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Red Internacional
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MÚSICA. Blond(e): Frank Ocean y los dobles

Frank Ocean entrega uno de los discos más esperados del año “Blond(e)” y logra superar las expectativas con una obra que se va a encontrar entre lo mejor del año.

Miércoles 31 de agosto de 2016

Tiempos Modernos

Cuando el capital logró vencer el último gran ascenso obrero de los años 60’s y 70’s la experiencia del tiempo sufrió una serie de cambios. La caída de la URSS y la proclamación del Fin de la historia fueron en cierto sentido un golpe de gracia que marcó límites a la posibilidad expresiva. No se podía hacer poesía después de Auschwitz, y no se podía pensar un futuro no distópico después de la caída del muro.

Mañana es mejor dejó de sonar como una esperanza para transformarse en una ironía amarga. El presente sólo pudo pensarse como una derrota. Y el pasado empezó a ganar valor, dado que permitía introducirse en una subjetividad distinta.

“Blond(e)”, el nuevo disco de Frank Ocean se encuentra situado en esta coyuntura, y la desarrolla de una forma doble. La narrativa dual ya se encuentra anunciada en los dos nombres: Blond en ciertas versiones y Blonde en otros.

El uso de los géneros distintos es posiblemente una referencia a la bisexualidad de Ocean, que había tomado estado público antes de la salida de su disco anterior, Channel Orange y que fue ampliamente discutida por los medios norteamericanos. Esta duplicidad sexual va a ser tratada a lo largo del nuevo disco, en el cual las parejas masculinas y femeninas se intercalan hasta el punto de confundirse.

1+1

La cuestión dual, entonces, va a ser central. Por un lado en la música, que se presenta siempre quebrada y de forma deconstruida.

Con referencias al pop contemporáneo, Ocean busca desarmar, desnudar las canciones a un mínimo que permita sostener su voz. El abandono del sector rítmico, sobre todo, deja a muchos temas como un diálogo entre guitarra o teclado y voz.

El sonido por momentos recuerda a los grandes de la música afroamericana de los años 80s y 90s como D’Angelo, Prince, Michael Jackson. Aunque también se perciben influencias más contemporáneas, cierto espíritu de juego y experimentación que evita que el disco pueda convertirse en música de fondo, esquivando cualquier atisbo de monotonía.

Por otro lado, este territorio desolado que abre la música del disco va a ser llenado con la voz del músico. Sus letras analizan y describen los problemas de la vida cotidiana:

“Dropping baby off at home
Before my night shift
You know I can’t hear none of that spend the night shit
That kumbaya shit
Wanna see nirvana, but don’t want to die yeah”

O por ejemplo en Solo (reprise) con la participación de la leyenda del Hip Hop Andre 3000:

“So low that I can admit
When I hear that another kid is shot by the popo
It ain’t an event no more”

Las elecciones y las experiencias son simples, pero implican y suponen una perspectiva más profunda: la sujeción a un régimen laboral que no permite a los trabajadores el esparcimiento y la tranquilidad. O la brutalidad policial que al ser algo cotidiano pierde el shock que debería generar. Esta mirada de Ocean sin embargo nunca supera la descripción, excepto para expresar una profunda desesperanza:

“That’s the way everyday goes
Every time we have no control”

Esto va a derivar en un abandono del futuro “We’ll let you guys prophesy / We gon’ see the future first”, proporcionando cierta ingenuidad que se va a profundizar en las continuas referencias al pasado, más simple, más luminoso, que ofrece siempre un contraste ante el presente alienante en el cual vivimos.

Conclusión

Pocas veces un objeto artístico puede sobrevivir la expectativa. En la mente del hombre el futuro puede llegar a alturas que no pueden ser alcanzadas por la realidad. Y dado que la industria discográfica y el aparato periodístico sobreviven en base a la generación de expectativas que aseguren buenas ventas, parece que lo más común y esperable es ser decepcionado por los nuevos lanzamientos.

“Blond(e)”, sin embargo, es otra excepción a la regla. A pesar de los ríos de tinta que han corrido tratando de descifrar sus detalles, su fecha de salida, la lista de temas, los invitados, y un largo etcétera de especulaciones. El disco tiene una propuesta refrescante y ambiciosa, que no tiene miedo a plantear sus propios límites y los límites de la música popular en general.


Nicolás Torino

Nació en Chubut en 1988. Estudiante de Ciencias Políticas, investiga y escribe sobre la historia del marxismo en China.