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Blumel y las conclusiones del Cosena: "Hay que fortalecer a las policías, en particular a carabineros"

Luego de que piñera convocara al Consejo de Seguridad Nacional, el ministro del interior Gonzalo Blumel destaco que la policía uniformada ha hecho una labor extremadamente difícil y necesita más recursos, más capacidades y mayor modernidad. El gobierno quiere entregar migajas por un lado y fortalecer la represión por el otro, para acallar por la fuerza este enorme proceso de movilización.

Francisco Flores Cobo

Francisco Flores Cobo Egresado/Gradista de Derecho U. de Chile

Viernes 8 de noviembre de 2019

El día de ayer, Piñera anunció un nuevo paquete de 10 medidas represivas en las que destacan las leyes anti-capucha, anti- barricadas, el fortalecimiento de las policías y la modernización de la inteligencia. Junto con ello anunció la convocatoria a todos los poderes del estado (incluyendo al ejercito) al Consejo de Seguridad Nacional, órgano creado por la dictadura para enfrentar situaciones donde el "orden publico" pueda verse afectado.

La convocatoria al Cosena fue respaldado por la derecha y la extrema derecha. Jose Antonio Kast manifestó en su twitter el respaldo al gobierno por poner al centro toda esta política represiva:

De fondo, lo que busca Piñera es restablecer la normalidad a través de un doble movimiento; pequeñas reformas por un lado y el fortalecimiento de la violencia policial por el otro. Busca dividir las movilizaciones apoyando y entregando migajas a quienes se manifiesten "pacificamente" y reprimiendo de manera brutal a quienes resisten la represión "violentamente". Esa política tiene hoy en la cárcel un profesor de matemáticas por patear un torniquete del metro, mientras las denuncias por torturas y violencia sexual siguen en la impunidad.

Toda esta agenda represiva se desarrolla mientras balean a menores de edad en los colegios, aumentan los casos de perdida de visión del globo ocular por causa de los perdigones y se fortalece la violencia en los sectores mas empobrecidos.

La capacidad del gobierno para controlar esta crisis esta por verse, si bien es cierto hubo un relativo descenso en las convocatorias a las movilizaciones, el retorno a clases de muchos secundarios ( y el consiguiente intento de cierre del año por parte del gobierno) ha catapultado procesos de tomas de establecimientos educativos, con lo que nuevamente los estudiantes son el "oxigeno" para una rebelión que pareciera no querer retirarse de la escena.

Frente a este escenario es urgente defender nuestro derecho a manifestarnos. Todos los organismos de DDHH, sociales, sindicales y de la izquierda debemos repudiar esta agenda, convocar nuevamente a ser millones en las calles para repudiar la impunidad de la violencia estatal, por el juicio y castigo a los responsables de las mas de 20 muertes en 20 días, torturas y heridos, y organizarnos por una huelga general que sea capaz de echar abajo a Piñera y su gobierno asesino.