Las Pedagogías en la Universidad de Chile este año recibieron a nuevos postulantes, aumentando la cantidad de matriculados. Aquellos y aquellas que comienzan su formación como docentes este año ¿qué rol cumplirán también dentro del movimiento estudiantil para ser factores de transformación?
Martes 30 de enero de 2018

Hace pocos días algunos medios daban cuenta del aumento de la matrícula para las carreras de Pedagogía en la Universidad de Chile. Sin duda es fundamental la formación de nuevas generaciones de docentes, y aún más importante es que sea en las universidades públicas, que han sido las más abandonadas por el Estado en las últimas décadas.
En la dictadura de Pinochet, la Universidad de Chile fue cercenada. Dentro de los planes neoliberales aplicados a la educación no sólo estuvo la división de la Universidad a nivel nacional, haciendo de universidades independientes a cada sede (el caso de la U de Tarapacá, U de Valparaíso, U de Talca, etc.), sino también la eliminación las carreras de pedagogía, transformando al Pedagógico (facultad de pedagogías de la Chile) en una universidad aparte, concida hoy como la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE).
Hace muy pocos años que la Universidad de Chile ha buscado retomar la formación de docentes en sus inmediaciones, y es un gran paso en el camino de formación de docentes críticos y comprometidos con las necesidades sociales. Sin embargo estos avances no han estado excentos de la precarización, fruto de toda la mercantilización de la educación.
El lugar de la pedagogía en nuestra universidad
En los Departamentos de Educación la situación laboral de nuestros/as docentes se caracteriza, por ejemplo, por contratos a honorarios o a plazo fijo (de 1 año como mucho), a pesar de que sus funciones se mantienen durante años con la universidad.
Como estudiantes, funcionarios/as y académicos/as, no tenemos ninguna incidencia en estas problemáticas. No tenemos incidencia en los perfiles de nuestras carreras sólo un sector muy reducido de académicos es partícipe de la elección de las autoridades universitarias.
Para nosotros/as desde Vencer, es fundamental dar una lucha junto a las y los trabajadores de la universidad, tanto docentes como funcionarios y funcionarias, para que estos pasen a planta y sean reconocidos como trabajadores públicos, para así acceder a mejores condiciones laborales y asegurar su derecho a organización y sindicalización.
Debemos ver aquellas problemáticas como un desafío y oportunidad para organizarnos y activarnos como sujetos y sujetas políticas, para lograr que nuestras facultades estén al servicio de sus propios estamentos (estudiantes, funcionarios/as y académicos/as), con la elección universal de las autoridades universitarias, como Rector y Decanos.
Desde la agrupación juvenil anticapitalista Vencer les damos la bienvenida a todos y todas nuestras compañeras que ingresarán tanto Pedagogía en Educación Básica, Media y también Educación Parvularia, esperando y deseando que su paso por nuestra universidad sea una experiencia que contribuya a forjarlos como profesionales de la educación desde una perspectiva crítica, a la vez que entendamos que nuestro rol en la educación está también en la luchas venideras, como las que debemos dar por conquistar una educación pública con gratuidad universal y no sexista, no olvidemos que “el profe luchando, también está educando”.