lid bot

Brasil. Bolsonaro sugiere que Estados Unidos podría tener una base militar en Brasil

En una entrevista el jueves por la noche Bolsonaro abrió la puerta a la posible instalación de una base militar de Estados Unidos en territorio brasileño.

Juan Andrés Gallardo

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1

Viernes 4 de enero de 2019 16:51

Bolsonaro sugirió este viernes que los Estados Unidos podrían llegar a tener una base militar en el país y que el Gobierno de Donald Trump tiene interés en ese asunto en otras naciones suramericanas.

"Estamos preocupados con nuestra seguridad, nuestra soberanía, y tengo al pueblo norteamericano como amigo", declaró este viernes Bolsonaro a periodistas en el Comando de la Aeronáutica, tras ser consultado sobre la posibilidad de que Brasil autorice la presencia de militares estadounidenses en su territorio.

Esta posibilidad ya había sido expuesta por Bolsonaro el jueves en una entrevista con el canal de televisión SBT en la que le preguntaron directamente sobre la posible instalación de una base estadounidense en Brasil. El presidente contestó "de acuerdo con lo que pueda ocurrir en el mundo, quizás se tenga que discutir esa cuestión en un futuro".

Bolsonaro se refirió a los peligros actuales y llegó a nombrar a una supuestas "fuerzas armadas soviéticas", en lugar de hablar de Rusia: "La cuestión física puede ser hasta simbólica. Hoy en día, el poderío de las fuerzas armadas norteamericanas, chinas, soviéticas (sic), alcanza a todo el mundo".

El ultraderechista también habló de su relación con Estados Unidos y su peso en la región: "Mi aproximación con Estados Unidos es económica, pero puede ser bélica también. Podemos hacer un acuerdo en esta cuestión. No queremos tener un superpoder en América del Sur, pero a mi entender debemos tener una supremacía"

Estas declaraciones van de la mano con el alineamiento regional que Bolsonaro sugirió con Estados Unidos, y que se consolidó con la visita del secretario de Estado de ese país, Mike Pompeo, para la asunción del presidente. Tras las reuniones que tuvieron Pompeo declaró que los esfuerzos conjuntos estarán puestos en los negocios y la "seguridad", como así también en profundizar el ataque a Venezuela y Cuba.

Estados Unidos ya contaba con el llamado Grupo de Lima, del que forman parte 13 países entre los que se encuentran Brasil, Argentina, Chile y Colombia, y que tuvo el objetivo de trabajar para desconocer al Gobierno venezolano y expulsarlo de la mayor cantidad de organismos internacionales como sea posible. Sin embargo el alineamiento directo del Gobierno brasileño en una política injerencista directa comandada por Estados Unidos sería un salto en la belicosidad hacia Venezuela.

Bolsonaro dio señales en ese sentido al decir en la entrevista que estaba preocupado por las recientes maniobras rusas en suelo venezolano: "Rusia hizo una maniobra en Venezuela, sabemos cuál es la intención del gobierno de Maduro. Brasil tiene que preocuparse con eso".

Estados Unidos se prepara para desconocer, junto al Grupo de Lima, el nuevo mandato de Maduro, y Trump en reiteradas ocasiones dijo que todas las cartas (incluidas la de una intervención militar) estaban sobre la mesa.

Bolsonaro por su parte le ha dado un enorme poder a las Fuerzas Armadas dentro de su gobierno. La cúpula militar junto al Poder Judicial fueron dos los pilares que permitieron su triunfo en las elecciones. El ofrecimiento del ministerio de Justicia al juez Sergio Moro es el premio por las arbitrariedades judiciales contra la candidatura de Lula, a un personaje ligado directamente con el departamento de Estado estadounidense.
Por su parte el poder que tendrán los militares lo volvió a mostrar este viernes al asistir al relevo de la dirección del alto Comando de la Aeronáutica a tan solo tres días de asumir.

El nuevo comandante de la Aeronáutica teniente brigadier Antonio Carlos Moretti Bermudez dijo que "en el Brasil de hoy se imponen unos valores distintos", junto con "una mentalidad diferente y otra visión del mundo".

A la ceremonia también asistieron el vicepresidente brasileño y general de la reserva Hamilton Mourao y cinco de los ministros del nuevo Gobierno brasileño.

El poder otorgado a las Fuerzas Armadas por Bolsonaro no solo será utilizado para avanzar en este alineamiento con Estados Unidos. Desde su asunción, Bolsonaro lanzó una guerra contra los trabajadores y los pobres brasileños que incluye todo tipo de ataques a los derechos laborales, a los pueblos originarios, a los jubilados, a los negros y la diversidad sexual. Prepara un redoblamiento de la represión interna porque sabe que gran parte de sus votantes lo eligieron en base a su programa honestista y securitario pero no le dieron un cheque en blanco para que acabe con derechos históricos. Nada indica que, a pesar del rol pasivizador que están jugando las direcciones sindicales y políticas, estos ataques vayan a pasar sin resistencia.


Juan Andrés Gallardo

Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario

X Sección Internacional