La justicia investiga el impresionante crecimiento del patrimonio del ex militar y funcionario kirchnerista, que durante todo el año reprimió a los obreros de Lear.
Miércoles 17 de diciembre de 2014
Foto: DyN
Lo que faltaba.
No sólo fue militar y simpatizó con el levantamiento carapintada.
No sólo se infiltró en huelgas como aquella de los mineros de Río Turbio.
No sólo se convirtió en el comandante anti-protestas de Cristina Kirchner, desalojando familias sin techo, reprimiendo a los obreros de Lear una decena de veces, y deteniendo familias desocupadas en Campo de Mayo.
No sólo le prestó su apellido a un Código Procesal xenófobo que discrimina a los inmigrantes pobres.
No. Sergio Berni siempre está listo para confirmar que a su derecha sólo queda la pared.
Según se supo esta semana, el hombre duro del kirchnerismo será investigado por enriquecimiento ilícito. Según la denuncia de un diputado opositor, el radical Manuel Garrido, Berni incrementó entre 2006 y 2013 un 1.000 por ciento su patrimonio. Durante su gestión, primero bajo las órdenes de Alicia y luego de Cristina Kirchner, este pasó de 575.822 pesos a 6.387.832.
Como consta en la denuncia, el 75 por ciento de los ingresos declarados por el funcionario kirchnerista proviene de actividades privadas. Entre ellas, el alquiler de cabañas (que paradoja, el hombre que reprime a los sin techo y a familias que quedan en la calle). Y no sólo a blondos turistas alemanes o norteamericanos. La denuncia apunta al alquiler - reiterado y entusiasta - que hacía de su complejo la empresa Austral Construcciones, de Lázaro Báez.
Para la oposición, que busca superar su debilidad política en los estrados judiciales, "ésta sería una operatoria recurrente empleada por distintas sociedades del señor Lázaro Báez para ’facilitar’ la declaración de ingresos a distintas personas o jurídicas; obviamente, sin la correspondiente contrapartida en la efectiva ocupación de los lugares supuestamente ’alquilados’".
La empresa de Báez, amigo personal de la familia Kirchner, es investigada por sus contratos con el Estado y en causas de lavado de dinero.
No habría que sorprenderse. Detrás de su relato, kirchnerismo ha mostrado su total fidelidad a los preceptos de la casta política, que se enriquece en la función pública, defendiendo - y gestionando - los negocios de la clase capitalista.