisión de la autopartistas norteamericana de echar ilegalmente 240 trabajadores, o desconocer 12 fallos judiciales en su contra.
El ataque iba dirigido a los trabajadores, sus familias y las organizaciones que vienen apoyando el reclamo por la reincorporación desde hace 5 meses y medio.
Recordemos que el día 5 de noviembre la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado ordenó al Ministerio de Seguridad apartar a la Gendarmería de los operativos en la Panamericana frente a las acciones de los trabajadores de Lear. La decisión fue un duro revés para Sergio Berni, que había comandado varias represiones en el lugar sin poder quebrar la lucha. El fallo además aclaraba que la resolución del conflicto le compete al Ministerio de Trabajo, y se tenían que investigar los hechos de violencia que habían terminado con 50 manifestantes heridos, 13 hospitalizados, el 23 de octubre.
Berni se mostró visiblemente molesto por el fallo, y la imposibilidad de enviar a militares infiltrados, “gendarmes caranchos” y efectivos dispuestos a tirar a quemarropa a trabajadores y estudiantes. Agregó que le llama “poderosamente la atención lo que nos plantea la fiscalía”, “porque pareciera que cualquiera tiene derecho a avasallar los derechos de los ciudadanos, y que los integrantes de las fuerzas de seguridad son totalmente descartables, que a nadie le importa su integridad física”.
Si no hubiera una decena de represiones, 22 detenidos y más de 100 manifestantes heridos en lo que va del conflicto, las declaraciones del comandante anti-protestas del gobierno nacional serían risueñas. La Gendarmería tiene apostada desde hace 5 meses varios escuadrones, fuertemente pertrechados, que han actuado con ferocidad contra los manifestantes, incluso incurriendo en métodos ilegales que provocaron un escándalo internacional.
Evidentemente la decisión de los trabajadores de continuar con la lucha por la reincorporación, denunciando pero resistiendo los embates de las fuerzas represivas, tiene muy nervioso al Secretario de Seguridad. También el rol que juega la izquierda en el conflicto. Fue Nicolás del Caño, el diputado nacional del PTS-FIT, quien presentó la denuncia que derivó en el fallo de Arroyo Salgado.
Para explicar su posición, el funcionario kirchnerista acudió a otros tópicos del discurso de derecha. “Parece que en la Argentina podemos hacer lo que queremos. Después no nos quejemos de la violencia en el fútbol, de la violencia de los que cortan calles”.
Siguiendo con el discurso de la derecha militar, ya en un momento tragicómico Berni aseguró que “no estamos ante un conflicto social ni ante un despido masivo de trabajadores, sino ante una actitud caprichosa de un grupo minoritario de partidos de izquierda, que perdieron la conducción del gremio de Lear. Y se toma de rehén a cientos de miles de ciudadanos; la noticia no es el corte, sino la violencia con la que un grupo minoritario ataca a la Gendarmería para ser noticia”.
Las declaraciones no sólo chocan contra el fallo judicial, que apela a la resolución del conflicto por la vía del Ministerio de Trabajo, sino también con la realidad misma. Millones de personas saben que el conflicto de Lear se originó por el despido masivo de trabajadores por parte de la empresa, con el aval del sindicato Smata y el propio gobierno. El objetivo de esa alianza contra los trabajadores era, justamente, desplazar a los legítimos delegados para reemplazarlos por la patota del sindicato afín al kirchnerismo. Fue esa patota la que tomó de rehenes a los trabajadores de Lear, en distintas ocasiones, para obligarlos a “votar” la destitución de los delegados que habían elegido hacía pocos meses. Y la Gendarmería de Berni quien atacó en una decena de ocasiones las acciones de los trabajadores y sus representantes.
Nadie duda de eso, salvo el ex carapintada Berni y su ejército anti-protestas.
Estas declaraciones no son casuales. En el día de hoy los trabajadores de Lear y organizaciones de izquierda y el sindicalismo combativo realizarán una nueva acción en la Autopista Panamericana, en reclamo de las reincorporaciones y en repudio a la represión.
Berni, a pesar de la resolución judicial, muestra los dientes.
Fuentes: DYN / La Izquierda Diario