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BRASIL EXTREMA DERECHA. Bolsonaro financiado por uno de los principales accionistas de Carrefour

Jair Bolsonaro se benefició del apoyo de muchos empresarios brasileños. Uno de los accionistas más importantes de Carrefour hizo aportes generosos a su partido.

Domingo 4 de noviembre de 2018

Jair Bolsonaro ganó las elecciones gracias al apoyo, entre otros grupos de poder, de las grandes fortunas de Brasil, que apoyaron a este candidato contra Haddad, el candidato del PT. Y obtuvo importantes apoyos de parte de la empresa multinacional francesa, Carrefour. De hecho, uno de los principales accionistas de la multinacional apoyó a los candidatos del partido de Bolsonaro, el SLP.

Este hombre es Abílio Diniz. Según explica Bastamag, Abílio Diniz es “uno de los grandes empresarios de Brasil, antiguo jefe de un importante grupo de supermercados del país, el grupo Pão de Açúcar, adquirido en 2012 por el grupo francés Casino". En 2005, Casino ya le había comprado acciones por valor de 860 millones de dólares.

El empresario brasileño está entre los 700 billonarios más ricos del mundo según la revista Forbes en 2017. Sus activos ascenderían al menos a 12.390 millones de dólares. En 2017, poseía el 11,46% de las acciones de Carrefour Brasil y el 7,7% de Carrefour, y forma parte del Consejo de Administración. Hasta ahora nada nuevo bajo el sol de una empresa multinacional.

Pero la situación de crisis política en Brasil llevó a estos empresarios a tomar decisiones y Abílio Diniz se inclinó por Bolsonaro, el candidato de extrema derecha que ahora es el presidente electo de Brasil.

Bolsonaro defiende un programa de privatización ultraliberal extremadamente generoso con el capital de las potencias imperialistas, programa del que espera beneficiarse también gran parte de la burguesía brasileña. Este es el caso de Abílio Diniz, quien, con su gran fortuna, en particular de Casino y Carrefour, ya había financiado las campañas de dos candidatos del PSL. Abílio Diniz financió la campaña de Luiz Lima para el Congreso y la campaña de Frederico d’Avila, en representación de la agroindustria, para el Parlamento de São Paulo.

Detrás de este apoyo hay que ver que la burguesía brasileña quiere avanzar en una política ultraliberal, destruyendo los escasos logros de los años del PT. Como explica Bastamag, algunos diputados de extrema derecha “pidieron en su programa la prohibición de los partidos de izquierda, la clasificación de movimientos sociales como el Movimiento de los Campesinos Sin Tierra o el Movimiento de los Trabajadores sin Techo como organizaciones terroristas, y el trabajo forzoso para las personas condenadas a prisión”. El dinero del grupo Carrefour, el dinero que la multinacional francesa paga a uno de sus principales accionistas, financia este tipo de programas hoy en Brasil. No es extraño viniendo de una empresa que se conoce en todo el mundo por la precariedad de sus trabajadores, y los despidos antisindicales en diferentes países.

*Artículo de Sadek Basnacki publicado originalmente en http://www.revolutionpermanente.fr, traducido y actualizado para esta edición en castellano.